viernes, 23 de junio de 2017

Pon tu espíritu al mando de Dios

En Sueño Profético vi una nave grande y en el centro una mesa. Esta mesa era estrecha y larga, y una jarra encima de la mesa. Esta nave tenía unas ventanas que al mirarlas te decían la anchura de los muros. El suelo era enladrillado, y los asientos estaban debajo de la mesa, o sea, que cuando no servían, ese era su sitio.

Ya dijo uno:

Aquí se reunían los Discípulos en espera de su Maestro, y también fueron algunos admitidos de los que Lo buscaban con la firmeza de que era Dios en la Tierra.

Yo Le oí Palabras que sentías alimento en tu cuerpo y no echabas de menos la comida, que son estas que mandan que queden escritas.

Entristeceos cuando mi Mando no os llegue. Y si mi Mando doy a otro, es porque en su espíritu hay deseos de obediencia a mi Mando. Yo Mando cuando tengo que mandar, pero si mi Mando es deseado, llegan más glorias a mi Gloria, y mi Padre en Mí, manda más Mando”.

Desperté, oí:

Cuando oías estas Palabras
te sobraba la comida
que ya habías preparado.

No porque no quisieras,
era que el olvido había llegado.

Nunca los veías tristes
ni oías: “estoy cansado”.

Este Mando daba Vida
y Vida iba dejando
en los sitios que decían:
“El Maestro nos ha mandado”.

Si quieres que Dios te mande,
pon tu espíritu a su Mando.

Y siempre estarás contento
y no te llegará cansancio.


***

Libro 28 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo V - C2

jueves, 22 de junio de 2017

Dios está sufriendo más que yo

En Sueño Profético decían:

Hay quien busca a Dios cuando en la Tierra le niegan lo que pide. Y mayoría de veces es mandándole a Dios o refiriéndole lo que a otro Le dio.

Dijo uno:

El hombre, pocas veces Le pide a Dios y acepta lo que Dios le da o permite que pase. El hombre, pocas veces recibe alabando a Dios. Y cuando Dios permite, no piensa: “Dios está sufriendo más que yo”.

Si el Permitir de Dios no existiera, no habría mundo de materia.

Que haga el hombre un pensar: ¿en qué tiempo Dios dejaría al hombre sin vida? ¿Y al Sol, que Sol no hubiera? La lluvia, que no tuviera descanso subiendo el agua al cielo, y el cielo echando agua en defensa del Dios Eterno. Que a esta defensa se unirían todos los que están en el Cielo, que están viendo cómo el hombre Le manda a Dios los sufrimientos.

Desperté, oí:

Debería el hombre pensar,
que si él sufre mientras está en ese mundo,
Dios sufre mucho más.

No quiere que pierda su Reino
y no quiere castigar.
Le ofrece Amor en Palabras
para al espíritu alimentar.

Y no tiene tiempo el hombre
para cundir y esparcir
estos Mensajes del Cielo    
que tanto precisa la Humanidad.

Humanidad que, por fuerza,
tiene ese mundo que abandonar.

Pídele a Dios lo que quieras,
pero pídele sin mandar.
Ten confianza en su Amor,
y su Amor no faltará.

Y antes de que tu Le pidas,
su Amor, dándotelo estará.

Vivir sin este Amor,
por fuerza hace pecar.

Porque el pecado acampa
según tu debilidad.

Él sabrá cómo meterse
para que lo veas normal.


***

Libro 24 - Dios No Quiere Permite - Tomo IV - C4

miércoles, 21 de junio de 2017

“Dios me manda”

En Sueño Profético decían:

Tu mando sea duro en defensa de esta Gloria. El que quiera, que lo cumpla, y el que no, ciérrale puertas. Si esto ahí no lo prefieren, es moneda que no es buena y quiere seguir rodando, engañando al que puede.

Dijo uno:

¿Cómo no se darán cuenta del sufrimiento que arrastra el que Dios le da Poder para decir “Dios me manda”, y que sea recibido como el que menos haga falta? Ésta no es la postura hacia el que Dios le habla. Éste debe ser reclamado para oír lo que Dios le habla, que escrito ya Dios deja para que sirva de Enseñanza. Pero el pedir y el suplicar, Dios manda que el Instrumento no haga.

Sea el mando de ella, que antes de Aquí le han dado, que este mando queda ya de varias formas mandado.

Desperté, oí:

No puede ser este abandono ni del Representante de Dios ni de seglares que puedan romper este silencio que tanto daño a Dios le hace.  

¡Qué fuerza tienen los espíritus del mal, que hacen que veas bien el retirarte de las “Palabras de Dios diciendo”, por lo miserable que la Tierra da!

Que es una sepultura a tu cuerpo y un nombre con altura en la alta sociedad.

Que el Tribunal de esta Gloria rechaza el nombre, si el nombre de Aquí no va.

Es más miedo que vergüenza, si te pones a pensar, que no haya un Representante que a Dios quiera representar las Palabras que a diario en un Lugar hablando está.


***

Libro 27 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo II - C3

martes, 20 de junio de 2017

Deja bien en el Prójimo

En Sueño Profético decían:

No hay cosa que de más Paz, que dejes bien en el Prójimo. Pero para hacer el bien tienes que amar a Dios primero.

Dijo uno:

Si no eres de Dios, tu bien queda en la Tierra y no cuenta Aquí en el Cielo. Porque hacer el bien por el hombre, es para que digan “es bueno”, y para esto elige sitios y momentos.

En el bien que haces por Dios, piensa que Él te está viendo, y lo harás con alegría y sin cansancio, y más queriendo que te busquen y que te llamen, sea sano o enfermo. Lo que sí quieres oír es que a Dios Lo llamen con ruegos, contentos, poniendo la confianza en que Dios todo puede hacerlo.

Si piensas: “Si hizo en el mar camino, y en la Madre Virgen sus Palabras cogieron el sitio del varón”, ¿qué te puede extrañar de lo que Dios haga ya?

Desperté, oí:

No hay documento
que más acredite que esto es Dios
que los cuerpos enfermos
que reclaman la presencia
del Elegido por Dios.

Todos sienten algo.

Unos, en la enfermedad.
Otros, en el ánimo.

El ánimo engaña al cuerpo
y puede curarlo.

Y la ayuda material
te retira de caminos,
que el pecado
allí te puede llevar.

Cuando el día ya se ha ido,
y haces en el día pensar,
ves las alegrías que has dejado
en las camas del hospital.

Si a Dios el hombre
lo llevara por dentro,
la acción saldría por fuera.

¡Y esto sí es hombre bueno!

Porque acción de Dios
es levantar al caído
y buscar al enfermo.


***

Libro 32 - La Palabra del Creador - Tomo III - C5

lunes, 19 de junio de 2017

La Fe, Esperanza y Caridad es lo que le falta al hombre

En Sueño Profético hablaban de la Fe. Decían:

La Fe es tan necesaria para el espíritu como el agua para el cuerpo, con la gran diferencia de que el agua hace otro líquido, con otro nombre, y a ella ya no se nombra, aunque el líquido salga del agua.

Pero la Fe es confianza que mandas al Único Dios que hay, que te recuerda que vivas Fe, Esperanza y Caridad. Estas tres palabras sujetan acción y palabras para que no muera la Fe.

Dijo uno:

La Fe, si la practicas, cuenta con sitio en la Gloria. La Fe no tiene final, por existir Vida Eterna. Tiene final para el que ve morir y no cree en esta Existencia. Pero el que tiene Fe y sabe que Dios espera, ya vive esa esperanza, que no tiene compañera para que puedas cambiarla por otra mejor que hubiera.

Desperté, oí:

La Fe, Esperanza y Caridad
es lo que le falta al hombre
para mandarle a Dios glorias.

Sin la Fe no andas camino.

Sin la Esperanza, no esperas.

Y siempre tendrás vacío,
y alegría no te llega.

La Caridad ya te acerca
a que pienses en cojo
que veas con las muletas.

Pensamientos en Caridad,
ya Dios te manda trabajo
y también un buen jornal.

Lleva siempre contigo
la Fe, Esperanza y Caridad.


***

Libro 29 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo IV - C2

domingo, 18 de junio de 2017

Nunca Le pidas a Dios sin confianza

En Sueño Profético llenaban de Sabiduría al espíritu que Dios coge para Enseñanza. Unas Palabras se dictarán, y otras quedarán Aquí en la Gloria.

Dijo uno:

Siguiendo al que Dios elige, te da miedo reformarle los caminos que va pasando o que va a pasar. Hace petición y acepta lo que no pide. Se prepara para el sol, y si le llega la lluvia, con alegría la recibe. Todo es saber que es Dios. Si te falta este Saber, aceptas ya sin valor, presentando tus caminos, olvidando que es Dios el que puede aceptar tu petición. El hombre Le pide a Dios, y a veces intenta enseñarlo diciendo lo que es mejor. Y le expone los porqués de este camino es peor o mejor.

Tu pedir sea siempre diciendo: “Yo quiero esto, Señor. Dame luz para que vea que el permitir o el querer tuyo son los que quiero yo. Que no me canse de pedir, que el cansarme sería apartarme de Ti”.

Desperté, oí:

Nunca Le pidas a Dios sin confianza y diciendo estas palabras: “Señor, tu respuesta no me agrada”.

O esta otra: “Yo sé que Dios no me oye. Todo me sale al revés”.

El que sabe a quién Le pide, lleva fuerza al pedir y siempre ve una esperanza.

Éstos llegan a alcanzar milagros de alta escala.


***

Libro 30 - Investigaciones a la Verdad - Tomo IV - C3

jueves, 15 de junio de 2017

El espíritu es el dueño de tu cuerpo

En Sueño Profético enseñaban que cuanto más sabías, más enseñanza te iba del sentir sin palabras, para que luego el espíritu, al cuerpo le llevara la Enseñanza.

El sentir te hace ver, para que cuando lleves el “Ve y di” –que esto es Mando no dicho, sino diciendo–, sepas cuáles son las reacciones a favor o en contra, aunque el que las esté diciendo quiera engañar al sentir del Elegido, que está oyendo verdad, que no han salido palabras ni los oídos han oído nada. La lengua no es la que habla. Puedes tener lengua y no tener habla. Puedes tener piernas y no andar nada. Y puedes ser millonario de cuerpo y pordiosero de espíritu.

Dijo uno:

El rico de espíritu da grandes monedas y te trae al sitio donde Dios te espera.

El rico de cuerpo, si es rico de espíritu, hace a muchos ricos, porque ya tiene las dos clases de monedas, la temporal y la Eterna, y le puede con descaro al enemigo, que muchas veces intenta retirar de Dios según la situación tenga.

Desperté, oí:

Si lo mismo que el pecado
se ofrece con engaño,
el que tiene lo que necesita
fuera buscando al necesitado,
iría enriqueciendo espíritus
y Glorias ganando.

Nunca te pongas descanso
si puedes hacer el bien
que Dios ya tiene mandado.

El espíritu es el dueño
de tu cuerpo y de tus actos.

Y al sentir a Dios en ti,
ya estás formando diálogo.

Las palabras son el sonido
de una verdad o de un engaño.

Que a veces quedan escondidas,
y a veces forman escándalo.

Si sentir de Dios no tienes,
tú, ya, no formas diálogo.


***

Libro 27 - Dios Habla  al No Quiero del Hombre - Tomo II - C3

miércoles, 14 de junio de 2017

Camino de Dios

En Sueño Profético decían palabras sencillas de comprender y difícil el explicarlas donde no creían de donde salían estas Palabras:

Este aprender se busca cuando tú crees en la existencia de otra Vida. El hombre inventa palabras que le hacen daño al Camino de Dios.

Dijo uno:

El hombre no admite sufrimiento y Amor a Dios. Y ya, al no admitir, retira del Camino de Dios.

Dios, cuando elige, es cuando un espíritu ha sufrido y su Camino no lo ha dejado, porque le viene el pensar: “Si yo sufro con Dios, ¿qué me espera si me voy de su lado? Si Él sufrió y está sufriendo por Amor a los humanos, si yo sufro, estoy con Él, y el sufrir me hará más amarlo”.

Si esto lo piensa tu mente, tu espíritu ya le está mandando. Y una vez que Dios elige, tú ya puedes ir enseñando, porque sabes peso y medida que el espíritu ha aguantado y más ha seguido a Dios.

Desperté, oí:

¡Qué extraño ve el hombre el sufrimiento
y seguir a Dios amando!

Aquí le hace falta que aprenda
que donde no hay Amor,
no hay sufrimiento.

Y si tú a mas a Dios, el Amor,
sufrimiento va achicando.

Dios elige cuando sabe
que tú has vivido sufrimiento
y sus Pasos has seguido
y no has dejado.

Si a Dios amas sin mentir,
tu vida lo irá publicando.

Esto lo puede decir el que miente
diciendo “yo a Dios Lo amo”.

Porque, en el sufrir,
vive de Dios apartado.

Si sufres, acércate a Dios,
para que Dios no sufra tanto.

El sufrimiento de Dios
es el amar al hombre
y ver que el hombre vive
sin a Él amarlo.

Si piensas en este sufrir,
tápate el rostro llorando.


***

Libro 31 - Te Habla el Profeta - Tomo IV - C2

martes, 13 de junio de 2017

La Gloria protege tu espíritu

En Sueño Profético decían:

Procura que el sufrimiento no te lleve a ti, que seas tú el que lleves al sufrimiento. Así podrás agrandarlo o achicarlo.

El sufrimiento, cogido a veces como merece, te aparta de este Camino. Esto Dios no lo quiere. El sufrimiento es cántaro que está debajo de fuente, que tú tienes que cuidar que el cántaro no rebose. A más te acerques a Dios, más conoces de dónde el sufrir viene. Tan sólo la muerte va de Dios, cuando morir no quieres. Pero los demás sufrimientos son permitidos por Dios, que el hombre no entiende.

Dijo uno:

Los espíritus del mal actúan siempre esperando las ganancias, pero si tú los conoces, nunca ganan la batalla, siempre saldrán derrotados. A ellos les va muy mal que tú tengas Paz y calma, y que no falte oración por la noche y la mañana.

Desperté, oí:

Esta oración es mental,
antes de que llegue a tu lengua.

Que es la que tiene fuerza.

Ésta es sobra de acción,
de cumplir los Mandamientos.

Los espíritus del mal
intentan, pero no triunfan,
si tú los sabes echar.

Dando el sitio que ellos quieren,
a la Gloria Celestial.

Ya la Gloria protege tu espíritu,
y sirves para enseñar.


***

Libro 25 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo III - C5

lunes, 12 de junio de 2017

La alegría del cojo

En Sueño Profético decían:

Retira más el sueño el querer dormir sin tener sueño. Y es más difícil consolar cuando tú tienes gran sufrimiento oculto y no lo quieres presentar. Pero para hacer esto tienes mucho que amar al que, mires para donde mires, te haga pensar: “Allí está Dios, allá y acá. Si yo digo que Lo quiero, tengo que ir consolándolo y mi sufrimiento tenerlo en secreto. Porque Él está a mi lado, y quién podrá saber mejor que Él mis íntimos sufrimientos, que los hace mayores el que no cree que Dios todo lo esté viendo.

Dijo uno:

En mi pueblo había un cojo, que si le hubieran quitado las muletas, habría tenido que poner en el suelo las manos si hubiese querido andar algo. Ya se puede figurar, el que este Mensaje oiga, si era cojo sólo de cojear, porque de éstos hay más, que tienen poca cojera y no se pueden aguantar, y contagian el que a Dios no quieran y Lo culpen de su mal.

Desperté, oí:

Este amigo mío tenía sólo una pierna. Y la que tenía, no tenía dedos, era un muñón de carne y hueso, talón y medio pie.

Pues este hombre le daba alegría y ánimos al que cojo cojeaba, que sí, llevaba bastón, pero se defendía, y las dos piernas y pies tenía.

Al que tenía sufrimientos, él pronto se presentaba y le cortaba los sufrimientos por la forma que los contaba.

Tenía familia ajena, pero familia de hogar no tenía.

Los padres murieron cuando seis años tenía.

Pero tenía una familia que tenía Mando del Cielo.

Y limpio siempre estaba y comida tenía.

Él tiraba de los niños con sus risas y con sus cuentos.

Sabía algo escribir, y también los entretenía con los cuadernos.

Los abuelos de estos niños fueron los que lo recogieron.

Cuando tenía quince años, el tren le dejó el recuerdo.

Pero él vivía feliz pensando en otros sufrimientos.

Iba consolando al cojo, al ciego y al mudo.

Sus palabras de alegría aburrían sufrimientos y ya desaparecían.

Él ponía el suyo chico y dentro a Dios sentía.


***

Libro 29 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo IV - C5

jueves, 8 de junio de 2017

Sin la Luz de Dios siempre estarás a oscuras

En Sueño Profético decían:

Si el hombre fuera preguntando qué es querer a Dios, pocos sabrían contestar. Porque querer, sin practicar la Palabra de Dios, no es querer a Dios. Querer a Dios es decir: “Yo no hago nada que sufra Dios. Yo vivo sus Palabras y las practico, teniendo siempre delante a Él, y ya me da la Luz que mi caminar necesita”. Sin la Luz de Dios siempre estarás a oscuras.

Si quieres a Dios, tú lo sabes antes que nadie, porque lo que otro ve difícil, tú lo ves fácil. A nada le ves trabajo, si sabes que a Dios vas a contentarlo. Que este contentar se entiende: ayudar al que necesite más ayudar, bien al espíritu, bien a las necesidades que necesite el cuerpo, hasta que Dios al espíritu llame. Esto, si no quieres a Dios, lo haces por el hombre. Pero ya no es igual que si Dios está en Presencia. Esto es estuche vacío, que nada dentro lleva.

Desperté, oí:

Si no amas a Dios,
no buscas dónde está el sufrimiento,
dónde está el hambriento,
y tú niegas el perdón.

Al caído no levantas
y no tienes compasión,
y no le ayudas en la carga,
que va tirando de ella
con protestas y mala cara.

Examínate tú solo,
si a Dios amas.

Y te darás la respuesta
según al Prójimo vayas.

El sufrimiento aumenta,
porque el que vive bien,
del que sufre no se acuerda.

Por falta de Amor a Dios,
este olvido se presenta.


***

Libro 31 - Te Habla el Profeta - Tomo IV - C3

miércoles, 7 de junio de 2017

Dios no quiere oír al que Lo llama sin quererlo

En Sueño Profético se oía la Palabra de Dios repetida muchas veces:

No tengas miedo a decir que el que no busca mis Palabras donde Yo las digo, no cree en Mí como Dios Único, Vivo y con Cuerpo, que fue el mismo que el hombre vio cuando bajé a ofrecer mi Reino, que estaba en este Mundo y estará por siglos sin fin”.

Estas Palabras han sido dichas al espíritu sin cuerpo, y Dios manda que sean dictadas para que con cuerpo y espíritu las repitan, y las practique el que crea en su Existencia.

Dijo uno:

El hombre, a pesar de los siglos que hace que Dios bajó a la Tierra y el que quiso vio que era Dios, aún niega y desmiente cuando Él coge un Lugar, dando las medidas Divinas, que son la comprobación para que pongan el amén. Al saberlo y no acudir, disculpa que pongan, más agranda el pecado de no amar a Dios, que es el peor de los pecados.

Desperté, oí:

Tienes que decir:
“Señor, quítame los pensamientos
de lo que yo haría
con el que Te da desprecio”.

¡Si tan sólo el oír una Palabra
en el Cielo dicha por el mismo Dios,
era para que cayeran a montón
los hombres muertos!

¡Los que lo saben y no acuden!

Y el certificado fuera:
“Muerto por remordimiento”.

El que lo sepa y no acuda,
pudiendo llevarlo al mundo entero,
que nunca diga: “¡Dios mío!”,
que a Dios manda sufrimiento.

Porque Dios no quiere oír
al que Lo llama sin quererlo.

Ni quiere oírlo,
ni Aquí puede tenerlo.


***

Libro 25 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo III - C6

martes, 6 de junio de 2017

La Obediencia te lleva al Amor

En Sueño Profético decían:

Todo el sufrimiento del Elegido es porque no creen de dónde vienen sus Palabras y no guardarle obediencia.

No hay quien sepa lo que mata su cuerpo y, sin quererse morir, lo beba o lo coma.

Si no quiere morir y bebe el veneno, diciendo el químico que es veneno, en qué lugar tendrá al químico. Pues que piense el hombre si puede ser el tener este desprecio tan grande a la Obediencia del que Dios tiene con Mando de Aquí para Enseñanza del espíritu, que es el que le manda al cuerpo.

Dios Hombre, conocido por Jesús de Galilea, por el Maestro y por más nombres, no daba su Amistad mientras no había Obediencia, pero que todos la vieran, y así servía de Enseñanza.

Cuando no había Obediencia y tenía que mandar, mandaba, pero ya no contaba para que Él lo pusiera con los que su respuesta era: “Maestro, Tú mandas”.

Había veces –mas que menos– que no Lo entendíamos, pero la Obediencia se encargaba de que Lo comprendiéramos.

Siempre se adelantaba el “sí, como Tú digas, Maestro”.

Desperté, oí:

La Obediencia te lleva al Amor.

En el Amor sin Obediencia
puedes perder el Amor.

Haciendo su Mando,
siempre crecía el deseo de Seguirlo,
y nunca te dejaba sin Mando.

Su Mando curaba heridas
que habían estado sangrando,
porque cura no tenían.

Si tú no veías la cura,
no podías negarle el Mando,
porque ya no Le servías.

Si el Mando que manda Dios
lo vas cumpliendo con dudas,
ya no lo hace el Amor.

Lo hace un mando por fuerza
y no deja puntuación.

Sin Obediencia no digas:
“yo quiero servir a Dios”.

Porque si falta Obediencia,
antes te faltó el Amor.


UN DISCÍPULO DE DIOS HOMBRE


***

Libro 29 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo IV - C2

lunes, 5 de junio de 2017

Mientras haya cuerpo, habrá arrobo y habrá Mando

En Sueño Profético hablaban de estos Libros. Decían:

Todo lo que ella tiene escrito de Aquí dictado, que antes fue dicho al espíritu sin cuerpo, si el hombre creyera en Dios y estuviera a su servicio, no podría estar esta abundancia Divina guardada por falta de tiempo y dinero. El creer, lo llevaría a Amarlo o al miedo.

Tiempo y dinero no suben a este Cielo, como tampoco sube el cuerpo.

Dijo un espíritu con Mando de Dios:

La cantidad de palabras, ejemplos y hechos de la Vida de Dios Hombre, que están perdidos y que hoy mandan que se escriban, ya te dan el amén para que tú los repitas.

Desperté, oí:

Si lees los hechos que Dios dejó en la Tierra
y los comparas con estas “Palabras diciendo”,
verás que continúa Dios Vivo y no muerto.

¿Cómo puede el hombre vivir,
el que pueda quitar aquí el silencio,
si piensa al día una vez
“yo tengo que ser muerto”?

¿Y qué podré yo decir?
¡Allí no cabe el engaño
como estoy haciendo aquí,
en el mundo de pecado!

Si todo lo que hay escrito
se pusiera publicado,
verías rostros enrojecidos
de vergüenza o asustados.

Abundancia y cantidad
dejan al hombre fracasado
cuando quiera ir diciendo
que hoy Dios no está hablando.

Si el hombre cogiera
todos los arrobos que hay escritos
en sus manos,
ya podrían venir aquí
los que tienen Esto atrancado.

Que esto no tiene perdón,
y el pedirlo
es agrandar el pecado.

¿Quién podría hacer un Escrito,
si no fuera un dictado de Dios Padre,
de Dios Hijo,
de su Gloria y de sus santos?

Si sus ángeles sin cuerpo,
que con los arcángeles
fueron los primeros
que en su Gloria Lo adoraron,
a la Palabra que Aquí se dicte
no pueden ponerle faltas
ni teólogos
ni seglares catedráticos.

Si esto no fuera así,
sería un profeta falso,
y dos docenas de escritos,
Dios no los habría dejado ocultos,
y lo tendría apartado.

Aquí, mientras haya cuerpo,
habrá arrobo y habrá Mando.


***

Libro 27 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo II - C3

jueves, 1 de junio de 2017

El espíritu vive sin cuerpo

En Sueño Profético hablaban de las heridas de la carne y de las heridas del espíritu. Decían:

Aquí se da preferencia a las del espíritu. Ahí, a las de la carne: cuerpo que vive para él y abandona al espíritu. En cambio, el espíritu que es de Dios, que en Dios confía, no deja de vigilar al cuerpo para que sirva de ejemplo la vida que haga ese cuerpo, si sabe que el espíritu tiene heridas de sufrimiento.

Dijo uno:

El que tenga esta herida, y heridas vaya curando, no dudes si ves algo sobrenatural en la vida que está pasando. El sufrimiento del espíritu, el hombre no sabe curarlo, porque no cree que la vida del cuerpo la dé el espíritu. El espíritu vive sin cuerpo; el cuerpo no vive sin el espíritu. Una muerte repentina en cuerpo y carne sana, ¿qué diagnóstico darían las carreras de medicina que han llegado a especializarse en distintas ramas? La respuesta sería: se ha llevado la vida del cuerpo el espíritu, que es el que manda.

Desperté, oí:

No hay quien dé esta respuesta, porque falta enseñanza y creer que esa vida es lumbre de papel, que se apaga pronto sin que le eches agua.

En la muerte que se ha puesto como ejemplo, el hombre destroza el cuerpo, como el de un animal, para ver de qué ha muerto.

Que este destrozo no devuelve vida ni enseña a los cuerpos que la vida del espíritu es la que le da movimiento al cuerpo y jamás tiene para Dios entierro.

Entendido queda, si tú, antes de morir, quisiste Vida Eterna del Cielo.

Si este Reino no quisiste, tu espíritu tampoco muere, pero ya va al cementerio del Infierno.

Si ves herida de espíritu, pon el bálsamo primero que en las heridas del cuerpo.

Y verán curaciones que no tienen remedio.

Pero para curar estas heridas, tienes que entregarte a este Reino.

Reino que no te exige título, edad ni dinero.

Exige Amor, querer o arrepentimiento.


***

Libro 32 - La Palabra del Creador - Tomo III - C3

martes, 30 de mayo de 2017

Al niño edúcalo a lo que es bueno

En Sueño Profético decían:

Hombre sin amar a Dios, quiere enseñar el pecado al niño como una obligación.

Dijo uno:

¡Cómo el Permitir de Dios deja al descubierto al hombre sin temor a Dios!

Enseñar al niño lo que el hombre, por ser hombre, practica, es ir en contra de Dios y haciéndole a Dios desafío. Es desprecio descarado a las Palabras de Dios Hombre, que como Enseñanza dice a los hombres: “Haceros niños y no perderéis mi Reino”.

Estas Palabras las dice Jesús para que el hombre no viva maldad y, en sus actos, Amor a Dios demuestre.

Pues, ¿cómo querer cambiarle al niño sus sentimientos por la maldad del hombre?     

El niño es pie en zapato, que ya pedirá el pie el número que no le haga daño.

Al niño edúcalo a lo que es bueno y a lo que es malo, pero explicándole como a niño que te oye. Que cuando llegue a mayor y vea el campanario, ya comprenderá que tocarán las campanas para alegría o para llanto. Esto, al niño, niño, jamás puedes enseñarlo.

Desperté, oí:

¿Cómo el pollillo que va
detrás de la gallina madre
puede tapar con sus plumas
como la gallina hace?

Pía y corre como ella,
y también sigue a la madre.
Por mucho que le enseñaras,
le falta tiempo y plumaje.

Un recipiente de litro
y otro que siete le caben,
siendo el mismo material
y para el mismo servicio,
al de litro, los siete no puedes echarle.

Pues en niño y hombre
hay diferencia más grande.

Al niño enséñale,
con recato y con alegría,
los Mandamientos de Dios.

Practicando recato
y viendo mal
el crimen y la violencia,
ya eres un buen cristiano.

¡Qué lástima que los hombres
quieran que el niño sea hombre
y que pierda este contacto!


***

Libro 24 - Dios No Quiere, Permite - Tomo IV - C2

domingo, 28 de mayo de 2017

El médico

En Sueño Profético decían:

Al espíritu pueden llegarle más enfermedades que al cuerpo, y todas tienen cura si quiere curarse el enfermo. Pero el hombre no vigila nada más que las enfermedades del cuerpo, que mayoría de veces tiene que decir el médico: “Tengo que buscar el sitio que le da estas dolencias que me está diciendo”. Y tiene que decirle que algo tiene, para que diga: “es un buen médico”.

La enfermedad del espíritu es por muy pocos comprendida, que a veces coge gran enfermedad y te desprecia la vida por culpa de no ayudarle el que tiene la medicina.

Dijo uno:

Yo, cuando viví con cuerpo, mi profesión era curar el espíritu. A veces veía enfermos, que por enfermos tenían, y yo los veía sanos. Si ellos cogían mi receta, a la tercera visita, volvían curados. Yo tenía mi carrera, pero Dios me hacía curarlos, más con palabras que no eran mías, que con los medicamentos. Yo tenía la medicina después de Dios, para la carne. Pero para el espíritu, yo sabía que se curaba el que quería curarse, porque el espíritu, si tú no quieres, no lo curas.

Desperté, oí:

Médico era mi profesión,
pero engañaba a los hombres,
y los curaba Dios.

Mi receta eran palabras,
que mayoría de veces
querían que yo escritas las diera.   

El espíritu se enferma
porque se aparta de Dios,
y ya la cura no encuentra.

¡Es lástima que los hombres
no estudien esta carrera!

¡Con lo fácil que sería
que estos enfermos no existieran!


***

Libro 27 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo II - C4

viernes, 26 de mayo de 2017

Llénate de Amor a Dios

En Sueño Profético decían:

Si te falta Amor a Dios, no entiendes lo de Dios.

Si te falta lo de Dios, tú mismo lucha te pones.

Si te falta Amor a Dios, no intentes comprender a Dios.

Para comprender a Dios, olvídate de lo que eres –si te tienes por listo o inteligente–, porque con las cosas de Dios, ya va una Sabiduría que supera a la del profesor y toma aposento donde sabe que jamás habrá silencio.

Dijo uno:

Yo tuve intimidad con los Discípulos de Dios Hombre. Todos comprendían igual y no oían razones que muchos querían dar. Ellos pronto cortaban el diálogo y a Dios contentaban con este contestar:

“Si no crees en Él como Dios, yo no oigo tus palabras, porque yo, al oírlas, mancho las que Él me manda”.

Desperté, oí:

¡Qué cierto, que si al que está lleno de Amor a Dios, lo oye el que está vacío, no puede comprenderlo!

Pero si el que está lleno le admite palabras, queriendo convencer el vacío al lleno, ya está disgustando el lleno de Amor a Dios.

Llénate de Amor a Dios
y empieza esta carrera.

Que el título y los libros
te los puede dar cualquiera.

Cualquiera que sea de Dios
y por Dios viva en la Tierra.

Los Discípulos enseñaban
para que de ellos aprendieran.

Pero no admitían profesor
que a Dios de alumno pusiera.


***

Libro 28 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo V - C3

jueves, 25 de mayo de 2017

Vive vida para Dios

En Sueño Profético decían:

¿Cómo no verán los hombres que dicen que a Dios Lo aman, que Esto baja del Cielo?

¿Cómo hombres que tienen cargos importantes, para dar notas del bien o del mal, no acuden para aprender de esta Grandeza que la humanidad tanto necesita para llevar al cuerpo por el camino del bien?

Dijo uno:

El cuerpo, siempre se inclina por hacer lo que te retira de Dios o lo que enfada a Dios. Y así te va retirando de este Cielo.

El que hace lo que a Dios enfada, está en peligro de retirarse de Dios.

Los espíritus malignos siempre están en la puerta del espíritu, para ofrecerse a ayudarle. Pero ten presente que esta ayuda es diabólica, y ya va en contra de las Palabras de Dios, Palabras de Vida Eterna. Estas Palabras son conocidas por la Paz que te dan y el peso que te quitan cuando tú las practicas.      

Desperté, oí:

El hombre no cree en el espíritu, que es el que mueve a su cuerpo.

El hombre no cree que muchas actuaciones sean hechas por la fuerza del espíritu del mal.

El hombre no acepta que los espíritus que no tienen cuerpo busquen vivienda.

No acepta porque no se trae a su memoria cuando Dios Hombre sacó a los demonios del cuerpo.

Éstos son los espíritus que cuando dejan la materia siguen viviendo sin imagen, hasta que el Poder de Dios te los hace sentir y tú ya los conoces.

Por eso es necesario saber que tu cuerpo es movido y manejado por la fuerza del bien o por la fuerza del mal.

Que esto, nadie mejor que tú puede saberlo, cuando tus palabras, tu acción y tu pensamiento vayas todo poniéndolo en sitio de Gloria o en sitio de Infierno.

Vive vida para Dios, y ya no entra en tu espíritu lo que no baja de Dios.


***

Libro 24 - Dios No Quiere, Permite - Tomo IV - C3

martes, 23 de mayo de 2017

Cómo vivir su Amor para no perder su Reino

En Sueño Profético decían:

Es imposible, sin Amor a Dios, compadecer, perdonar y levantar al caído con alegría interior, pensando: “Dios esto hizo cuando vivió con Cuerpo, y lo dejó dicho con el nombre de Evangelio”.

Esto, sin Amor a Dios y a su Reino, si algo haces, lo harás mal hecho. Lo harás comparándolo con malos pensamientos, y ya no será de Dios el bien que creas que estás haciendo.

Si el Amor de Dios acampa en ti, ya eres diferente. Que tú no lo dices, lo dice el Amor, que va dejando huella como lluvia fuerte de aquel temporal que llovió de día y llovió de noche, y el suelo no pudo negar la lluvia.

Dijo uno que ya sigue el dictado que se habló en el arrobo:

Por bien que quiera el hombre hacer el bien, si no está entregado a Dios, hará un bien de comedia, un bien de murmuración, un bien para el cuerpo, pero para el espíritu no. El bien que lleva Amor de Dios delante, se da siempre con oración, con la mirada en el Cielo, que esta mirada ya es oración.           

Yo siempre compadecí al que no pensaba como yo.

Desperté, oí:

Voy a decir mi pensar,
cómo lo llevaba a la actuación.

Primero miraba al Cielo,
y ya acudían a mí
palabras de compasión.

Si era hambriento,
yo me veía hambriento
y pidiendo como él.

Si había vivido pecado,
también pecado hice yo
en momentos que te olvidas
cómo hay que amar a Dios.

De este pensar
yo componía una oración.

Y siempre tenía
en mi mente y en mi boca
el Nombre de Dios.

Este Amor te da abundancia
para limpiar el espíritu
de la mala tentación,
que te viene cuando llega
o tú vas al afligido,
y te quita compasión
para dejarlo caído.

Aprende lo que hizo Dios
cuando vivió con Cuerpo
y escrito lo dejó.

Y hoy lo sigue diciendo:
cómo vivir su Amor
para no perder su Reino.


***

Libro 29 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo IV - C6

lunes, 22 de mayo de 2017

El Amor a Dios te va elevando

En Sueño Profético hablaban del que Le hace servicio a Dios y del que desprecia su Mando. Del que cree por temor y del que vive a Dios amando. Luego está el que las cosas de Dios no le interesan, y pudiendo aumentar Amor y creencia, va rompiendo las Palabras de Dios para que lo sigan más y más las rompan, sin querer saber que la Palabra de Dios es Vida Eterna, y que la palabra del hombre es suciedad de la Tierra. Suciedad que no es limpia hasta que a Dios no Lo pongan en las más grandes alturas.

Dijo uno:

Toda la lucha del hombre es para vivir sin Paz, para poner su talento en un gran pedestal; para ir apartando del Cielo, de donde baja la Vida que vida le da a tu cuerpo. Empezando por el aire, que es tu primer alimento.

Desperté, oí:

Si amas a Dios,
este Amor te va elevando.

Y ya ves lo de la Tierra
como juego de niños en hombres,
que ya es pecado.

Si el tiempo que pierde el hombre,
uno en construir y otro en destruir,
lo pusiera en ir enseñando
a amarse en acción y en palabras,
el mundo iría cambiando.

Y buscarían donde Dios se comunica,
como el sediento busca el agua.

Como el ave las alturas.

Como el grano que se rompe
por dar preferencia al tallo.

Todo esto y mucho más
haría el hombre para ir buscando
donde aprender para su espíritu salvarlo.

Todos pueden aprender
a saber lo que es pecado.

Pero hay que retirarle la palabra:
“eso no es malo”.


***

Libro 30 - Investigaciones a la Verdad - Tomo IV - C5

viernes, 19 de mayo de 2017

Compaña de Dios al espíritu

En Sueño Profético hablaban de la soledad del cuerpo, de la soledad del espíritu.

El espíritu puede estar solo, aunque lo veas rodeado de gente. La gente es para el cuerpo. Para el espíritu, la compaña, es aquello que tú sientes, que sólo lo sabe Dios que es el que la vida mantiene y te la deja en tu cuerpo hasta que Llamada llegue.

Dijo uno:

Cierto que hay veces que en la soledad del espíritu no te da compaña la gente, al contrario, más soledad te sientes. Los espíritus de Dios transmiten fuerza, alegría y quitan tristeza, achican sufrir sólo con su presencia. Esto, si lo estudias, das justa respuesta.

Desperté, oí:

Solo se encuentra el espíritu
cuando se aparta de Dios
y cuando está rodeado de vidas,
que no son vidas
para el que a Dios quiere Amarlo.

Aunque tengas la tristeza
que la vida te ha dejado,
si con dos espíritus de Dios
tienes contacto,
tu soledad ya se ha marchado.

La tristeza y la alegría
son dos espíritus contrarios.

Puedes tener sufrimientos
y sentirte acompañado
de un Poder Único,
que sólo Dios puede darlo.

Búscale compaña de Dios al espíritu,
aunque te vean solitario.


***

Libro 32 - La Palabra del Creador - Tomo III - C3

jueves, 18 de mayo de 2017

Ama a Dios

En Sueño Profético decían:

Si amas a Dios,
tus actos lo van diciendo.

Si amas a Dios,
sale Amor de tu cuerpo,
y tu lengua, con tu acción,
hace servicio a este Cielo.

Si amas a Dios,
este Amor da sufrimiento
cuando ves que el hombre vive
sin la mirada en el Cielo.

El Cielo espera al hombre,
no sólo cuando ha muerto el cuerpo,
el Cielo espera
para dar la antorcha a la oscuridad
que te pone el sufrimiento.

El sufrimiento lo agrandas o lo achicas
según oigas el consejo.

El que vive amando a Dios,
chico te lo irá poniendo.
Y el que está en contra de Dios,
no se cansa de decirte:
“¿por qué también sufre
el que vive siempre
con la Palabra de Dios?”.

Al decir estas palabras,
ya sufre al oírlas
el que ama a Dios.

Es alegría con llanto
cuando quitas sufrimientos,
o cuando no puedes quitarlos.

Desperté, oí:

Si sientes Amor de Dios,
busca sufrir sin descanso,
para quitar el sufrir
donde el sufrir ha acampado.

El sufrimiento te teme
cuando Amor de Dios
llevas en las Palabras,
cuando tú te haces fuerte,
y te traes a tu memoria:
calvario, cruz y muerte.

Corrí montes y senderos,
secando con mis palabras
las lágrimas sin pañuelo.

Había lágrimas que veía
porque caían empujadas
por el sufrimiento,
y otras lágrimas se escondían
y aparecían en mis ojos
cuando yo miraba al Cielo.

¡Ay sufrimientos del hombre,
que los agranda
la falta de Amor al Cielo!

¡Ay sufrimiento de Tierra,
que puede solo curarlo
aquel que  a Dios siempre sienta!

Si sientes a Dios por dentro,
ejerce esta carrera.
Yo la practiqué con cuerpo,
y Aquí ya la sigo Eterna.
Si mi nombre no lo doy,
saben que soy Teresa.

TERESA DE ÁVILA


***

Libro 26 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo III - C3

miércoles, 17 de mayo de 2017

Sembrador de Dios

En Sueño Profético decían:

Las cosas de Dios son sencillas, y cuando llegan al hombre, el hombre las transforma, por falta de Cultura Divina. Las cosas de Dios son sencillas y más las comprende el que más a Dios sigue, pero que sea un seguir como sembrador que siembra y no deja lo que siembra hasta coger recolección.

Dijo uno:

Que piense el hombre: si el sembrador no se ocupara más de la siembra hasta que le llegara la recolección, y no viera la tierra ni apareciera por la tierra que sembró, hasta llegar la cosecha…(?) Pues esto quiere hacer el hombre, y lo hace con la Palabra de Dios. La oye poco y menos la practica, y luego quiere coger buena y abundante recolección. Las cosas de Dios son sembrar semilla de Dios –que son sus Palabras– y no dejar de ir a verla, porque esta siembra te llama para después darte la recolección que tú sembraste, para que la repartas.

Desperté, oí:

Hay quien toma la Palabra de Dios en los ratos que le sobran.

Otros hacen una siembra, y ya jamás de la siembra se acuerdan. Y cuando ven la cosecha, sufren porque otro la recolección se lleva.

Las cosas de Dios tienes que sembrarlas y esperar con alegría el coger el fruto que a la tierra Dios le dio.

Si sembraste y te fuiste, no te interesaba Dios.

Ya, otros llegaron, sembraron y esperan recolección.

Hazte sembrador de Dios y recibe de rodillas la semilla que te dio.

Pero nunca te retires para que otro recoja la siembra que Dios te dio.


***

Libro 29 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo IV - C3

martes, 16 de mayo de 2017

El cuerpo es cerillo

En Sueño Profético decían:

El que cree en Aquí, busca estas Palabras ahí, que son dichas y cundidas sin miedo por el que Dios manda. La fuerza del creer busca y defiende estas Palabras que bajan del Cielo sin el hombre poder reformarlas.

Dijo uno:

El hombre les dará desprecio, pero llegar a reformarlas por decir que no son del Cielo, esto, antes de decirlo, quedarían muertos. No muertos sólo para la Tierra, que serían muertos para el Cielo, que ya hay muertos de los que están dando desprecio.

La Gloria es fácil alcanzarla y difícil entrar en ella.

La alcanza el arrepentimiento cuando tú te das cuenta de que no has cumplido los Mandamientos. Y al desprecio, ángeles y santos cierran Puertas, porque buscan Gloria cuando en la Tierra desprecian el cuerpo por ser ya pienso de los gusanos. El cuerpo queda en la Tierra y el espíritu en el Infierno, que ahí se le abren las puertas por hacerle servicio al príncipe de los demonios, con tener esta Grandeza tan parada y tan aprisa poniendo sufrimientos, pero no podrán jamás conseguir aquí el silencio.

¡Hombres sin pensar en la vida del cuerpo y comparar con la vida del espíritu!

La del cuerpo es cerillo que enciendes que poco dura, esto contando que no le soples, que es la muerte repentina.

Desperté, oí:

Pues apagando el cerillo o dejándolo que con su tiempo se apague, es más larga su vida que la que el hombre se hace.

¡Cómo no emplean estudios para poner la razón de que en el mundo todo es movido por la Palabra de Dios!

Y también los emplearán para seguir los pasos del que dice: “Dios me habla”.

Aquí la razón contesta con estas Palabras escritas, que el certificado sale de la Gloria.

Es fácil alcanzar la Gloria, y difícil entrar en ella con este desprecio tan grande.


***

Libro 32 - La Palabra del Creador - Tomo III - C4

lunes, 15 de mayo de 2017

Siglo del fracaso por el pecado

En Sueño Profético hablaban del Amor a Dios, de su sentir, y de este sentir, cómo daba respuesta.

La respuesta es, que nada te llena, y a todo le das salida, porque ves una puerta que a Dios te encamina. Este sentir te hecha freno para todo en esa vida, y el pensar viene primero:

Señor, yo sin Ti
no quiero esta vida,
porque a tu sentir
yo le llamo Vida,
y nada me atrae
sin tu Compañía.

Si tengo un sufrir,
no tengo alegría,
pero pienso en Ti,
y ya vivo vida,
vida sin corajes,
sin odio y sin avaricia.

Éste es el sentir
que el hombre hoy necesita.

Dijo uno:

Sin sentir a Dios,
eres árbol sin raíces
encima de la tierra,
que te tira al suelo
cualquiera que quiera.

El sentir a Dios
te pone tal fuerza,
que vas contagiando
el sitio que llegas.

Nadie, sin sentir a Dios,
hace vida buena,
porque las leyes del hombre,
pecado no lo condenan,
que éste es el gigante fracaso
que al hombre, con peligro acecha.

Éste es el mal del hombre:
darle entrada al pecado
y hacerle hasta reverencia,
diciendo:

“Esto no es malo,
son leyes que puso el hombre,
que pertenecen al pasado”.

Desperté, oí:

Si el hombre sintiera a Dios,
le sobraría más de la mitad
de lo que en la Tierra cree necesario,
y no andaría de cabeza,
aunque de pie lo vieras andando.

El sufrimiento del hombre
es querer siempre algo.

Algo en lo que no participe Dios,
porque estamos en el siglo del adelanto.

Que en Gloria tiene este nombre:
“Siglo del fracaso por el pecado”.

Si el hombre sintiera a Dios,
pocos serían condenados.


***

Libro 25 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo III - C2

viernes, 12 de mayo de 2017

Sufrimiento grande agota lágrimas

En Sueño Profético hablaban del sufrimiento. Decían que había sufrimientos que si se pagaran con lágrimas, no podrían pagarse, porque faltarían lágrimas, del sufrir que era tan grande. Cuando en el sufrimiento más te acercas a Dios, ya el sufrimiento espera la respuesta de Dios.

Dijo uno:

Cierto que faltan lágrimas cuando llega un sufrimiento, que más quedan dentro que por fuera están viendo. Que son los sufrimientos que no son de cuerpo enfermo, que son los que se esconden por no oír palabras que los agranden. Porque para comprenderlos, primero tienes que amar a Dios y ofrecerte para que te mande en lo que tú puedas hacer para el sufrimiento quitarles, pero se ofrecen más a curar la carne que al sufrir ayudarle.

Desperté, oí:

Sufrimiento grande agota lágrimas,
porque las derramó
cuando no lo vio nadie.

En cambio, en el sufrimiento por el cuerpo,
hay veces que encuentras
quien te acompañe. 

Y ves sacar el pañuelo
cuando el tuyo tú sacaste.

Y cunden el sufrimiento
y se ofrecen a Dios para curarlo.

En cambio,
en los sufrimientos de espíritu,
sólo a Dios puedes llamarlo.

Que si esta llamada
es con espera y Amor,
Él te manda el milagro.

Y ya cunden sufrimiento premiado.


***

Libro 31 - Te Habla el Profeta - Tomo IV - C7

miércoles, 10 de mayo de 2017

El ciego que dejó dudas

En Sueño Profético decían:

Si crees en el Poder de Dios,
lleva siempre el traje de la Fe,
que este traje es inconfundible
para todo el que lo ve.

La Fe es la que hace
que te puedan conocer,
que Dios va siempre delante
y tú vas detrás de Él.

La Fe te abre caminos
donde caminos no ve
el que le falta ponerse
este traje de la Fe.
       
Dijo uno:

La Fe cura enfermedades
que el hombre en el cuerpo ve.

Yo vi a un ciego,
que a veces
veías que era ciego
por lo que decía él.

Esto, si estaba sentado
y nada iba a coger.

Tenía sus ojos grandes
y limpios, de amanecer.

Su mirada él la echaba
en aquel que le hablaba
y miraba hacia él.

Siempre tenía en su boca:
¡Yo tengo un día que ver!

¡Si a mí no me falta nada,
tan sólo el día que Dios diga:
“Hoy vas a ver”!  

Es su Palabra
la que mis ojos esperan,
y yo espero
el romper de este no ver.

Desperté, oí:

Hubo que hablar en el pueblo
cuando el ciego ya no era ciego.

El que creía en Dios,
milagro iba cundiendo.

El que no creía en Dios, decía:
“Es que no era tan ciego”.

Él se manejaba bien,
y siempre risueño y contento.

Iba vestido de Fe,
y lástima no daba
como daban otro ciegos.

Esta Fe le da la vista,
dando premio.

Treinta años iba alcanzando
cuando vio la Luz del Cielo.

“El ciego que dejó dudas”,
en el pueblo le pusieron.

Pero iban a buscarlo
enfermos de espíritu
y enfermos de cuerpo.

Él recitaba la Fe,
para no perder el Cielo.

Dos siglos ya han pasado
que ahí ocurrió este hecho.


***

Libro 29 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo IV - C2

lunes, 8 de mayo de 2017

¿Qué era y es la ley de vida?

En Sueño Profético decían:

Ve el hombre extraño que Dios en un Lugar hable, y no ve extraño que Dios el mundo lo acabe.

Ve el hombre normal el vivir sin practicar el Evangelio, y no ve normal que cuando muera su cuerpo, su espíritu no pueda entrar en Su Reino.

Ve el hombre normal que haya hambrientos, y no ve normal que Dios le cambie el vivir por un poco tiempo.

Pordiosero, rico; rico, pordiosero. Si Dios esto no lo hace es porque ese mundo es gota de agua que cae en los mares.

Dijo uno:

Cien años de vida el cuerpo, pocos lo han contado. Y ¿qué son cien años de vida si los comparas con los que ahí vivieron antes de bajar Dios Hijo a la Tierra y aún siguen viviendo?

Desperté, oí:

Ponían muchas comparaciones para que luego el espíritu enseñara a la materia.

Hablaban del hombre, de la extrañeza que ponía cuando Dios, el Dios le ponía delante. 

¿Qué era y es la ley de vida?

Vivir un tiempo practicando, sin Dios obligar, que a Él lo amen.

Esto es lo que debería extrañarle al hombre, no que se hable de un Dios Vivo donde Él quiera que hablen. 


***

Libro 27 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo II - C3

sábado, 6 de mayo de 2017

Dios da Poder al espíritu

En Sueño Profético vi la Imagen de Dios Hombre, que no podría describirla si no me la dictaran. Venía como andando, pero no había suelo. No se le veían los Pies. Su Cuerpo traía una túnica blanca, más bien tirando a cruda. Sus Brazos los traía abiertos, como está en la Cruz, pero sin Cruz. La manga colgaba mucho de sus Brazos. En su Gloria Lo vi normal, en la Tierra no sé explicarlo. Quise pedirle y no pude, y tampoco reverenciarlo. No es ésta la palabra, es que faltaba el suelo y el cuerpo. Sólo dije: ¡Señor! Y fue desapareciendo, y siguieron hablando:

Dios, Campanas sin sonido,
en el espíritu que entra.

Dios, que el silencio a Él se ofrece
para formar el escándalo.

Dios, que sus Brazos te dan Vida
y no te llega la muerte.

Dios, que al mundo se entrega
y el mundo Le da muerte.

Desperté, oí:
Dios da Poder al espíritu,
para que el espíritu suelte el cuerpo,
venga a su Gloria
y vea a Dios con Cuerpo.

Brazos que Dios ofrece,
refugio de los lamentos.

Brazos que están sin clavos,
sin Cruz que los hombres Le pusieron.

Este Dictado no es digno de oírlo
aquel que no ame al Cielo.

Si lo oyes con Amor,
tú también notas consuelo.


***

Libro 28 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo V - C1

viernes, 5 de mayo de 2017

El cosario

En Sueño Profético decían:

¡Qué vacío y qué frialdad tiene que vivir el hombre que alejado de Dios está! Porque el vivir de la Tierra, sin Dios, pocas alegrías da, y lo que crees alegría, en lágrimas puede quedar.

Dijo uno:

Yo, cuando viví con materia, aprendí mucho de las vidas que vivían gente mala y gente buena, dado a mi profesión, que desde niño era cosario.

Mi padre, cuando murió, me dejó bien enseñado cómo tratar al pudiente y al que vivía avergonzado. Éstas eran sus palabras:

“El nombre de Dios, primero. El que más rato te admita, más cerca está del Cielo. Y en tu bolsillo verás que Dios te entra el dinero. El que ofenda a Dios, que busque otro recadero”.

Una mañana iba yo en mi mulo, canturreando, de la alegría tan grande que por dentro iba guardando, hasta llegar al camino. Yo creía que mi canto sólo lo oían los sembrados y los pajarillos.

Salió a mi camino un hombre que parecía que había dejado el palacio o un despacho de orientar derechos o aclarar testamentos, y me dijo medio llorando:

   –¿Siempre llevas esa alegría?

Me paré y fui a saludarlo. Me abrazó con ganas, y ya rompió en llanto:

   –Vivo teniendo lo que no gasto, pero me retiré de Dios hace varios años, y mi vida ya no es vida, siento algo de la vida cuando estoy en el campo.

Desperté, oí:

El cosario siempre iba cantando,
y casi siempre empezaba o terminaba
con el nombre de Dios,
Gloria, Providencia o Cielo.
La alegría lo acompañaba de música,
y su nombre se iba cundiendo.

Este hombre que vivía de las letras,
va en busca del corsario.
Vivía vida sin Dios,
y su vida era un calvario.

Pero calvario sin Dios.
Porque si vives calvario
y a Dios Lo sientes contigo,
es dolor ya sin dolor.

Si la vida de la Tierra
te ofreciera pozos llenos de monedas,
si te retiran de Dios,
hazte cosario,
y ya Le sirves a Dios.
Si sientes a Dios por dentro,
son las monedas que sirven
para entregar en el Cielo.

Estas monedas ya igualan
al culto, al rudo,
al rico y al pordiosero,
sin diferencias de sitios.


***

Libro 25 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo III - C6

jueves, 4 de mayo de 2017

El remordimiento del molinero

En Sueño Profético decían:

No hay compañero peor, ni que de más sufrimiento, que te sientas siempre acompañado de un gigante remordimiento. El remordimiento es algo que no se amolda al secreto. Éste te sale a la cara o te hace estar enfermo.

Dijo uno que se reunía con los Discípulos de Jesús para él también hacer lo que los Discípulos hacían:

Yo traté a un molinero que me fue a buscar después de que el hombre a Dios Le diera muerte de cruz. Y sus palabras contagiaban sufrimiento. Me buscó y éstas fueron sus primeras palabras:

“Vengo a buscarlo para oír palabras duras, que son las que pueden quitarme el remordimiento. El sitio que tú tienes, lo tienes por mi desprecio. Fui guiado por espíritus que no querían al Maestro. Hoy no sé a dónde ir. Ya me veo sin remedio”.

Desperté, oí:

No pude darle palabras
ni de consejo ni de consuelo.

Si hubiera sido de pecado,
yo me atrevo a cogerlo,
echándole el brazo por encima,
como hacía el Maestro.

Pero éste era pecado de desprecio.

Que tan sólo Dios podía saber
si seguía con el desprecio
o había arrepentimiento.

Por más que miraba al Cielo,
no me atrevía a decir
“mañana vente con ellos”.          

Si Dios te da sus Palabras
y Le dices “no las quiero”,
nadie puede ya saber
si hay arrepentimiento.


***

Libro 30 - Investigaciones a la Verdad - Tomo IV - C2

miércoles, 3 de mayo de 2017

No puedo llamar a Dios porque desprecié su Gloria

En Sueño Profético decían:

Esta justificando el hombre, que no quiere saber de Dios. Pero Dios, Poder Infinito, no le pone silencio a estas Comunicaciones, para dejar al descubierto al que pone su Nombre en su boca sin sentir la Existencia del que deja que su lengua sirva para otras palabras que van en contra de las Palabras que bajan del Cielo.

Dijo uno con el Mando de Dios:

A más publicación y menos silencio, más se destacan los que son de Dios de los que parecen serlo.

Son más culpables los que Esto tienen en sus manos y lo tienen en silencio, que los que están lejos, aunque oyeron algunas campanas y no acudieron.

No tienen disculpa ante Dios, Ministros de Dios ni seglares pudiendo.

Tiene que ser horroroso verte morir sin remedio.

Desperté, oí:

Porque Dios perdona cuando tú Lo buscas pidiendo el Perdón.

Pero no cuando está hablando y tú Le pones el no.

Le pones el no con el desprecio a su Mando y persiguiendo al Portavoz.

El día que llegue el Juicio Final, ¿qué podrá decir el hombre que supo que Dios, a diario, mandaba un Mensaje, y él no quiso saber nada?

Tiene que ser muerte horrorosa cuando te veas morir y pienses: “No puedo llamar a Dios porque desprecié su Gloria”.

Si ahora, en estos momentos, bajara Dios con Cuerpo a la Tierra, si dejara al hombre con Libertad, otra vez Lo matarían.

Piensa, si sabiendo esto, Dios puede traer un espíritu a su Gloria cuando ya el cuerpo no tenga vida.

Esta Enseñanza irá acortando el ir detrás del que, sabiéndolo, no acuda.

Es un recinto muy chico el Lugar donde Dios eligió, hace 29 años, a un espíritu, con estas Palabras:

Que Me ves, dilo”.

Si este Lugar guarda silencio, ¿cómo Dios, luego, lo va a meter en su Reino Prometido? Entrarán pocos, que son los que buscan al Elegido.

Esto no son amenazas, es el Permitir de Dios lo que el hombre ha querido.


***

Libro 27 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo II - C5

viernes, 28 de abril de 2017

Sin Ti no tengo Vida, y contigo tengo Vida

En Sueño Profético hablaban del Amor a Dios, de cómo tú lo pedías, de cómo tú a Dios se lo mandabas, y de cómo tú lo sentías.

Dijo Teresa de Ávila:

Este Amor no tiene nombre,
porque el nombre que le dieras,
siempre achicaría el sentir
de este Amor cuando te llega.

Es ladrón que roba el sueño,
y luego te deja Premio.

Es algo que tú te quemas,
y que más pides el Fuego.

Es Camino en el que te esperan
sufrimientos y alegrías.

Es una vida
en la que el hombre te persigue,
para que tú ya no sigas.

Es querer llevar al hombre
a que crea en otra Vida.

Y que a la vida del cuerpo
tiene que acostumbrarla
a que es rosa con espinas.

Yo comparaba este Amor
con algo que quema dentro,
y que el querer apagarlo,
era querer romper el silencio.

Y ya, tu Mando,
no puede guardar secretos.

¡Este Amor, el que lo sienta,
es torre con campanario,
y las campanas no quietas!

Yo tuve muchos enemigos,
porque silencio no daba
a esta Fuerza, que eran ríos,
la sangre que mis venas llevaban.

Había noches
que no podía dormirme
hasta que Dios me hablaba.

Desperté, oí:

Era algo para oír,
cuando el día me despertaba
y yo quería contar
lo que Dios a la noche le mandaba.

Cuando me iba a acostar,
de rodillas,
con los codos en la cama,
Le contaba a mi Dios
lo que aquel día le dejaba.

Ya me sentía el éxtasis,
que era la vida de mañana.

Mi día empezaba alegre,
y el hombre lo cambiaba
con palabras que eran insultos
que a mi Dios Le llegaban.

Yo quisiera describir
cómo este Amor lo sientes,
pero es que es un sentir
que te matan y lo quieres.

Es un Fuego que te quema,
y más pides,
cuando le dices al Dueño:
“que sin Ti no tengo Vida,
y contigo tengo Vida,
aunque yo le llame Fuego”.

¡Fuego y Llamas Divinas,
que el que las vive contagia
estas Llamas que son Vida!

TERESA DE ÁVILA


***

Libro 26 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo III - C4

miércoles, 26 de abril de 2017

12º aniversario del fallecimiento de Ana García de Cuenca

Hoy es el 12º aniversario del fallecimiento de Ana García de Cuenca. Los que tuvimos el privilegio de conocerla, no la olvidamos y damos gracias a Dios por haber compartido su amistad.

Desde el Cielo tú nos cuidas como hiciste en este mundo. Ruega por nosotros para que demos testimonio de tus enseñanzas.

Primero es lo de Dios, y después lo de la Tierra

En Sueño Profético decían:

No uses el Permitir de Dios, que puedes perder la Gloria.

Que esto, al hombre, no le interesa oírlo. Él siempre pone: “Dios perdona”. Pero no piensa: “El Perdón no puede ser a que yo no quiera Gloria y ponga lo de la Tierra en preferencia hasta que yo oiga decir:

¡Adiós, Tierra embustera, engañosa, que por preferirte a ti, ahora pierdo la Gloria!

Porque, ¿qué voy a decirle a Él, que desde mi memoria hasta los pasos que di, estaba delante, dejando su Permitir? Permitir, que siempre va alejando de Dios, poniendo razones falsas, intentando robar el Amor a Dios.

Desperté, oí:

No uses el Permitir de Dios,
que puedes perder la Gloria.

Estas Palabras
se han dicho al espíritu,
y ahora se dictan
para que tengan más fuerza.

Primero es lo de Dios,
y después lo de la Tierra.

Antes de usar tu tiempo,
tus pasos o tu memoria,
piensa:
“Esto entra en el Permitir de Dios,
¿sí o no?”.

Si haces este pensar,
ya te llegará la Luz,
y harás lo que Dios quiera.

No uses su Permitir,
aunque Él te perdonara.

Porque el Permitir que deja,
si tú lo usas,
sufrimientos a Él le mandas.


***

Libro 24 - Dios No Quiere, Permite - Tomo IV - C6

martes, 25 de abril de 2017

Sabiduría es saber que existe otro Mundo

En Sueño Profético hablaban del poco adelanto que el hombre había puesto en la vida del cuerpo.

Decían que el progreso había olvidado la vida del cuerpo, sin ocuparse de la muerte que el hombre llevaba en todos sus momentos. Que el hombre tenía el tiempo como algo que era suyo: “ahora guardo…”; “ahora cojo…”; “esto es mío, para el día de mañana”. Y no nombraba la vida del espíritu, ni se ocupaba de ella.

Dijo uno:

Que esto pasaba igual antes de vivir Dios de Hombre, cuando bajó a la Tierra a enseñarle al hombre el Camino que nunca tendrá muerte su espíritu. Pero entonces escaseaba la cultura, el adelanto y el progreso. Y lo que en un sitio se practicaba, la distancia no podía saberlo.

Dios se hace Hombre y da Sabiduría para hablar de su Reino, y nacen las generaciones con adelanto y progreso. Pero no para utilizarlo, sino para perder su Reino.

Desperté, oí:

Si el adelanto lo pusieran en pensar en la muerte del cuerpo, sí sería un buen progreso.

Pensar el hombre que sólo hay ese mundo, no le va la palabra culto.

Es una cosa mecánica, que se mueve hasta que le falta la cuerda.

Pero Sabiduría no tiene.

La Sabiduría es saber que existe otro Mundo, y que tienes que morir sin que la muerte respete tu cargo ni tu apellido.

Muerte echada en olvido, dice mal en hombre culto.

El adelanto y el progreso no son del hombre, son del Cielo.

Pero para emplearlo en bien del espíritu y del cuerpo.

Para que el hombre investigue que Dios es Vivo, no muerto.

Que este cundir no se podía hacer con esta rapidez cuando Dios vivió con Cuerpo.

Coge la investigación, el adelanto y el progreso, para la otra Vida, en la que ya no existe tu cuerpo.

Y entonces ya sí te irá la palabra “hombre culto y de talento”.


***

Libro 30 - Investigaciones a la Verdad - Tomo IV - C5

lunes, 24 de abril de 2017

Libertad maldita, engaño del hombre

En Sueño Profético hablaban de la libertad que el hombre le da al cuerpo por no creer en el espíritu ni en otra Vida, de donde baja el “sí” para que su cuerpo tenga vida hasta que el espíritu oiga llamada de su Dueño.

Decían:

El hombre debería dejar la libertad para hacer lo bien hecho y publicarlo, que sería premio a lo bien hecho. Pero lo que fuera a hacer mal, prohibirlo antes de hacerlo. Si el árbol daba veneno, no sembrarlo. Y si su fruto daba veneno, para otras cosas emplearlo, y que esto fuera vigilado, sin poder nadie llegar al veneno que da el árbol.

Si lo que no se debe hacer, desde niño estuviera vigilado, ya crecería aquel cuerpo sin poder hacer nada malo, y todo le extrañaría que el no hubiera pasado. Si oyera decir “aquél tiene hambre y no tiene comida”, si estaba acostumbrado a hacer el bien, él daría la mitad de la suya. Y si oyera decir “dos hombres se han pegado”, su cara se entristecería, por no estar acostumbrado a que el hombre se maltrate como las fieras del monte.

Si el hombre creyera que hay otra Vida después de ésa, el cuerpo seguiría al espíritu, para ayudar a que el espíritu no se perdiera y volviera al Sitio de donde Dios lo mandó a la Tierra.

Desperté, oí:

Culpaban en la Gloria al hombre de que el hombre perdiera la Gloria.

Nombraban mucho: “Libertad maldita, engaño del hombre”.

Libertad, que debería ser empleada para los Mandamientos de Dios practicar y publicar.

El hombre podría, al mal, quitarle la libertad, y ya iría preparando para que quisieran Gloria.

Dios podría quitar la Libertad con una sola palabra.

Pero esto no lo hace Dios, porque su Gloria ya no sería Gloria.

Sería un sitio eterno, que existe con el nombre de Infierno.

Dios manda la vida al cuerpo, y luego llama a la vida.

Si el hombre cuida el cuerpo, Aquí cuenta con Gloria segura.

¡Es lástima que los hombres vivan cultura y progreso y no enseñen a vivir cómo no perder el Cielo!   

El hombre puede emplear la Libertad para hacer el bien.

Y perseguir todo lo que lleve al mal.


***

Libro 29 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo IV - C3

domingo, 23 de abril de 2017

No hay nada en el mundo que silencio pueda darle a Dios

En Sueño Profético decían:

Si el hombre pensara en el Nacimiento de Dios y en su Muerte, en medio del cante le entraría pena.

El no se hizo Hombre, ni para nacer en la calle, ni para que Lo clavaran en la Cruz.

Si el hombre pensara esto, entristecería el cante.

¡Saber que Dios nacía y nadie ofrecerle vivienda! Y en los sitios que llamó para que abrieran la puerta, sin abrirla, el “no” oyeron.

Desperté, oí:

Que no le extrañe al que a Dios ama, que el hombre, como pueda, no abre puertas, por su voluntad, a Dios.

La mayoría, si las abren, es por miedo, y no quieren que se enteren que a Dios un servicio han hecho.

Esto tiene que quedar como la paja en el agua.

Que por mucho que quiera el agua, la paja, escondida no queda.

Cuando la cosa es de Dios Padre y de Dios Hijo, actuando el Espíritu de Dios Padre, no hay nada en el mundo que silencio pueda darle.


***

Libro 23 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo IV - C2

viernes, 21 de abril de 2017

Aunque esté bueno, la muerte me puede llegar

En Sueño Profético hablaban de la enfermedad, de la vejez y de la muerte. Decían:

La enfermedad puede no llegar al hombre. Pero la muerte sin enfermedad sí puede llevarse al hombre, y también sin avisar. Que a veces no le da tiempo de decir “con Dios me voy”, o decirle a un familiar o al que en ese momento con él esté: “pide a Dios que me perdone”.

Si esto pensara el hombre, quedarían quietas las guerras, los fusiles y los cañones. Pero sería este pensar como primera asignatura, dándola el profesor al niño de corta edad, para que en su crecimiento llevara de compañeros Prójimo y Caridad, pensando: “A mí, aunque esté bueno, la muerte me puede llegar, ¿y qué digo Allí en el Cielo?

Desperté, oí:

Se ha hablado de la enfermedad,
de la muerte,
pero no de la vejez.

La vejez es camino andando
que no se puede volver.

Desde niño hasta viejo
pasa el tiempo rápido.

Y en este poco tiempo,
puedes hacer mucho bueno
o mucho malo.

Lo bueno gana la Gloria.
Lo malo lleva al Infierno.

Pídele a Dios con ganas
que antes de hacer lo malo,
te entre arrepentimiento.


***

Libro 25 - Meditaciones y Palabras Directas con el Padre Eterno - Tomo III - C5

miércoles, 19 de abril de 2017

Dios está conmigo

En Sueño Profético decían:

Si en el sufrimiento vives Prójimo, di: “Dios está conmigo”.

Si en el sufrimiento llevas al caído, di: “Dios está conmigo”.

Si tu sufrimiento no lo haces grande y lo llevas más chico que otros sufrimientos, di: “Dios está conmigo”.

Que este vivir y este pensar lo va enseñando el Elegido.

Dijo uno:

El sufrimiento lo achica el sentir a Dios a tu lado, y ya Él te hace vivir Crucifixión y Calvario. El sufrimiento sin Dios no te lo quitas y sí te lo vas agrandando.

Hay sufrimientos precisos para el que quiera ir de Dios enseñando. Pero es pena el pensar que el sufrimiento tenga fuerza para de Dios retirar. Por eso, el que Dios elige, aprende con gran facilidad, porque sufrió y buscó con más ansias a Él, y con Él, el sufrimiento pudo pasar. El sufrimiento aprieta según tú lo vas dejando. Si le pones el stop, sufrimiento vas parando.

Desperté, oí:

Haz el sufrimiento chico
cuando veas que el sufrimiento
quiere que en ti
se vaya agrandando.

Y entonces verás a Dios
y el sufrir se irá achicando.

El sufrimiento persigue,
y se ancla
donde encuentra más amparo.
     
Pero si tú a Dios Lo sientes,
Él te guía
y el sufrir se va achicando.

Que a veces queda tan chico
que el nombre de sufrimiento
ya está sobrando.

¡Qué alegría es aprender
lo que Dios manda enseñarlo!

Esta Enseñanza te sirve
para ti
y para ir enseñando.

Que si amas a Dios,
lo aprende igual el rudo
que el catedrático.


***

Libro 29 - Dios Manda en Su Gloria que Eneseñen - Tomo IV - C2

martes, 18 de abril de 2017

Esto que baja del Cielo

En Sueño Profético decían:

El hombre nunca llegará a entenderse como él quiere entenderse: con armamentos de guerra y que caigan muchos hombres.

El hombre, día y noche, siempre está inventando armamentos que deprisa maten a hombres en los campos de batalla.

Los pocos que el mundo manejan, siempre se están asustando, y esto lo hacen tan normal por tener a Dios olvidado.

El hombre no podrá entenderse mientras vea tan normal reunirse con inventos que aprisa puedan matar.

Si el hombre pensara en Dios, se reuniría para enterrar armamentos y que el invento lo hicieran para acabar con la enfermedad del hambre, que esta enfermedad, si el hombre quisiera, no llegaría.

Desperté, oí:

¿Por qué no prueban los hombres
a quererse como hermanos
y abandonar los inventos
que sirven para matar
en la ciudad o en el campo?

Invento para matar:
nunca acabará la guerra
y no llegará la Paz.

Deberían reunirse,
los pocos que el mundo manejan,
y acabar con los armamentos
que puedan formar la guerra.

Y ese dinero,
entregarlo a la conciencia.

Y ésta, ya administraría
sabiendo que hay que morir
y que hay que entregar cuentas.

El hombre, amando a Dios,
no puede pensar en guerras,
porque se trae a su memoria
Mandamientos que Él nos deja.

Si te acuerdas de la muerte en tu cuerpo,
reconoces y ves bien
Esto que baja del Cielo.


***

Libro 24 - Dios No Quiere, Permite - Tomo IV - C3

lunes, 17 de abril de 2017

Si el hombre amara a Dios

En Sueño Profético decían:

Si el hombre amara a Dios, al hombre ayuda no le faltaba. Y si caía al suelo, pronto otro hombre lo levantaba y jamás caído quedaba.

Si el hombre amara a Dios, no podría haber miseria ni espíritu con dolor, por sufrir que remedio tenga.

Si el hombre amara a Dios, sólo sufriría muerte o carne enferma. Pero practicando el Amor de Dios, el dolor se achica y del cuerpo muerto siempre tienes su presencia, porque sabes que está vivo, aunque cuerpo no le veas.

Si el hombre amara a Dios, se achicarían las penas, porque el que no las tuviera, no podría consentir que otro las tuviera.

Dijo uno:

Hay mayoría de cosas en la vida, que sin ayuda, no podrían hacerse. Pues en los sufrimientos pasa igual: que si no te ayudan, no puedes con ellos.

Desperté, oí:

La ayuda es imprescindible
para el espíritu y para el cuerpo.

Pero antes de esta ayuda
pon a Dios lo primero.

Si al que ves con grande carga,
tú le ofreces tus manos,
él se pondrá más derecho,
y su cara con agrado.

Pues el sufrir del espíritu
es fácil el achicarlo o el de quitarlo.

Pero si te falta Amor a Dios,
el sufrir se va agrandando.

No hay alegría mayor,
que ayudes o que sea ayudado.

Si el hombre amara a Dios,
no crecerían sufrimientos,
ni de espíritu ni de cuerpo.

Culpaban en la Gloria,
que el hombre no se ayudara,
porque no sentía Amor
de hermanos como Dios manda.


***

Libro 32 - La Palabra del Creador - Tomo III - C3

domingo, 16 de abril de 2017

Haz el bien por Dios

En Sueño Profético decían:

Haz el bien por Dios
y no lo hagas para oír halagos.

Haz el bien como una ley
que el Cielo te está mandado.

Hazlo siempre contento
y no valores el pago,
porque a lo que haces por Dios,
el hombre siempre le da mal pago.

Por eso, tú, hazlo por Él,
y Él, ya, te irá apuntando
en un cuaderno Divino,
que no pasa por la manos del hombre
por si pudiera ensuciarlo.

Este cuaderno, son pocos
los que no lo tienen en blanco,
porque si hacen un bien,
esperan para cobrarlo,
y se hacen tasadores
de lo bueno y de lo malo.

Esto no es servir a Dios.

Desperté, oí:

Servir a Dios es
olvidar el bien que haces,
y cada día hacer más.

Servir a Dios es
sembrar el bien,
y Él, ya, te dará el fruto
que este bien dé.

Servir a Dios es
ser humilde, pisar tu orgullo
y la tentación.

Si eres humilde,
te mandará Dios.

Si pisas tu orgullo,
te mandará Dios.

Y así también la tentación la cambiarás
por alabanzas al Reino de Dios.

Si eres tentado en contra de Dios,
no serás mandado.

Porque la tentación hace
que lo bueno ya lo vean malo.


***

Libro 27 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo II - C2

viernes, 14 de abril de 2017

El Camino justo de Dios

En Sueño Profético decían:

Predica que no es de Dios preferir la Tierra antes que el Cielo.

Dios es Dios y es lo primero. Tú no puedes adorar a sus santos y a Él darle desprecio. Dios quiere que a Él Lo quieras con sus ángeles y sus santos, pero no que quieras a sus ángeles, y a sus santos y a Él lo abandones.

Este consejo espiritual es de los espíritus que están al servicio de Satanás, para hacer daño en el que está en al Camino justo de Dios.

Dijo uno:

Estos espíritus, cuando ven que avanza el Amor a Dios, se encargan de intentar destrucción, para que vuelvas del Camino verdadero y no sigas el de Dios.

Persiguen más donde saben que pueden hacer más daño con el escándalo. Ellos te llevan a que tú mismo toques campanas anunciando tu mal comportamiento. Esto es más triunfo para ellos.

Desperté, oí:

Si Dios no fuera Poderoso, ¿cómo iba el Instrumento a cundir esta Enseñanza?

La Tierra debería avergonzarse con las Palabras dichas en este arrobo.

Predica que no es de Dios preferir la Tierra antes que el Cielo.     

A los que más cerca estén del Instrumento, más intentaran cogerlos.

Es más escándalo que muera de hambre el hijo del millonario, que el que tiene que, con su cojera, ganarse el salario.

No mires nunca la Tierra sin dar preferencia al Cielo.

Que todo lo de la Tierra es despreciado en el Cielo.

Aprende a vivir lo que te manda el espíritu y lo que te obliga el cuerpo.


***

Libro 25 - Meditaciones y Palabras Directas con el Padre Eterno - Tomo III - C5

jueves, 13 de abril de 2017

No echéis margaritas a los cerdos

En Sueño Profético decían:

Si no valoras, no buscas, no pagas y desprecias el valor que Dios te está ofreciendo. Que aquí va la Palabra que Jesús dice:

No echéis margaritas a los cerdos, y donde mis Palabras desprecien dejad el silencio. Siempre que llevéis mi Mando, hacedlo por Mí, sin pensar adónde va el Mando. Si el Mando es para el cuerpo, podéis verlo; si es para el espíritu, no podéis verlo hasta que el espíritu con mi Mando rompa el silencio”.

“El que trate de quitaros mis Palabras para que se oigan la suyas, el que las oiga, ya está oyendo a Satanás”.

“Yo, cuando doy mis Palabras, ya las ha puesto mi Padre en Mí, que es el que manda
”.

Desperté, oí:

Decían muchas Palabras
que Dios Hombre
dejó dichas en Tierra Santa.

Tierra en la que Dios vivió con el hombre
y su nombre es Israel.

Tierra, que no es que elige,
es que al hacerse Hombre,
en esa Tierra pone los Pies.

Pero que en cualquier Tierra que los ponga,
hacen como hizo Israel.

El hombre a Dios no ama,
y el hombre vive por Él.

El hombre busca y premia
lo que del Cielo no es.


***

Libro 28 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo V - C2

martes, 11 de abril de 2017

Bien en la Tierra, bien en el Cielo

En Sueño Profético decían:

Igual que se mide el tiempo y la distancia, se debería medir el sufrimiento, y después poder pesarlo en la balanza del tiempo. Pero aún queda más: formar un tribunal para ir clasificando la forma de llevar el sufrimiento que a tu vida va llegando. 

Con este estudio que hicieran, acortarían las polémicas que el hombre forma donde dicen: aquél es bueno, aquél es Santo. Que Santo no dice nada comparado con el que Dios le da Mando para que diga en la Tierra lo que en el Cielo le han hablado.

Santo es nombre que se da cuando el cuerpo ya se ha enterrado y el espíritu en la Gloria ha entrado.

Dijo uno:

Estas palabras que se van a dictar, en muchos formarán escándalo:

Todo el que está en la Tierra puede, si quiere, venirse a la Gloria. Todo el que está a Aquí, en la Gloria, sin Mando de Dios no puede bajar a la Tierra, ni comunicar Palabras de Dios para que sirvan de Enseñanza.

El espíritu, en la Tierra, con cuerpo, si quiere Gloria, pisa la Libertad y obliga al cuerpo a que publique que él quiere Gloria, Vida sin muerte. Cuando vive Gloria, ya Dios manda, y sin este Mando no salen espíritus de la Gloria.

Desperté, oí:

En la Tierra, el que no quiere,
no va a la Gloria.

Pero el que quiere,
fijo que Aquí lo espera Gloria.

De la Gloria a la Tierra,
ya no hay nada más
que Mando y Poder Divino.

Poder para arrobar
un espíritu del cuerpo,
y Poder para mandar
un espíritu sin cuerpo.

Esto es Poder de Dios sin Libertad,
porque Libertad no quisieron.

A éstos son los que el hombre
debería medirles
y pesar el sufrimiento.

Y el tribunal acabaría
con la mirada en el Cielo,
las manos en la cabeza
y las rodillas en el suelo.

Habla normal de los Santos,
porque Santo es
cumplir el Evangelio.

Luego, ya, que Dios le mande
al espíritu sin cuerpo.

Bien en la Tierra,
bien en el Cielo.   


***

Libro 29 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo IV - C2

lunes, 10 de abril de 2017

No hay pecado mayor, que retirarse de Dios

En Sueño Profético decían:

Llora el hombre la enfermedad y la muerte, y no llora perder la Gloria.

Llora el hombre por lo que ya sabe que tiene que llegar por fuerza y lo que tanto quieres en nada queda.

A esto le llora el hombre, y al espíritu maltrata.

El hombre llora al sufrir, y de la Gloria se aparta. Y ya hace mas pecado que los que sufrir le mandan.

No hay pecado mayor, que retirarse de Dios porque las cuentas no salgan.

Dijo uno:

Por mucho sufrir que tenga el que grande sufrir viva, mucho más sufrir tendrá si de Dios se retira. Entonces todo lo verá con desesperación e ira, y arreglo no le verá.

El que más se acerca a Dios cuando el sufrir es más grande, siempre ve la solución. Y le salen las palabras con reverencia y Amor: “Gracias, Señor, que hay sufrimientos mayores que éste que tengo yo”.

Desperté, oí:
Hay quien a mayor sufrimiento,
más cerca se siente de Dios.

Éste, siempre verá grande
el sufrir que otro llevó,
cuando con el suyo lo compare.

Siempre tendrá esta alabanza:
“Señor, hay sufrimientos más grandes.
Ponme siempre en mi camino
gente que de Ti me hablen”.

“Señor, dame fuerzas y comprensión,
para que nadie me aparte
de mi camino de Dios”.

Que este camino te lleva
a la Presencia de Dios,
pero ya, Presencia Eterna.

Si comparas sufrimiento,
precio que vale la Gloria,
entonces es cuando sufres.

Porque la Gloria y el Cielo,
si se vendieran por precio,
nadie tendría dinero.


***

Libro 21 - Te Habla el Profeta - Tomo III - C2

sábado, 8 de abril de 2017

Voluntad de Dios o Permitir

En Sueño Profético decían:

Si piensas en la muerte, tienes que acordarte de Dios.

Si piensas en la muerte, no deseas lo que tiene otro que tanto luchó para decir: “yo soy dueño”.

Si piensas en la muerte, verás muchos fallos en los que no piensan en la muerte.

Si piensas en la muerte, todo irá detrás de ti, y tu vivir será indiferente para aquello que te quiere atormentar, como atormenta a todo el que no piensa en la muerte.

Dijo uno:

Este pensar en la muerte es para hacerte vivir con alegría en la vida, hasta que vengas Aquí con alegría pensando:

“Yo voy a perder el Cielo por los cuatro garabatos que el hombre lucha porque se cree eterno.

¡Si mañana, o ahora mismo, yo puedo quedarme muerto!

Muerte, te tengo conmigo hasta que yo viva la vida contento, sin desear lo que puede a mi espíritu alborotar”.

Desperté, oí:

Que no sea confundido
el acordarse de la muerte
despreciando la vida
y deseando la muerte.

Que este pensar
ya no es de Dios,
es de espíritus satánicos,
que te llevan al camino
de que vivas comparando
y no aceptando tu sino.

Sino:
Voluntad de Dios o Permitir.

Si aquí deseas muerte
o en muerte estás pensando,
tendrás grande sufrimiento
y esto irás contagiando.

Piensa en la muerte contento,
con alegría y sin llanto.

Y será tu consejera
en el sufrir y en el trabajo.

En el deseo y en el pecado,
en la avaricia y en hacer
todo lo que Dios tiene mandado.

La muerte pensando en Dios
te quita muchos trabajos.


***

Libro 22 - Investigaciones a la Verdad - Tomo III - C3

viernes, 7 de abril de 2017

Sabiduría y Caridad, que esto es Premio de Dios

En Sueño Profético hablaban del saber, de la sabiduría, del adelanto, del progreso, de la falta de caridad y de la ignorancia que el hombre tenía de lo eterno.

Que la falta de caridad es por no creer que haya otro sitio después de estar muerto.

Esta asignatura siempre es rechazada por grandes talentos. Talentos, que el hombre así los apoda ese breve tiempo que ahí tienen cuerpo.

Si el hombre pensara en lo que es talento y sabiduría, ya viviría inquieto si de alguien oyera: “Este hombre es un gran talento”.

Dijo uno:

A esto que Aquí le llaman talento de Tierra, talento de suelo, es contacto que ensucia el contacto de la Tierra al Cielo, talento que quita que miren al Cielo, talento de espuma que no es duradero.

Desperté, oí:

Talento, adelanto y progreso,
si a Dios no llevan delante,
no hacen al hombre bueno.

Y al rudo, pobre y torpe,
lo tratarán con desprecio.

Ya, practicando este trato,
no hacen a hombres buenos.

Elige hombres del campo,
que antes de pisar tierra,
de Dios se están acordando.

Ellos nunca hacen nada,
es Dios el que da el buen año.

Y cuando llegan talentos,
de estos que se han nombrado,
primero hablan de Dios,
de la siembra y del año.

Si tienen árboles frutales,
con qué alegría bajan la rama
y la fruta cae
con el tirón que le dan.

Si después de todo esto,
aprendieran adelanto y cultura,
¿qué duda podría haber
de que la Gloria ahí vivan
muchos que luego la pierden
porque de éstos se guían?

Si el talento,
la cultura y el progreso,
ves que de Dios te retiran,
cámbiate a hombre del campo.

Que lo rudo, si es de Dios,
ya te llegará Talento
Sabiduría y Caridad,
que esto es Premio de Dios.


***

Libro 27 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo II - C1

miércoles, 5 de abril de 2017

No debía ser sufrimiento, si el hombre a Dios amara

En Sueño Profético hablaban del Amor a Dios, de su fuerza, de su alegría y de su sufrimiento. Dijo Teresa de Ávila:

No debía ser sufrimiento,
si el hombre a Dios amara.

Y no debía ser sufrimiento,
tan sólo el nombrar sus Palabras.

Pero al nombrar sus Palabras,
es pena que al hombre
se le cambie hasta la cara.

Quieren que se hable de Dios muerto,
y ya te admiten palabras.

Yo nunca Lo tuve por muerto,
y al pensar lo que oía,
la vida a mí me faltaba.
Pero sentía más Vida,
en la vida que Él me daba,
que era esta misma Vida,
que no sabía yo explicarla.

Era vida con razones,
que a mí Vida Él me daba.

Era primero dar muerte,
cuando el éxtasis me entraba.

Pero yo sentía más Vida
cuando el éxtasis pasaba.

Ya, yo misma no me conocía.
Era algo de tal fuerza,
que a nada yo le temía.
Era Vida con un Mando
que no acababa la vida.

Desperté, oí:

Esta Vida,
que a mi espíritu daba vida
y a mi cuerpo daba muerte,
me hacía no querer vida
donde el hombre no quiere muerte.

Siempre estaba en oración,
aunque oración nadie veía,
para que me llegara la  muerte
donde el hombre
muerte no quería.

Mi cuerpo Dios lo apartaba,
aunque el cuerpo no quería
que yo tuviera contacto
con el Mando que Él hacía.

A veces creía el cuerpo
que Dios Poder no tenía,
cuando intentaba el cuerpo
no apartarse del espíritu.

¡Ay vida que tuvo el cuerpo,
que no hacía lo que yo quería!

¡Ay vida de mis éxtasis,
que cuando vivía dos vidas,
a Dios Le pedía llorando:

¡Déjame, Señor, una vida!
Aquél que viva pensando
que en la muerte
ya no hay vida,
vive una vida sin Dios,
quitando vida a la Vida.

TERESA DE ÁVILA


***

Libro 26 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo III - C4

martes, 4 de abril de 2017

No es la muerte lo más malo

En Sueño Profético hablaban de la ignorancia del hombre en lo Divino.

Es ignorancia con maldad, no ignorancia de niños. El niño, con su inocencia, a la ignorancia se llega y se entrega con risa en el peligro. Esto sí es ignorancia. Pero el hombre se retira cuando le hablan de Dios, porque tiene que cambiar el camino que tenía.

Dijo uno:

Cuando les llegue el momento de la muerte a los que supieron este Escándalo –aunque crean que está en silencio–, éstos lo van a pasar mal tan sólo al pensar: “Yo pude haber hecho y no haberme ido al bando de Satanás. Yo sabía que era cierto. Los Escritos impresionan. Se ve a un Dios que es Vivo, no muerto. Los que pudimos entregarnos a Dios, reservamos la ayuda. Ahora tengo la muerte conmigo, y no se va sin llevarme al sitio que yo he elegido. Esto yo no digo a nadie, esto se viene conmigo”.

Desperté, oí:

Con este pensar que piense,
todo el que su ayuda reservó
por tener poco tiempo,
ya se lleva las ganancias
de su mal comportamiento.

¡No es la muerte lo más malo!
¡Es su agonía en silencio!

¡A cuántos les llegará
esto que hoy dicta el Cielo!

¡No es la muerte lo más malo,
es a Dios el no quererlo!

El que sepa estos Escritos
y su vivir ponga lejos
para no saber ni oír,
no le tengas compasión
hasta que la den Aquí.

Puede que tu compasión
sepa ya tirar de ti.

Dios da sus Palabras al hombre,
y si el hombre las desprecia
cuando las puede cumplir,
cuando la muerte le llegue,
cómo Dios le va a mandar
aunque Mando Le pidiera.

Éstos no tendrán disculpa,
porque se han cundido
por varios sitios en la Tierra.

Los poderosos y pudientes
no creen en su Existencia.

Porque al creer y no acudir,
no encontrarás defensor
el día que tu cuerpo muera.

No es la muerte lo peor,
es la agonía que tengas.


***

Libro 25 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo III - C3

lunes, 3 de abril de 2017

Y vendrá mi Espíritu

En Sueño Profético decían:

Está tan claro que Esto no es de la Tierra, que al que lo sabe y no acude le va a costar trabajo que Dios oiga sus plegarias en un momento de apuro para él o algún ser querido suyo.

Si estas Comunicaciones del Cielo al espíritu no estuvieran publicadas y fueran sólo dichas por el Instrumento, podrían tener una disculpa, con buena o mala intención, ante Dios. Pero una vez que están al alcance de teólogos, literatos e historiadores, que pueden comprobarlas con el Antiguo o Nuevo Testamento de la Palabra de Dios, ya no tienen disculpa.

Dijo un espíritu con el Mando de Dios:

Cuando actúa falsedad, mentira y engaño, hay un temor al tribunal que va a juzgar aquella sentencia. Aquí el sufrimiento es por no buscar esta Verdad la Iglesia o los seglares.

Que miren al Cielo y después los Evangelios, que si creen, aunque no amen, tienen que cundir que Dios se comunica a un espíritu que vive con cuerpo. Que Él manda su Espíritu, como está escrito, porque fue dicho por el mismo Dios: “Y vendrá mi Espíritu”.

Desperté, oí:

¡Qué Luz traen las Palabras que están dictadas en Gloria!

¡Cómo dan silencio y hacen que comprendan que la mentira se esconde y la verdad se presenta!

Se presenta y se llama al que pudiera conocer verdad o mentira.

Aquí el sufrimiento grande es que el hombre nunca acepte que Dios a los hombres les hable.

No acepta y Le pide en los fracasos que la Tierra le presenta.

También Lo llama en la muerte, por si otra vida le espera.

El que tuvo Esto en sus manos, en sus oídos o en su lengua, y abandono le tuvo, que no cuente con la Gloria.

La Gloria la tiene Dios para el que vivió con cuerpo, a Dios buscó y la Gloria Le pidió.

¡Hombres que creen en un Dios, pero que no viva ni hable!


***

Libro 24 - Dios No Quiere, Permite - Tomo IV - C2

domingo, 2 de abril de 2017

Noticia en el Día de Córdoba

Os dejamos el enlace de una noticia publicada el pasado domingo 26 de marzo en el periódico El Día de Córdoba, en el que relata la obra que llevó acabo Ana García de Cuenca.

http://www.eldiadecordoba.es/cordoba/fundadora-Club-Peseta_0_1120987913.html



Mi Fuerza y Poder Yo os presento

En Sueño Profético decían:

A más cultura para lo material, más incultura quieren ponerle al espíritu.

¿Cómo no se darán cuenta esas cabezas llenas de letras y de libros, que la Enseñanza del espíritu es la primera que debe tener el cuerpo del hombre? La otra vida –la de los animales– no necesita esta Enseñanza, porque sólo tiene una vida que es la del cuerpo.

Dijo un espíritu con Mando de Dios:

Se está comprando la vida del hombre con la vida del animal. Los animales necesitan para vivir, como el hombre: comida, sol, aire y agua. Éstos, después de muertos, no van a otro sitio. El cuerpo del hombre tiene una vida eterna, que es la que vive en su cuerpo mientras que el cuerpo no entierren. La vida ya se le va cuando Dios manda o permite. Cuando Dios permite es cuando el hombre la echa de su cuerpo sin hacer Dios llamada.

Esta Vida no tiene muerte, y el hombre precisa esta Enseñanza.

Desperté, oí:

Debe ser enseñado el hombre
a que lo espera otra Vida,
donde no hay cuerpo ni suelo.

Que sólo vive el espíritu,
que es el que le da la vida al cuerpo.

Ésta es la Gloria de Dios,
sitio donde no existen los cuerpos.

Luego está la Profundidad,
con el nombre de Infierno.

Que este sitio tú lo eliges
con la vida que hiciste
cuando vivías con cuerpo.

Si el cuerpo del hombre no tuviera espíritu,
no existiría Dios y no existiría el Cielo.

No habría condenación,
y Dios no se presentaría
cuando tuviera que decirles a los hombres:
Mi Fuerza y Poder Yo os presento”.
Que son los terremotos,
las agua aprisa bajando del cielo,
que antes esta agua,
su Poder la subió al cielo.

Enseña que hay otra vida
sin poder vivir el cuerpo.

En la Tierra queda el hombre
como queda el animal.

Pero su espíritu viene
a la Gloria Celestial.

Esta Enseñanza no es para el cuerpo,
es para la Vida
que al cuerpo vida le da.


***

Libro 27 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo II - C3

jueves, 30 de marzo de 2017

Ponle importancia a lo que sea más grande

En Sueño Profético decían:

Se van a decir palabras y se van a hacer Visiones para que el hombre compare y le ponga la importancia a aquello que sea más grande.

Se vio el campo, y unos sembradores echaban el grano con mucho cuido, y ya prohibían pisarlo. Se quitó aquella Visión y se vio otra explanada de tierra, pero aquí ya se veía el tallo, y unos hombres de espaldas, con alegría decían:

“Este año va a ser buen año. Vamos a pedirle a Dios que el agua llegue a su tiempo, y que se vaya porque Dios la haya llamado”.

Haciendo esta oración, el año no puede ser malo. Y rematas la oración:

«Que la espiga sirva para que no se conozca el hambre y no se oiga en los tiempos de inventos y adelantos: ‘Ha muerto por no tener el alimento que la tierra, con el Mando de Dios, ha dado».         

Dijo uno:

Ya, en esta Visión –y se vio el trigo que se había sembrado, dando ya su fruto con grandes espigas. Segando las echaban en un pedazo de río que se veía como cieno. Luego, unos costales llevaban al granero para que quedaran encerrados sin hacer servicio al cuerpo, al revés, ayudando para que hubiera más muertos–, se ha comparado el trato al trigo con el trato al cuerpo humano.

Desperté, oí:
Al sembrarlo,
se debe dar ese cuido,
si siempre vas a cuidarlo.

Pero piensa,
con tus inventos y tu adelanto,
si esto está mal en el trigo,
¿cómo lo ves en el cuerpo humano?

Antes de nacer, él lo cuidó,
y de hombre,
él lo entrega para matarlo.

El hombre quiere poner el punto
antes de poner la i.

Poner lástima en el huevo
y al pollo hacerle sufrir.

Si tienes estudios de libros
y tu espíritu es de Aquí,
ya sabes lo que Dios quiere
para nacer o morir.


***

Libro 30 - Investigaciones a la Verdad - Tomo IV - C4