lunes, 26 de junio de 2017

Cimientos Divinos

En Sueño Profético decían:

Este Mensaje es para que el Elegido actúe y dé respuesta como Aquí le han dado el Mando al espíritu. Ella que presente los Libros, que son los que llevan estas Palabras, y el Mensaje del día, o sea, el del 11 del 9 del 82, y alguno del año que está viviendo.

Viendo la torre y el plano de los cimientos, ya ves cómo la torre la han hecho. Pues al leer el primer Libro ves Cimientos Divinos. Y al leer el Mensaje del día ves a Dios actuando.

Desperté, oí:

Libros y Mensaje del día,
no hay mayor justificante
para que el Amor pongan de firma.

Esto es grano de trigo en espiga,
que quisieran decir
que es olivo o aceituna.

¡Qué difícil pone el hombre
lo que Dios,
sencillo manda del Cielo!

Y qué sencillez le ponen al pecado
y a lo que está en contra del Cielo.

Y a romper los Mandamientos,
que primero Dios
manda que escriban en piedra.
Y después Dios se hace Hombre,
y con Amor al hombre enseña.
 
Compara Escritos y acción,
y verás de Dios Presencia.


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Libro 30 - Investigaciones a la Verdad - Tomo IV - C2

viernes, 23 de junio de 2017

Pon tu espíritu al mando de Dios

En Sueño Profético vi una nave grande y en el centro una mesa. Esta mesa era estrecha y larga, y una jarra encima de la mesa. Esta nave tenía unas ventanas que al mirarlas te decían la anchura de los muros. El suelo era enladrillado, y los asientos estaban debajo de la mesa, o sea, que cuando no servían, ese era su sitio.

Ya dijo uno:

Aquí se reunían los Discípulos en espera de su Maestro, y también fueron algunos admitidos de los que Lo buscaban con la firmeza de que era Dios en la Tierra.

Yo Le oí Palabras que sentías alimento en tu cuerpo y no echabas de menos la comida, que son estas que mandan que queden escritas.

Entristeceos cuando mi Mando no os llegue. Y si mi Mando doy a otro, es porque en su espíritu hay deseos de obediencia a mi Mando. Yo Mando cuando tengo que mandar, pero si mi Mando es deseado, llegan más glorias a mi Gloria, y mi Padre en Mí, manda más Mando”.

Desperté, oí:

Cuando oías estas Palabras
te sobraba la comida
que ya habías preparado.

No porque no quisieras,
era que el olvido había llegado.

Nunca los veías tristes
ni oías: “estoy cansado”.

Este Mando daba Vida
y Vida iba dejando
en los sitios que decían:
“El Maestro nos ha mandado”.

Si quieres que Dios te mande,
pon tu espíritu a su Mando.

Y siempre estarás contento
y no te llegará cansancio.


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Libro 28 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo V - C2

jueves, 22 de junio de 2017

Dios está sufriendo más que yo

En Sueño Profético decían:

Hay quien busca a Dios cuando en la Tierra le niegan lo que pide. Y mayoría de veces es mandándole a Dios o refiriéndole lo que a otro Le dio.

Dijo uno:

El hombre, pocas veces Le pide a Dios y acepta lo que Dios le da o permite que pase. El hombre, pocas veces recibe alabando a Dios. Y cuando Dios permite, no piensa: “Dios está sufriendo más que yo”.

Si el Permitir de Dios no existiera, no habría mundo de materia.

Que haga el hombre un pensar: ¿en qué tiempo Dios dejaría al hombre sin vida? ¿Y al Sol, que Sol no hubiera? La lluvia, que no tuviera descanso subiendo el agua al cielo, y el cielo echando agua en defensa del Dios Eterno. Que a esta defensa se unirían todos los que están en el Cielo, que están viendo cómo el hombre Le manda a Dios los sufrimientos.

Desperté, oí:

Debería el hombre pensar,
que si él sufre mientras está en ese mundo,
Dios sufre mucho más.

No quiere que pierda su Reino
y no quiere castigar.
Le ofrece Amor en Palabras
para al espíritu alimentar.

Y no tiene tiempo el hombre
para cundir y esparcir
estos Mensajes del Cielo    
que tanto precisa la Humanidad.

Humanidad que, por fuerza,
tiene ese mundo que abandonar.

Pídele a Dios lo que quieras,
pero pídele sin mandar.
Ten confianza en su Amor,
y su Amor no faltará.

Y antes de que tu Le pidas,
su Amor, dándotelo estará.

Vivir sin este Amor,
por fuerza hace pecar.

Porque el pecado acampa
según tu debilidad.

Él sabrá cómo meterse
para que lo veas normal.


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Libro 24 - Dios No Quiere Permite - Tomo IV - C4

miércoles, 21 de junio de 2017

“Dios me manda”

En Sueño Profético decían:

Tu mando sea duro en defensa de esta Gloria. El que quiera, que lo cumpla, y el que no, ciérrale puertas. Si esto ahí no lo prefieren, es moneda que no es buena y quiere seguir rodando, engañando al que puede.

Dijo uno:

¿Cómo no se darán cuenta del sufrimiento que arrastra el que Dios le da Poder para decir “Dios me manda”, y que sea recibido como el que menos haga falta? Ésta no es la postura hacia el que Dios le habla. Éste debe ser reclamado para oír lo que Dios le habla, que escrito ya Dios deja para que sirva de Enseñanza. Pero el pedir y el suplicar, Dios manda que el Instrumento no haga.

Sea el mando de ella, que antes de Aquí le han dado, que este mando queda ya de varias formas mandado.

Desperté, oí:

No puede ser este abandono ni del Representante de Dios ni de seglares que puedan romper este silencio que tanto daño a Dios le hace.  

¡Qué fuerza tienen los espíritus del mal, que hacen que veas bien el retirarte de las “Palabras de Dios diciendo”, por lo miserable que la Tierra da!

Que es una sepultura a tu cuerpo y un nombre con altura en la alta sociedad.

Que el Tribunal de esta Gloria rechaza el nombre, si el nombre de Aquí no va.

Es más miedo que vergüenza, si te pones a pensar, que no haya un Representante que a Dios quiera representar las Palabras que a diario en un Lugar hablando está.


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Libro 27 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo II - C3

martes, 20 de junio de 2017

Deja bien en el Prójimo

En Sueño Profético decían:

No hay cosa que de más Paz, que dejes bien en el Prójimo. Pero para hacer el bien tienes que amar a Dios primero.

Dijo uno:

Si no eres de Dios, tu bien queda en la Tierra y no cuenta Aquí en el Cielo. Porque hacer el bien por el hombre, es para que digan “es bueno”, y para esto elige sitios y momentos.

En el bien que haces por Dios, piensa que Él te está viendo, y lo harás con alegría y sin cansancio, y más queriendo que te busquen y que te llamen, sea sano o enfermo. Lo que sí quieres oír es que a Dios Lo llamen con ruegos, contentos, poniendo la confianza en que Dios todo puede hacerlo.

Si piensas: “Si hizo en el mar camino, y en la Madre Virgen sus Palabras cogieron el sitio del varón”, ¿qué te puede extrañar de lo que Dios haga ya?

Desperté, oí:

No hay documento
que más acredite que esto es Dios
que los cuerpos enfermos
que reclaman la presencia
del Elegido por Dios.

Todos sienten algo.

Unos, en la enfermedad.
Otros, en el ánimo.

El ánimo engaña al cuerpo
y puede curarlo.

Y la ayuda material
te retira de caminos,
que el pecado
allí te puede llevar.

Cuando el día ya se ha ido,
y haces en el día pensar,
ves las alegrías que has dejado
en las camas del hospital.

Si a Dios el hombre
lo llevara por dentro,
la acción saldría por fuera.

¡Y esto sí es hombre bueno!

Porque acción de Dios
es levantar al caído
y buscar al enfermo.


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Libro 32 - La Palabra del Creador - Tomo III - C5

lunes, 19 de junio de 2017

La Fe, Esperanza y Caridad es lo que le falta al hombre

En Sueño Profético hablaban de la Fe. Decían:

La Fe es tan necesaria para el espíritu como el agua para el cuerpo, con la gran diferencia de que el agua hace otro líquido, con otro nombre, y a ella ya no se nombra, aunque el líquido salga del agua.

Pero la Fe es confianza que mandas al Único Dios que hay, que te recuerda que vivas Fe, Esperanza y Caridad. Estas tres palabras sujetan acción y palabras para que no muera la Fe.

Dijo uno:

La Fe, si la practicas, cuenta con sitio en la Gloria. La Fe no tiene final, por existir Vida Eterna. Tiene final para el que ve morir y no cree en esta Existencia. Pero el que tiene Fe y sabe que Dios espera, ya vive esa esperanza, que no tiene compañera para que puedas cambiarla por otra mejor que hubiera.

Desperté, oí:

La Fe, Esperanza y Caridad
es lo que le falta al hombre
para mandarle a Dios glorias.

Sin la Fe no andas camino.

Sin la Esperanza, no esperas.

Y siempre tendrás vacío,
y alegría no te llega.

La Caridad ya te acerca
a que pienses en cojo
que veas con las muletas.

Pensamientos en Caridad,
ya Dios te manda trabajo
y también un buen jornal.

Lleva siempre contigo
la Fe, Esperanza y Caridad.


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Libro 29 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo IV - C2

domingo, 18 de junio de 2017

Nunca Le pidas a Dios sin confianza

En Sueño Profético llenaban de Sabiduría al espíritu que Dios coge para Enseñanza. Unas Palabras se dictarán, y otras quedarán Aquí en la Gloria.

Dijo uno:

Siguiendo al que Dios elige, te da miedo reformarle los caminos que va pasando o que va a pasar. Hace petición y acepta lo que no pide. Se prepara para el sol, y si le llega la lluvia, con alegría la recibe. Todo es saber que es Dios. Si te falta este Saber, aceptas ya sin valor, presentando tus caminos, olvidando que es Dios el que puede aceptar tu petición. El hombre Le pide a Dios, y a veces intenta enseñarlo diciendo lo que es mejor. Y le expone los porqués de este camino es peor o mejor.

Tu pedir sea siempre diciendo: “Yo quiero esto, Señor. Dame luz para que vea que el permitir o el querer tuyo son los que quiero yo. Que no me canse de pedir, que el cansarme sería apartarme de Ti”.

Desperté, oí:

Nunca Le pidas a Dios sin confianza y diciendo estas palabras: “Señor, tu respuesta no me agrada”.

O esta otra: “Yo sé que Dios no me oye. Todo me sale al revés”.

El que sabe a quién Le pide, lleva fuerza al pedir y siempre ve una esperanza.

Éstos llegan a alcanzar milagros de alta escala.


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Libro 30 - Investigaciones a la Verdad - Tomo IV - C3

jueves, 15 de junio de 2017

El espíritu es el dueño de tu cuerpo

En Sueño Profético enseñaban que cuanto más sabías, más enseñanza te iba del sentir sin palabras, para que luego el espíritu, al cuerpo le llevara la Enseñanza.

El sentir te hace ver, para que cuando lleves el “Ve y di” –que esto es Mando no dicho, sino diciendo–, sepas cuáles son las reacciones a favor o en contra, aunque el que las esté diciendo quiera engañar al sentir del Elegido, que está oyendo verdad, que no han salido palabras ni los oídos han oído nada. La lengua no es la que habla. Puedes tener lengua y no tener habla. Puedes tener piernas y no andar nada. Y puedes ser millonario de cuerpo y pordiosero de espíritu.

Dijo uno:

El rico de espíritu da grandes monedas y te trae al sitio donde Dios te espera.

El rico de cuerpo, si es rico de espíritu, hace a muchos ricos, porque ya tiene las dos clases de monedas, la temporal y la Eterna, y le puede con descaro al enemigo, que muchas veces intenta retirar de Dios según la situación tenga.

Desperté, oí:

Si lo mismo que el pecado
se ofrece con engaño,
el que tiene lo que necesita
fuera buscando al necesitado,
iría enriqueciendo espíritus
y Glorias ganando.

Nunca te pongas descanso
si puedes hacer el bien
que Dios ya tiene mandado.

El espíritu es el dueño
de tu cuerpo y de tus actos.

Y al sentir a Dios en ti,
ya estás formando diálogo.

Las palabras son el sonido
de una verdad o de un engaño.

Que a veces quedan escondidas,
y a veces forman escándalo.

Si sentir de Dios no tienes,
tú, ya, no formas diálogo.


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Libro 27 - Dios Habla  al No Quiero del Hombre - Tomo II - C3

miércoles, 14 de junio de 2017

Camino de Dios

En Sueño Profético decían palabras sencillas de comprender y difícil el explicarlas donde no creían de donde salían estas Palabras:

Este aprender se busca cuando tú crees en la existencia de otra Vida. El hombre inventa palabras que le hacen daño al Camino de Dios.

Dijo uno:

El hombre no admite sufrimiento y Amor a Dios. Y ya, al no admitir, retira del Camino de Dios.

Dios, cuando elige, es cuando un espíritu ha sufrido y su Camino no lo ha dejado, porque le viene el pensar: “Si yo sufro con Dios, ¿qué me espera si me voy de su lado? Si Él sufrió y está sufriendo por Amor a los humanos, si yo sufro, estoy con Él, y el sufrir me hará más amarlo”.

Si esto lo piensa tu mente, tu espíritu ya le está mandando. Y una vez que Dios elige, tú ya puedes ir enseñando, porque sabes peso y medida que el espíritu ha aguantado y más ha seguido a Dios.

Desperté, oí:

¡Qué extraño ve el hombre el sufrimiento
y seguir a Dios amando!

Aquí le hace falta que aprenda
que donde no hay Amor,
no hay sufrimiento.

Y si tú a mas a Dios, el Amor,
sufrimiento va achicando.

Dios elige cuando sabe
que tú has vivido sufrimiento
y sus Pasos has seguido
y no has dejado.

Si a Dios amas sin mentir,
tu vida lo irá publicando.

Esto lo puede decir el que miente
diciendo “yo a Dios Lo amo”.

Porque, en el sufrir,
vive de Dios apartado.

Si sufres, acércate a Dios,
para que Dios no sufra tanto.

El sufrimiento de Dios
es el amar al hombre
y ver que el hombre vive
sin a Él amarlo.

Si piensas en este sufrir,
tápate el rostro llorando.


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Libro 31 - Te Habla el Profeta - Tomo IV - C2

martes, 13 de junio de 2017

La Gloria protege tu espíritu

En Sueño Profético decían:

Procura que el sufrimiento no te lleve a ti, que seas tú el que lleves al sufrimiento. Así podrás agrandarlo o achicarlo.

El sufrimiento, cogido a veces como merece, te aparta de este Camino. Esto Dios no lo quiere. El sufrimiento es cántaro que está debajo de fuente, que tú tienes que cuidar que el cántaro no rebose. A más te acerques a Dios, más conoces de dónde el sufrir viene. Tan sólo la muerte va de Dios, cuando morir no quieres. Pero los demás sufrimientos son permitidos por Dios, que el hombre no entiende.

Dijo uno:

Los espíritus del mal actúan siempre esperando las ganancias, pero si tú los conoces, nunca ganan la batalla, siempre saldrán derrotados. A ellos les va muy mal que tú tengas Paz y calma, y que no falte oración por la noche y la mañana.

Desperté, oí:

Esta oración es mental,
antes de que llegue a tu lengua.

Que es la que tiene fuerza.

Ésta es sobra de acción,
de cumplir los Mandamientos.

Los espíritus del mal
intentan, pero no triunfan,
si tú los sabes echar.

Dando el sitio que ellos quieren,
a la Gloria Celestial.

Ya la Gloria protege tu espíritu,
y sirves para enseñar.


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Libro 25 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo III - C5

lunes, 12 de junio de 2017

La alegría del cojo

En Sueño Profético decían:

Retira más el sueño el querer dormir sin tener sueño. Y es más difícil consolar cuando tú tienes gran sufrimiento oculto y no lo quieres presentar. Pero para hacer esto tienes mucho que amar al que, mires para donde mires, te haga pensar: “Allí está Dios, allá y acá. Si yo digo que Lo quiero, tengo que ir consolándolo y mi sufrimiento tenerlo en secreto. Porque Él está a mi lado, y quién podrá saber mejor que Él mis íntimos sufrimientos, que los hace mayores el que no cree que Dios todo lo esté viendo.

Dijo uno:

En mi pueblo había un cojo, que si le hubieran quitado las muletas, habría tenido que poner en el suelo las manos si hubiese querido andar algo. Ya se puede figurar, el que este Mensaje oiga, si era cojo sólo de cojear, porque de éstos hay más, que tienen poca cojera y no se pueden aguantar, y contagian el que a Dios no quieran y Lo culpen de su mal.

Desperté, oí:

Este amigo mío tenía sólo una pierna. Y la que tenía, no tenía dedos, era un muñón de carne y hueso, talón y medio pie.

Pues este hombre le daba alegría y ánimos al que cojo cojeaba, que sí, llevaba bastón, pero se defendía, y las dos piernas y pies tenía.

Al que tenía sufrimientos, él pronto se presentaba y le cortaba los sufrimientos por la forma que los contaba.

Tenía familia ajena, pero familia de hogar no tenía.

Los padres murieron cuando seis años tenía.

Pero tenía una familia que tenía Mando del Cielo.

Y limpio siempre estaba y comida tenía.

Él tiraba de los niños con sus risas y con sus cuentos.

Sabía algo escribir, y también los entretenía con los cuadernos.

Los abuelos de estos niños fueron los que lo recogieron.

Cuando tenía quince años, el tren le dejó el recuerdo.

Pero él vivía feliz pensando en otros sufrimientos.

Iba consolando al cojo, al ciego y al mudo.

Sus palabras de alegría aburrían sufrimientos y ya desaparecían.

Él ponía el suyo chico y dentro a Dios sentía.


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Libro 29 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo IV - C5

jueves, 8 de junio de 2017

Sin la Luz de Dios siempre estarás a oscuras

En Sueño Profético decían:

Si el hombre fuera preguntando qué es querer a Dios, pocos sabrían contestar. Porque querer, sin practicar la Palabra de Dios, no es querer a Dios. Querer a Dios es decir: “Yo no hago nada que sufra Dios. Yo vivo sus Palabras y las practico, teniendo siempre delante a Él, y ya me da la Luz que mi caminar necesita”. Sin la Luz de Dios siempre estarás a oscuras.

Si quieres a Dios, tú lo sabes antes que nadie, porque lo que otro ve difícil, tú lo ves fácil. A nada le ves trabajo, si sabes que a Dios vas a contentarlo. Que este contentar se entiende: ayudar al que necesite más ayudar, bien al espíritu, bien a las necesidades que necesite el cuerpo, hasta que Dios al espíritu llame. Esto, si no quieres a Dios, lo haces por el hombre. Pero ya no es igual que si Dios está en Presencia. Esto es estuche vacío, que nada dentro lleva.

Desperté, oí:

Si no amas a Dios,
no buscas dónde está el sufrimiento,
dónde está el hambriento,
y tú niegas el perdón.

Al caído no levantas
y no tienes compasión,
y no le ayudas en la carga,
que va tirando de ella
con protestas y mala cara.

Examínate tú solo,
si a Dios amas.

Y te darás la respuesta
según al Prójimo vayas.

El sufrimiento aumenta,
porque el que vive bien,
del que sufre no se acuerda.

Por falta de Amor a Dios,
este olvido se presenta.


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Libro 31 - Te Habla el Profeta - Tomo IV - C3

miércoles, 7 de junio de 2017

Dios no quiere oír al que Lo llama sin quererlo

En Sueño Profético se oía la Palabra de Dios repetida muchas veces:

No tengas miedo a decir que el que no busca mis Palabras donde Yo las digo, no cree en Mí como Dios Único, Vivo y con Cuerpo, que fue el mismo que el hombre vio cuando bajé a ofrecer mi Reino, que estaba en este Mundo y estará por siglos sin fin”.

Estas Palabras han sido dichas al espíritu sin cuerpo, y Dios manda que sean dictadas para que con cuerpo y espíritu las repitan, y las practique el que crea en su Existencia.

Dijo uno:

El hombre, a pesar de los siglos que hace que Dios bajó a la Tierra y el que quiso vio que era Dios, aún niega y desmiente cuando Él coge un Lugar, dando las medidas Divinas, que son la comprobación para que pongan el amén. Al saberlo y no acudir, disculpa que pongan, más agranda el pecado de no amar a Dios, que es el peor de los pecados.

Desperté, oí:

Tienes que decir:
“Señor, quítame los pensamientos
de lo que yo haría
con el que Te da desprecio”.

¡Si tan sólo el oír una Palabra
en el Cielo dicha por el mismo Dios,
era para que cayeran a montón
los hombres muertos!

¡Los que lo saben y no acuden!

Y el certificado fuera:
“Muerto por remordimiento”.

El que lo sepa y no acuda,
pudiendo llevarlo al mundo entero,
que nunca diga: “¡Dios mío!”,
que a Dios manda sufrimiento.

Porque Dios no quiere oír
al que Lo llama sin quererlo.

Ni quiere oírlo,
ni Aquí puede tenerlo.


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Libro 25 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo III - C6

martes, 6 de junio de 2017

La Obediencia te lleva al Amor

En Sueño Profético decían:

Todo el sufrimiento del Elegido es porque no creen de dónde vienen sus Palabras y no guardarle obediencia.

No hay quien sepa lo que mata su cuerpo y, sin quererse morir, lo beba o lo coma.

Si no quiere morir y bebe el veneno, diciendo el químico que es veneno, en qué lugar tendrá al químico. Pues que piense el hombre si puede ser el tener este desprecio tan grande a la Obediencia del que Dios tiene con Mando de Aquí para Enseñanza del espíritu, que es el que le manda al cuerpo.

Dios Hombre, conocido por Jesús de Galilea, por el Maestro y por más nombres, no daba su Amistad mientras no había Obediencia, pero que todos la vieran, y así servía de Enseñanza.

Cuando no había Obediencia y tenía que mandar, mandaba, pero ya no contaba para que Él lo pusiera con los que su respuesta era: “Maestro, Tú mandas”.

Había veces –mas que menos– que no Lo entendíamos, pero la Obediencia se encargaba de que Lo comprendiéramos.

Siempre se adelantaba el “sí, como Tú digas, Maestro”.

Desperté, oí:

La Obediencia te lleva al Amor.

En el Amor sin Obediencia
puedes perder el Amor.

Haciendo su Mando,
siempre crecía el deseo de Seguirlo,
y nunca te dejaba sin Mando.

Su Mando curaba heridas
que habían estado sangrando,
porque cura no tenían.

Si tú no veías la cura,
no podías negarle el Mando,
porque ya no Le servías.

Si el Mando que manda Dios
lo vas cumpliendo con dudas,
ya no lo hace el Amor.

Lo hace un mando por fuerza
y no deja puntuación.

Sin Obediencia no digas:
“yo quiero servir a Dios”.

Porque si falta Obediencia,
antes te faltó el Amor.


UN DISCÍPULO DE DIOS HOMBRE


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Libro 29 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo IV - C2

lunes, 5 de junio de 2017

Mientras haya cuerpo, habrá arrobo y habrá Mando

En Sueño Profético hablaban de estos Libros. Decían:

Todo lo que ella tiene escrito de Aquí dictado, que antes fue dicho al espíritu sin cuerpo, si el hombre creyera en Dios y estuviera a su servicio, no podría estar esta abundancia Divina guardada por falta de tiempo y dinero. El creer, lo llevaría a Amarlo o al miedo.

Tiempo y dinero no suben a este Cielo, como tampoco sube el cuerpo.

Dijo un espíritu con Mando de Dios:

La cantidad de palabras, ejemplos y hechos de la Vida de Dios Hombre, que están perdidos y que hoy mandan que se escriban, ya te dan el amén para que tú los repitas.

Desperté, oí:

Si lees los hechos que Dios dejó en la Tierra
y los comparas con estas “Palabras diciendo”,
verás que continúa Dios Vivo y no muerto.

¿Cómo puede el hombre vivir,
el que pueda quitar aquí el silencio,
si piensa al día una vez
“yo tengo que ser muerto”?

¿Y qué podré yo decir?
¡Allí no cabe el engaño
como estoy haciendo aquí,
en el mundo de pecado!

Si todo lo que hay escrito
se pusiera publicado,
verías rostros enrojecidos
de vergüenza o asustados.

Abundancia y cantidad
dejan al hombre fracasado
cuando quiera ir diciendo
que hoy Dios no está hablando.

Si el hombre cogiera
todos los arrobos que hay escritos
en sus manos,
ya podrían venir aquí
los que tienen Esto atrancado.

Que esto no tiene perdón,
y el pedirlo
es agrandar el pecado.

¿Quién podría hacer un Escrito,
si no fuera un dictado de Dios Padre,
de Dios Hijo,
de su Gloria y de sus santos?

Si sus ángeles sin cuerpo,
que con los arcángeles
fueron los primeros
que en su Gloria Lo adoraron,
a la Palabra que Aquí se dicte
no pueden ponerle faltas
ni teólogos
ni seglares catedráticos.

Si esto no fuera así,
sería un profeta falso,
y dos docenas de escritos,
Dios no los habría dejado ocultos,
y lo tendría apartado.

Aquí, mientras haya cuerpo,
habrá arrobo y habrá Mando.


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Libro 27 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo II - C3

jueves, 1 de junio de 2017

El espíritu vive sin cuerpo

En Sueño Profético hablaban de las heridas de la carne y de las heridas del espíritu. Decían:

Aquí se da preferencia a las del espíritu. Ahí, a las de la carne: cuerpo que vive para él y abandona al espíritu. En cambio, el espíritu que es de Dios, que en Dios confía, no deja de vigilar al cuerpo para que sirva de ejemplo la vida que haga ese cuerpo, si sabe que el espíritu tiene heridas de sufrimiento.

Dijo uno:

El que tenga esta herida, y heridas vaya curando, no dudes si ves algo sobrenatural en la vida que está pasando. El sufrimiento del espíritu, el hombre no sabe curarlo, porque no cree que la vida del cuerpo la dé el espíritu. El espíritu vive sin cuerpo; el cuerpo no vive sin el espíritu. Una muerte repentina en cuerpo y carne sana, ¿qué diagnóstico darían las carreras de medicina que han llegado a especializarse en distintas ramas? La respuesta sería: se ha llevado la vida del cuerpo el espíritu, que es el que manda.

Desperté, oí:

No hay quien dé esta respuesta, porque falta enseñanza y creer que esa vida es lumbre de papel, que se apaga pronto sin que le eches agua.

En la muerte que se ha puesto como ejemplo, el hombre destroza el cuerpo, como el de un animal, para ver de qué ha muerto.

Que este destrozo no devuelve vida ni enseña a los cuerpos que la vida del espíritu es la que le da movimiento al cuerpo y jamás tiene para Dios entierro.

Entendido queda, si tú, antes de morir, quisiste Vida Eterna del Cielo.

Si este Reino no quisiste, tu espíritu tampoco muere, pero ya va al cementerio del Infierno.

Si ves herida de espíritu, pon el bálsamo primero que en las heridas del cuerpo.

Y verán curaciones que no tienen remedio.

Pero para curar estas heridas, tienes que entregarte a este Reino.

Reino que no te exige título, edad ni dinero.

Exige Amor, querer o arrepentimiento.


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Libro 32 - La Palabra del Creador - Tomo III - C3