viernes, 26 de mayo de 2017

Llénate de Amor a Dios

En Sueño Profético decían:

Si te falta Amor a Dios, no entiendes lo de Dios.

Si te falta lo de Dios, tú mismo lucha te pones.

Si te falta Amor a Dios, no intentes comprender a Dios.

Para comprender a Dios, olvídate de lo que eres –si te tienes por listo o inteligente–, porque con las cosas de Dios, ya va una Sabiduría que supera a la del profesor y toma aposento donde sabe que jamás habrá silencio.

Dijo uno:

Yo tuve intimidad con los Discípulos de Dios Hombre. Todos comprendían igual y no oían razones que muchos querían dar. Ellos pronto cortaban el diálogo y a Dios contentaban con este contestar:

“Si no crees en Él como Dios, yo no oigo tus palabras, porque yo, al oírlas, mancho las que Él me manda”.

Desperté, oí:

¡Qué cierto, que si al que está lleno de Amor a Dios, lo oye el que está vacío, no puede comprenderlo!

Pero si el que está lleno le admite palabras, queriendo convencer el vacío al lleno, ya está disgustando el lleno de Amor a Dios.

Llénate de Amor a Dios
y empieza esta carrera.

Que el título y los libros
te los puede dar cualquiera.

Cualquiera que sea de Dios
y por Dios viva en la Tierra.

Los Discípulos enseñaban
para que de ellos aprendieran.

Pero no admitían profesor
que a Dios de alumno pusiera.


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Libro 28 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo V - C3