lunes, 15 de mayo de 2017

Siglo del fracaso por el pecado

En Sueño Profético hablaban del Amor a Dios, de su sentir, y de este sentir, cómo daba respuesta.

La respuesta es, que nada te llena, y a todo le das salida, porque ves una puerta que a Dios te encamina. Este sentir te hecha freno para todo en esa vida, y el pensar viene primero:

Señor, yo sin Ti
no quiero esta vida,
porque a tu sentir
yo le llamo Vida,
y nada me atrae
sin tu Compañía.

Si tengo un sufrir,
no tengo alegría,
pero pienso en Ti,
y ya vivo vida,
vida sin corajes,
sin odio y sin avaricia.

Éste es el sentir
que el hombre hoy necesita.

Dijo uno:

Sin sentir a Dios,
eres árbol sin raíces
encima de la tierra,
que te tira al suelo
cualquiera que quiera.

El sentir a Dios
te pone tal fuerza,
que vas contagiando
el sitio que llegas.

Nadie, sin sentir a Dios,
hace vida buena,
porque las leyes del hombre,
pecado no lo condenan,
que éste es el gigante fracaso
que al hombre, con peligro acecha.

Éste es el mal del hombre:
darle entrada al pecado
y hacerle hasta reverencia,
diciendo:

“Esto no es malo,
son leyes que puso el hombre,
que pertenecen al pasado”.

Desperté, oí:

Si el hombre sintiera a Dios,
le sobraría más de la mitad
de lo que en la Tierra cree necesario,
y no andaría de cabeza,
aunque de pie lo vieras andando.

El sufrimiento del hombre
es querer siempre algo.

Algo en lo que no participe Dios,
porque estamos en el siglo del adelanto.

Que en Gloria tiene este nombre:
“Siglo del fracaso por el pecado”.

Si el hombre sintiera a Dios,
pocos serían condenados.


***

Libro 25 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo III - C2