lunes, 24 de diciembre de 2012

Hormiguero humano con inquietud


En Sueño Profético veía todo lo de la Tierra muy chico y con gran movimiento, o sea, visto desde gran altura. Y uno dijo:

“Esto es espíritu con materia, hormiguero humano con inquietud”.

Se veía a unos deprisa por querer llegar a sitios que otros ya habían despreciado. Y continuaban diciendo:

Éste es el vivir de la Tierra:
un vivir trabajoso,
un vivir de quimera.

Unos hacen los castillos
para otros que después vengan,
y van y vienen deprisa,
y el castillo luego queda
para que muchos visiten
y se paren en cada piedra
ajustando la raíz
del que puso la primera,
y se pasan rato y rato,
después de tanta carrera
para arriba y para abajo.

Éste es el hormiguero de ese mundo.
Luego queda en cementerio
de todo lo que se ha visto
con ese gran movimiento.

Luego es castillo ruinoso
sin que vayan visitantes,
sin que nadie te recuerde,
porque aquí valor no hay.

Es materia que sirvió
como sirve cualquier traje
que el hombre le dio valor
y despreció lo que vale.

Desperté, oí:

Ése es el mundo del hombre,
que Dios los deja de dueños.

Los deja y les hace ver
que ahí nunca estará lo Eterno.

Les deja la Libertad
para el que quiera ser bueno
antes del traje dejar.

Que éstos son los grandes méritos:
vivir sin querer pecar.

¡Cómo se veía el mundo,
nada marchando en su igual!

Ninguno en el mismo acuerdo,
en el subir y el bajar.

Todos buscando inquietud,
por no querer la Verdad.

El que estudie este Escrito,
vive espíritu y Verdad.

Porque en el vivir de la Tierra,
unos vienen y otros van.


***

Libro 14 - Dios Manda en Su Gloria - Tomo II - Pag. 9-10-11