sábado, 11 de mayo de 2013

Camino verdadero

En Sueño Profético decían:

¡Qué fácil es seguir el camino
que el final es el verdadero!
Que en llegando ese final,
con Dios te ves lo primero.

Este camino es pesado, es duro,
a veces tiene subidas,
a veces tiene bajadas,
a veces lo ves tan llano,
que aunque tuviera montañas,
el llano las cubriría
a tu subida y bajada.

Son la entrega y el Amor
los que pueden a la montaña.

Dijo uno:

Hay muchos caminos para el hombre en la vida de materia, que el mismo hombre quiere engañarse diciendo: “por aquí voy bien”, y se hace él hasta su propio camino, poniendo a quien cuide y vigile el que pongan una sola piedra.

Esto es camino pintado
que no sirve para andar,
y tiene el valor del cuadro
para pared adornar.

¡Qué más da que el cuadro tenga
lo que tú quieres pintar,
si la pared no te exige
si el tamaño tienes ya!

Esto hace Dios con el hombre
que por su Camino no va:
Él ya le señaló el sitio
del camino de verdad.

El que ama, elige éste.
El que no ama,
él se pinta un camino y un caminar,
que cuando acaba el camino,
es pared con frialdad.

Todo es aprender bien,
pero antes hay que amar,
y sigues por el Camino
que Dios está en el final.

Desperté, oí:

Hay un solo Amor,
un solo Camino
y un solo Dios.

Tu busca tiene que ser,
cuando ya tengas Amor,
poner un pie en el Camino
y ya andar con los dos.

Pero que sea la pisada
con la Firmeza de Dios.

Si vas subiendo la cuesta,
bajarla será mejor.

Si encuentras grandes obstáculos,
ya te los quitará Dios.

Porque Él lo pone llano,
dando Fuerza y Resplandor.

Este Camino se pasa
sin trabajo y con Amor.

Cuando pienses:
“es tan corto
el juntarme ya con Dios,
que si pinchos yo pisara,
sonreía al dolor”.

Dios sólo tiene un Camino,
y es corto
cuando lo anda el Amor.


***

Libro 11 - Te Habla El Profeta - Tomo II - Pág. 229-230-231