viernes, 28 de abril de 2017

Sin Ti no tengo Vida, y contigo tengo Vida

En Sueño Profético hablaban del Amor a Dios, de cómo tú lo pedías, de cómo tú a Dios se lo mandabas, y de cómo tú lo sentías.

Dijo Teresa de Ávila:

Este Amor no tiene nombre,
porque el nombre que le dieras,
siempre achicaría el sentir
de este Amor cuando te llega.

Es ladrón que roba el sueño,
y luego te deja Premio.

Es algo que tú te quemas,
y que más pides el Fuego.

Es Camino en el que te esperan
sufrimientos y alegrías.

Es una vida
en la que el hombre te persigue,
para que tú ya no sigas.

Es querer llevar al hombre
a que crea en otra Vida.

Y que a la vida del cuerpo
tiene que acostumbrarla
a que es rosa con espinas.

Yo comparaba este Amor
con algo que quema dentro,
y que el querer apagarlo,
era querer romper el silencio.

Y ya, tu Mando,
no puede guardar secretos.

¡Este Amor, el que lo sienta,
es torre con campanario,
y las campanas no quietas!

Yo tuve muchos enemigos,
porque silencio no daba
a esta Fuerza, que eran ríos,
la sangre que mis venas llevaban.

Había noches
que no podía dormirme
hasta que Dios me hablaba.

Desperté, oí:

Era algo para oír,
cuando el día me despertaba
y yo quería contar
lo que Dios a la noche le mandaba.

Cuando me iba a acostar,
de rodillas,
con los codos en la cama,
Le contaba a mi Dios
lo que aquel día le dejaba.

Ya me sentía el éxtasis,
que era la vida de mañana.

Mi día empezaba alegre,
y el hombre lo cambiaba
con palabras que eran insultos
que a mi Dios Le llegaban.

Yo quisiera describir
cómo este Amor lo sientes,
pero es que es un sentir
que te matan y lo quieres.

Es un Fuego que te quema,
y más pides,
cuando le dices al Dueño:
“que sin Ti no tengo Vida,
y contigo tengo Vida,
aunque yo le llame Fuego”.

¡Fuego y Llamas Divinas,
que el que las vive contagia
estas Llamas que son Vida!

TERESA DE ÁVILA


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Libro 26 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo III - C4

miércoles, 26 de abril de 2017

12º aniversario del fallecimiento de Ana García de Cuenca

Hoy es el 12º aniversario del fallecimiento de Ana García de Cuenca. Los que tuvimos el privilegio de conocerla, no la olvidamos y damos gracias a Dios por haber compartido su amistad.

Desde el Cielo tú nos cuidas como hiciste en este mundo. Ruega por nosotros para que demos testimonio de tus enseñanzas.

Primero es lo de Dios, y después lo de la Tierra

En Sueño Profético decían:

No uses el Permitir de Dios, que puedes perder la Gloria.

Que esto, al hombre, no le interesa oírlo. Él siempre pone: “Dios perdona”. Pero no piensa: “El Perdón no puede ser a que yo no quiera Gloria y ponga lo de la Tierra en preferencia hasta que yo oiga decir:

¡Adiós, Tierra embustera, engañosa, que por preferirte a ti, ahora pierdo la Gloria!

Porque, ¿qué voy a decirle a Él, que desde mi memoria hasta los pasos que di, estaba delante, dejando su Permitir? Permitir, que siempre va alejando de Dios, poniendo razones falsas, intentando robar el Amor a Dios.

Desperté, oí:

No uses el Permitir de Dios,
que puedes perder la Gloria.

Estas Palabras
se han dicho al espíritu,
y ahora se dictan
para que tengan más fuerza.

Primero es lo de Dios,
y después lo de la Tierra.

Antes de usar tu tiempo,
tus pasos o tu memoria,
piensa:
“Esto entra en el Permitir de Dios,
¿sí o no?”.

Si haces este pensar,
ya te llegará la Luz,
y harás lo que Dios quiera.

No uses su Permitir,
aunque Él te perdonara.

Porque el Permitir que deja,
si tú lo usas,
sufrimientos a Él le mandas.


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Libro 24 - Dios No Quiere, Permite - Tomo IV - C6

martes, 25 de abril de 2017

Sabiduría es saber que existe otro Mundo

En Sueño Profético hablaban del poco adelanto que el hombre había puesto en la vida del cuerpo.

Decían que el progreso había olvidado la vida del cuerpo, sin ocuparse de la muerte que el hombre llevaba en todos sus momentos. Que el hombre tenía el tiempo como algo que era suyo: “ahora guardo…”; “ahora cojo…”; “esto es mío, para el día de mañana”. Y no nombraba la vida del espíritu, ni se ocupaba de ella.

Dijo uno:

Que esto pasaba igual antes de vivir Dios de Hombre, cuando bajó a la Tierra a enseñarle al hombre el Camino que nunca tendrá muerte su espíritu. Pero entonces escaseaba la cultura, el adelanto y el progreso. Y lo que en un sitio se practicaba, la distancia no podía saberlo.

Dios se hace Hombre y da Sabiduría para hablar de su Reino, y nacen las generaciones con adelanto y progreso. Pero no para utilizarlo, sino para perder su Reino.

Desperté, oí:

Si el adelanto lo pusieran en pensar en la muerte del cuerpo, sí sería un buen progreso.

Pensar el hombre que sólo hay ese mundo, no le va la palabra culto.

Es una cosa mecánica, que se mueve hasta que le falta la cuerda.

Pero Sabiduría no tiene.

La Sabiduría es saber que existe otro Mundo, y que tienes que morir sin que la muerte respete tu cargo ni tu apellido.

Muerte echada en olvido, dice mal en hombre culto.

El adelanto y el progreso no son del hombre, son del Cielo.

Pero para emplearlo en bien del espíritu y del cuerpo.

Para que el hombre investigue que Dios es Vivo, no muerto.

Que este cundir no se podía hacer con esta rapidez cuando Dios vivió con Cuerpo.

Coge la investigación, el adelanto y el progreso, para la otra Vida, en la que ya no existe tu cuerpo.

Y entonces ya sí te irá la palabra “hombre culto y de talento”.


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Libro 30 - Investigaciones a la Verdad - Tomo IV - C5

lunes, 24 de abril de 2017

Libertad maldita, engaño del hombre

En Sueño Profético hablaban de la libertad que el hombre le da al cuerpo por no creer en el espíritu ni en otra Vida, de donde baja el “sí” para que su cuerpo tenga vida hasta que el espíritu oiga llamada de su Dueño.

Decían:

El hombre debería dejar la libertad para hacer lo bien hecho y publicarlo, que sería premio a lo bien hecho. Pero lo que fuera a hacer mal, prohibirlo antes de hacerlo. Si el árbol daba veneno, no sembrarlo. Y si su fruto daba veneno, para otras cosas emplearlo, y que esto fuera vigilado, sin poder nadie llegar al veneno que da el árbol.

Si lo que no se debe hacer, desde niño estuviera vigilado, ya crecería aquel cuerpo sin poder hacer nada malo, y todo le extrañaría que el no hubiera pasado. Si oyera decir “aquél tiene hambre y no tiene comida”, si estaba acostumbrado a hacer el bien, él daría la mitad de la suya. Y si oyera decir “dos hombres se han pegado”, su cara se entristecería, por no estar acostumbrado a que el hombre se maltrate como las fieras del monte.

Si el hombre creyera que hay otra Vida después de ésa, el cuerpo seguiría al espíritu, para ayudar a que el espíritu no se perdiera y volviera al Sitio de donde Dios lo mandó a la Tierra.

Desperté, oí:

Culpaban en la Gloria al hombre de que el hombre perdiera la Gloria.

Nombraban mucho: “Libertad maldita, engaño del hombre”.

Libertad, que debería ser empleada para los Mandamientos de Dios practicar y publicar.

El hombre podría, al mal, quitarle la libertad, y ya iría preparando para que quisieran Gloria.

Dios podría quitar la Libertad con una sola palabra.

Pero esto no lo hace Dios, porque su Gloria ya no sería Gloria.

Sería un sitio eterno, que existe con el nombre de Infierno.

Dios manda la vida al cuerpo, y luego llama a la vida.

Si el hombre cuida el cuerpo, Aquí cuenta con Gloria segura.

¡Es lástima que los hombres vivan cultura y progreso y no enseñen a vivir cómo no perder el Cielo!   

El hombre puede emplear la Libertad para hacer el bien.

Y perseguir todo lo que lleve al mal.


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Libro 29 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo IV - C3

domingo, 23 de abril de 2017

No hay nada en el mundo que silencio pueda darle a Dios

En Sueño Profético decían:

Si el hombre pensara en el Nacimiento de Dios y en su Muerte, en medio del cante le entraría pena.

El no se hizo Hombre, ni para nacer en la calle, ni para que Lo clavaran en la Cruz.

Si el hombre pensara esto, entristecería el cante.

¡Saber que Dios nacía y nadie ofrecerle vivienda! Y en los sitios que llamó para que abrieran la puerta, sin abrirla, el “no” oyeron.

Desperté, oí:

Que no le extrañe al que a Dios ama, que el hombre, como pueda, no abre puertas, por su voluntad, a Dios.

La mayoría, si las abren, es por miedo, y no quieren que se enteren que a Dios un servicio han hecho.

Esto tiene que quedar como la paja en el agua.

Que por mucho que quiera el agua, la paja, escondida no queda.

Cuando la cosa es de Dios Padre y de Dios Hijo, actuando el Espíritu de Dios Padre, no hay nada en el mundo que silencio pueda darle.


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Libro 23 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo IV - C2

viernes, 21 de abril de 2017

Aunque esté bueno, la muerte me puede llegar

En Sueño Profético hablaban de la enfermedad, de la vejez y de la muerte. Decían:

La enfermedad puede no llegar al hombre. Pero la muerte sin enfermedad sí puede llevarse al hombre, y también sin avisar. Que a veces no le da tiempo de decir “con Dios me voy”, o decirle a un familiar o al que en ese momento con él esté: “pide a Dios que me perdone”.

Si esto pensara el hombre, quedarían quietas las guerras, los fusiles y los cañones. Pero sería este pensar como primera asignatura, dándola el profesor al niño de corta edad, para que en su crecimiento llevara de compañeros Prójimo y Caridad, pensando: “A mí, aunque esté bueno, la muerte me puede llegar, ¿y qué digo Allí en el Cielo?

Desperté, oí:

Se ha hablado de la enfermedad,
de la muerte,
pero no de la vejez.

La vejez es camino andando
que no se puede volver.

Desde niño hasta viejo
pasa el tiempo rápido.

Y en este poco tiempo,
puedes hacer mucho bueno
o mucho malo.

Lo bueno gana la Gloria.
Lo malo lleva al Infierno.

Pídele a Dios con ganas
que antes de hacer lo malo,
te entre arrepentimiento.


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Libro 25 - Meditaciones y Palabras Directas con el Padre Eterno - Tomo III - C5

miércoles, 19 de abril de 2017

Dios está conmigo

En Sueño Profético decían:

Si en el sufrimiento vives Prójimo, di: “Dios está conmigo”.

Si en el sufrimiento llevas al caído, di: “Dios está conmigo”.

Si tu sufrimiento no lo haces grande y lo llevas más chico que otros sufrimientos, di: “Dios está conmigo”.

Que este vivir y este pensar lo va enseñando el Elegido.

Dijo uno:

El sufrimiento lo achica el sentir a Dios a tu lado, y ya Él te hace vivir Crucifixión y Calvario. El sufrimiento sin Dios no te lo quitas y sí te lo vas agrandando.

Hay sufrimientos precisos para el que quiera ir de Dios enseñando. Pero es pena el pensar que el sufrimiento tenga fuerza para de Dios retirar. Por eso, el que Dios elige, aprende con gran facilidad, porque sufrió y buscó con más ansias a Él, y con Él, el sufrimiento pudo pasar. El sufrimiento aprieta según tú lo vas dejando. Si le pones el stop, sufrimiento vas parando.

Desperté, oí:

Haz el sufrimiento chico
cuando veas que el sufrimiento
quiere que en ti
se vaya agrandando.

Y entonces verás a Dios
y el sufrir se irá achicando.

El sufrimiento persigue,
y se ancla
donde encuentra más amparo.
     
Pero si tú a Dios Lo sientes,
Él te guía
y el sufrir se va achicando.

Que a veces queda tan chico
que el nombre de sufrimiento
ya está sobrando.

¡Qué alegría es aprender
lo que Dios manda enseñarlo!

Esta Enseñanza te sirve
para ti
y para ir enseñando.

Que si amas a Dios,
lo aprende igual el rudo
que el catedrático.


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Libro 29 - Dios Manda en Su Gloria que Eneseñen - Tomo IV - C2