sábado, 4 de mayo de 2013

Los espíritus del mal no quieren que el hombre aprenda esto

En Sueño Profético decían:

Si los muertos quedaran muertos, Dios no buscaba al hombre ofreciéndole su Reino y suplicándole que huyera del pecado.

Si los muertos quedaran muertos, Dios no baja a la Tierra para dejar que el hombre Lo crucifique.

Si los muertos quedaran muertos, no mandaba Dios estos Mensajes, que muchos son de los que ahí vivieron y el hombre los vio muertos y por muertos los tienen.

Pues éstos están vivos y no están muertos. Y Dios manda que cuenten todo lo que ahí vivieron que pueda servir de ejemplo y de acercarse a Dios.

Si el hombre, su vida ahí acabara, sobraba la conciencia, que es lo más íntimo que te acompaña.

Dijo uno:

Se tiene que hablar de la Existencia Eterna; de que el espíritu es el armazón del cuerpo; y el cuerpo, fachada que llega a deteriorarse. Pero queda el armazón, y el edificio no cae.

El hombre cuida fachada, y al armazón, cada vez golpes más grandes. Siempre te ha puesto la muerte como candil que se le acaba el aceite y ya no puede alumbrarte; y ya no sirve el candil; si quieres, puedes tirarlo.

El espíritu es Luz que cuando suelta la carne ya deja oscuridad –si es de Dios– y su ayuda puede darte con el Mando que dé Dios.

Desperté, oí:

La muerte es a la carne,
porque a todo lo que nace,
muerte tiene que llegarle.

El espíritu la suelta
y al hombre le deja el traje.

Unos, más nuevos que otros.

Pero al cabo del tiempo,
igual verás
al más joven que al más viejo.

De la Vida del espíritu
se debe de ocupar
el hombre de ello.

Porque de Aquí sale el bien
para no perder el Cielo.

Los espíritus del mal no quieren
que el hombre aprenda esto.


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Libro 17 - Investigaciones a la Verdad - Tomo II - Pág. 123-124