martes, 7 de mayo de 2013

Tiene más fuerza el querer, que el poder

En Sueño Profético decían:

Tiene más fuerza el querer,
que el poder.

El querer obliga al poder.

El poder y no querer,
siempre tendrá su pretexto,
y poco te servirá,
como no obligues al queriendo.

El querer hacer
te hace fácil el camino,
y no pones impedimentos,
al contrario, que los quitas,
todos los que van saliendo.

Dijo uno:

Todos los que Dios manda,
porque servicio Le hicieran,
llevaban delante el querer.

Si todos los que Dios elige
se guiaran del “no puedo”,
poco mando recibían,
porque Dios manda al “quiero”,
y ya Él le irá dando
trabajo para seguirlo,
que este trabajo ya es premio.

¿Quién diría en la Tierra:
“Yo entro en palacio,
y en la mesa del rey me siento,
y me manda retirando la distancia,
y me cuenta los secretos,
y me da tal confianza,
que mi sentir es quererlo,
por la manera que me manda,
y ya no me falta tiempo”?

Pues si a esto le das valor,
porque al venderlo tiene un precio,
¿qué tendrías que pagar
al Mando que te da el Cielo?   

Si diciendo:
“esto es servicio de Dios”,
admite poco pretexto.

¡Tú pon delante el querer,
y ya vendrá el poder!

Desperté, oí:

Si quieres, puedes;
y si puedes y te falta el “quieres”,
a esta Gloria no sirves.

Si a tu pensar le llegara
este pensar que Aquí dictan,
ya te haría mandar
a que mandaras a tu vida.

No le pongas precio al tiempo,
que el tiempo siempre es de Dios.

Tú di: “Señor, yo quiero;
mas Te pido, que siempre me des
el querer, que el pudiendo”.

Porque el poder,
siempre te aparta del Cielo.

Siguieron más a Jesús
los que apretaron el querer,
que los que el poder tenían suelto.

Porque el poder siempre humilla
a que Dios vaya pidiendo.

Esto es por corto plazo,
mientras vida tiene el cuerpo.

Luego, Dios presenta el Dios,
y ya ves qué mal
empleaste tu tiempo.

Cuando tú quieras poder,
el poder tendrás bien lejos.

Porque de estos dos personajes,
uno no entra en el Cielo.


***

Libro 16 - Dios No Quiere, Permite - Tomo II - Pág. 83-84-85-86