viernes, 24 de marzo de 2017

En el sufrir podría el Amor

En Sueño Profético hablaban del que mucho Ama a Dios, cómo no puede tener este Amor oculto. Hablaba el Amor en Gloria, en espíritus que tuvieron cuerpo y fueron conocidos como hombres de grande provecho. Que este grande Amor, hacía que lo desearan otros que vivían frialdad y oscuridad en el Amor Divino.

Decían que para llegar a esta altura tenías que querer tú llegar, cuando en la subida de la vida y en las bajadas, a Dios, fuera al primero que invocaras, diciendo: “Señor, que mi espíritu no se retire de Ti por sobra de bienes o por sufrimientos. Que todos los que sufren, sufren más porque Te culpan de sus sufrimientos. Y el que tiene sobra de bienes no Te busca ni Te Ama, Te nombra y engaña. Porque si amara, cómo tener bienes y no cundir tus Palabras, que Aquí mandan que queden ahora escritas, para que el hombre vea que son intocables”:

Dad al hambriento comida con Caridad, y levantad al caído. Pensad que Me lo hacéis a Mí. El que así lo pida le será concedido que viva el Amor del Padre y del Hijo, y el Espíritu Santo acampará en su espíritu”.

Desperté, oí:
Si estás lleno de Dios,
tú quisiste llenarte,
y ya Dios te mandó.

Esto le extraña al hombre.

Y no le extraña que no cumpla
lo que Dios manda
que haga el hombre.

Es cierto que en el sufrimiento
y en la abundancia de bienes,
si se viviera a Dios Llamándolo,
en el sufrir podría el Amor,
y el sufrir iría mermando.

En la abundancia de bienes,
diciendo: “¿Señor, qué hago?”,
ya te daría la respuesta,
llenándote de su Amor .

Que éste sería el mejor pago.

Hay muchos que tienen bienes
pero están de Dios faltos.


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Libro 23 - Hechos de Jesús Perdios, Hoy Dictados en Gloria - Tomo IV - C4

jueves, 23 de marzo de 2017

La civilización del hombre

En Sueño Profético hablaban de la civilización del hombre. Decían:

El hombre se civiliza
para hacer lo mal hecho
más perfecto.

Para ponerle al crimen justificación,
y al adulterio.

Para que no hagan las guerras
con espadas ni con palos,
porque se harían muy largas
y se verían los campos
llenos de hombres matados.

El hombre se civiliza
para tener rapidez
en todo lo que es pecado,
y para formar un tribunal
dejando a Dios anulado.

Aquí, ya, la civilización
se estrella con el fracaso.

Dijo uno:

El animal más fiero
que en la selva esté criado,
es civilizado por el hombre
para ya poder tratarlo,
y puede vivir con el hombre
que lo haya civilizado.

En cambio, el hombre,
tiene como profesión
enseñar lo que no está bien hecho
ni se debe hacer.

Con el adelanto y el progreso,
ya robas, haces crimen y adulterio.

Robas con presentación,
y matas con instrumentos modernos,
que de querer, en pocas horas,
el mundo sería un lamento.

Ya, el recato y el romper los Mandamientos,
a más civilizado, más aceptas
lo que está en contra del Cielo.

Desperté, oí:

No digas civilizado
ni digas tiempos modernos
a que se vea normal
el crimen, el robo y el adulterio.

Y que los hombres se maten
por una ley que ellos han puesto.

Con sus nuevos armamentos
en los campos de batalla.

Civilización es
anular toda herramienta
que pueda al hombre matar.

Civilización es
que si tu ves puerta abierta,
tú no debes entrar
hasta que el dueño no diga “entra”.

Civilización es
no quitarle al niño la inocencia.

Civilización es
no dejar que siga la miseria.

Y civilización es
enseñar que hay otro Mundo,
Mundo de espíritus,
Reino de Dios,
en el que sólo entra
el que es civilizado de Dios.

¡Que cierto
que la civilización del hombre
es para enseñar a hacer,
lo que no debes hacer,
bien hecho!

Enseñar a manejar
aquello que mata al cuerpo.

El domador, a la fiera,
la quiere cundo le quita lo fiero.

Y el hombre le enseña al hombre
que aprisa mate a los cuerpos.

Hay muchas palabras más,
pero ya se da silencio
en la Gloria Celestial.


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Libro 29 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo IV - C3

martes, 21 de marzo de 2017

Yo sé que Dios todo lo ve

En Sueño Profético decían:

El hombre se olvida de Dios porque no piensa lo que es Dios.

El hombre tiene a Dios como aquello que tuvo su época y que aquello ya pasó.

El hombre tiene infinidad de pruebas que no les hacen falta estudios ni comprobaciones para saber de la Existencia de Dios.

Si el hombre creyera en el Infierno como cree en la muerte, abundarían los hombres buenos y cumplirían estas Leyes, que su nombre es los Mandamientos, y con el Nuevo Mandamiento ya cumplirían todos.

Habiendo Amor de Dios, se agrandaría el bien y mal no podrías hacer. Que esto es creer y pensar: “Yo sé que Dios todo lo ve, y sabe, antes que yo, lo que voy a hacer. Según mi comportamiento, así el sitio tendré”.

Desperté, oí:

El hombre alimenta
la falta de creer
no hablando de Dios.

El Nombre de Dios
se oye en pocas bocas.

Porque al no creer,
su Nombre no invocan.

Algunos incrédulos
oyes que Lo nombran
pidiéndole cuentas.

Cuando hay Amor,
no pides las cuentas.

Tú dices:

Señor, yo no lo comprendo,
es que poco amo,
quítame el momento
si Te culpo en algo.

Quiero que tu Nombre
siempre esté en mis labios
dándote las gracias.

Gracias por querer
que yo siga tus Pasos.

Gracias por hacerme comprender
cuando yo Te mando enfado.

Y gracias por que me das fuerzas
cuando me llega el cansancio.

Cansancio, que lo que quiere
es que yo no siga tus Pasos.


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Libro 30 - Investigaciones a la Verdad - Tomo IV - C3

lunes, 20 de marzo de 2017

La Confianza en Dios

En Sueño Profético decían:

El hombre verá normal,
al Elegido de Dios,
las cosas cómo le llegan.

Pero no verá normal
el recibir que el Elegido tenga,
bien en contradicciones
o en el sufrir que esa vida deja
el tiempo que estás ahí
hasta llegar a Ésta.

Dijo uno:

La fuerza del espíritu
enseña a la materia
a que confiando en Dios,
todo Dios te lo presenta,
para que su Poder lo veas
en el Cielo y en la Tierra.

No hay cosa que dé más Paz
que Confianza en Él tengas,
pero que sea por dentro y por fuera.

La de por dentro da Vida,
 y la de por fuera enseña.

Confianza y constancia
es grupo de alegría,
de los ángeles que a Dios
cantan alabanzas
para achicar el sufrir
que el hombre a Dios Le manda.

Desperté, oí:

La falta de Confianza,
a veces corta caminos
donde Dios ya te esperaba.

Hay quien tiene confianza
en aquello que está viendo,
que a veces engaña la estampa.
Y si estampa no ve,
ya no vive confianza.

Éstos no sirven a Dios,
porque nunca harían el Mando
tan sólo con pensar:
Dios no me contesta y yo Lo llamo.
Ya he perdido la Confianza,
porque Dios no me concede
lo que otros, sin pedirle,
Él les manda.

La Confianza en Dios,
el que la vive, se destaca.
Y el que no la tiene,
intenta quitarla
con ejemplos que te pone
o con palabras.

La Confianza en Dios
en niño en brazos
de madre que lo amamanta,
que ya queda dormido
y los ángeles lo guardan.


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Libro 29 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo IV - C6

domingo, 19 de marzo de 2017

Todo es Permitir de Dios

En Sueño Profético hablaban del Permitir de Dios. Decían:

Hay Permitir de Dios
que tú no sabes quitarlo.
Y hay Permitir de Dios
que tu vanidad,
al Permitir te ha llevado.

Luego hay otros “Permitir”,
que sin querer,
Permitir están usando.

No es lo mismo
que Dios deje el Permitir
al que le hicieron daño,
como al que llevó el veneno
e intentó matarlo.

Dijo uno:

El que vive del Permitir de Dios,
haciendo daño,
que se haga una tarjeta
y se ponga de apellido:
“condenado”.

Hay quien compara con otros
sus pecados,
y esto, sólo Dios Supremo
puede juzgarlo.

Lo que tú sí puedes es,
si eres de Dios,
comparar pecados:
si al pecado fuiste tú,
o a ti te llevaron al pecado.

Y pensar también
en la manera que fuiste llevado.

Desperté, oí:

Hay quien usa el Permitir de Dios
sin que le obliguen ni manden.

Y hay quien lo usa
para de Dios apartarse.

Cuando uses Permitir,
piensa a quién daño le llegue,
y si el daño va de ti,
deja el camino que lleves.

Todo es Permitir de Dios,
pero que este Permitir
sea alabando a Dios, diciendo:

“Señor, si tu Permitir lo cogen
para hacerte a Ti sufrir,
cuanta con mis oraciones,
que yo le puedo al sufrir”.


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Libro 24 - Dios No Quiere, Permite - Tomo IV - C5

viernes, 17 de marzo de 2017

Bienes espirituales

En Sueño Profético decían:

Dios da abundancia de bienes espirituales. La abundancia de bienes materiales es permitida. Y esta abundancia puede actuar como grande enemigo, robándote la Paz y la Gloria

Dios da abundancia de bienes espirituales. Los materiales son permitidos. Estos bienes que Dios da, tienes tú que repartirlos, pero no puedes obligar, porque al darte desprecio, a Dios Le hacen el mal.

Dios da abundancia de bienes espirituales. La abundancia de bienes materiales es permitida. Dios permite por ser Dios Dueño de todos los dueños, Mando de todos los mandos, Fuente de Sabiduría del presente, y del pasado para el hombre, porque para Dios todo es presente, aunque aún no haya pasado.

Dijo uno:

El hombre desprecia los bienes del espíritu, que no le cuestan dinero, ni tampoco sacrificio para el bien que recoge luego cuando tú buscas a Dios y a Dios Lo ves respondiendo en pedirte algo para el Prójimo. Que esto, si tú lo piensas, es a ti el que Él te está dando.

Si dices “Dios quiere que yo diga o haga”, ya tienes Premio seguro, que en la Gloria te lo guardan.

Desperté, oí:

Un Mando de Dios,
sabiendo que Dios quiere
para ti este Mando,
debes de mirar al Cielo y decir:

“¡Señor, antes muerto que cansado!”.

Tantos como hay en la Tierra,
¿quién soy yo para que me des Mando?

Dios manda dándote Premio,
o por ser Dios Poderoso.

El que coge el mando del Elegido,
no es lo mismo
que el que quiso hacer su Mando
y nada había conocido.

Entonces Dios va hacia él,
o a él trae al Elegido.

Pídele a Dios ser rico
de bienes espirituales.

Pues la abundancia y la sobra
de los bienes materiales,
te transforman el espíritu
y servicio a Dios no haces.

Lo que hagas,
ya es un Mando
que a la Gloria no ha llegado.
Es más hermoso decir:
“Señor,
antes muerto que cansado”.


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Libro 25 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo III - C5

jueves, 16 de marzo de 2017

Yo tengo que ser hombre bueno

En Sueño Profético hablaban del espíritu con contacto del Cielo, y del espíritu sin contacto y sin quererlo.

Decían, que cómo podía el hombre andar ese camino olvidándose de éste; que un espíritu con contacto de Aquí, lo mismo te hacía un gran edificio, que lo derrumbaba.

El espíritu es el motor del cuerpo. Este motor da reflejos que pueden curar, y cura muchas enfermedades del cuerpo, y cambia por alegría el sufrimiento.

Estos motores se cargan de Dios, ofreciéndole su tiempo, para pensar y más pensar: “Yo tengo que ser hombre bueno. Yo tengo que cumplir la Ley de Dios, para acarrear al Cielo. Pero tengo que tener siempre mi espíritu al servicio del Cielo, y ya mi cuerpo no puede hacer nada mal hecho”.

Desperté, oí:

El cuerpo que su espíritu
no tiene Paz de Dios,
nada ve bien hecho,
si es de Dios el hecho,
y puede poner
a muchos cuerpos enfermos.

La enfermedad del espíritu
tiene fácil el contagio,
porque la fuerza que lleva,
libertad le ha quitado.

No es como querer a Dios
y al Prójimo ir buscando.

Que Dios te deja actuar
hasta en contra de su Mando.

El que está haciendo este vivir,
ya está para Dios enterrado.

Dios deja la Libertad,
para el bueno y para el malo.

Para el malo,
que el mal se lo hace a él.
Y para que el bueno se haga pastor
y acarree al Tribunal del Cielo.

Los que persiguen a Dios,
no pueden venir Aquí,
y Dios los juzga desde el Cielo.


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Libro 27 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo II - C4