lunes, 11 de diciembre de 2017

Levantar a aquel que puedas, sin trabajo ni sacrificio

En Sueño Profético decían:

Si tu misión es enseñar de lo que te enseñan en Gloria, cómo vas a aprender tú de los hombres de la Tierra.

Si tu Enseñanza es de Dios, cómo puede estar mal hecha.

Lo que hace el Elegido, lo puede hacer cualquiera, si no en la misma medida, en la medida que pueda, que siendo en la que pueda, ya va también enseñando.

Lo que el Elegido hace lo puede hacer el cristiano, que por cristiano se tiene o por cristiano se tenga, pero tiene que tener grande Amor al Cielo y grande desprecio a las cosas que el hombre valora en la Tierra.

Este aprender y enseñar lo puede hacer cualquiera, pero que rebose Amor, y ya sigues y aceptas. Que consejo y enseñar, tiene una gran diferencia de la renta que te da el consejo de la Tierra.

Desperté, oí:

Acción y consejo tuyo,
siempre sale del espíritu,
porque antes le llegó
al espíritu que a la carne.

Si el espíritu que oye
se pone al Mando de Dios,
todo lo obedece y lo cumple.

Pero si no llegó Amor
y sacrificio no pide
hasta que pueda el Amor al sacrificio,
nunca habrá una comprensión
para confiar en lo que dice el Elegido.

Mucho repetían en la Gloria:
Lo que hace el Elegido
lo puede hacer cualquiera,
si hay rebose de Amor.

Si falta este rebose,
difícil es lo sencillo,
y ya trabajo te cuesta
cumplir hasta lo más chico:

Levantar a aquel que puedas,
sin trabajo ni sacrificio.


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Libro 25 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo III - C2

domingo, 10 de diciembre de 2017

Busca a Dios y verás qué pronto Él se presenta

En Sueño Profético decían:

Dios siempre se manifiesta como Dios: amando. Y el hombre siempre responde despreciando, creyendo que él es el dueño de los días, de los meses, de los años. Y no es dueño de terminar una palabra que esté hablando. El “sí” puede empezarlo y no terminarlo; y el “no”, no salir a sus labios, porque en el “no” no mandó. Si esto el hombre lo pensara, cuando amanece el día o cuando se va el día dándole entrada a la noche, el hombre a Dios amaría, porque ya sería muy largo el pensar: “¿Veré yo el día mañana?”. Y si el día estaba viendo, a la noche le diría estas palabras: “Tú anunciaras mi muerte cuando llegue el mañana. Voy a cambiar mi vida desde hoy, que antes que Dios no hay nada. Y esto lo practicaré los días, los meses y los años que Dios de vida me dé, porque yo no mando en ella. Y siendo el dueño de ella, yo tengo mi vida en contra de Él”.

Desperté, oí:

¡Qué meditación más buena,
si el hombre esto pensara,
viendo el Sol o las estrellas!

Noche o día,
llámale como tú quieras.

Pero haz por reformarte
de aquello que no es de Dios,
que es del hombre de la Tierra.

Busca a Dios y verás
qué pronto Él se presenta.

En la Paz que tu espíritu
luego le dará a la materia.

Ya esto te hace pensar:
“Mi vida ya sabe Él cuándo se va.
Yo, tanto que quiero para ella,
no mando en detenerla”.

Cuando oiga la llamada
del Dueño de las dos vidas,
la temporal y la eterna,
dejaré mi cuerpo sin vida,
con pobreza o con grandezas.

Busca a tu vida compaña
que siempre te hable y te guíe
para hacer lo que Dios mande.

Que el Mando que va de Dios
no es mando.

Es un Mando con Amor,
que siempre te da buen pago.


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Libro 30 - Investigaciones a la Verdad - Tomo IV - C3

sábado, 9 de diciembre de 2017

Si crees en este Mundo

En Sueño Profético decían:

Si crees en este Mundo, ya desvalorizas lo que ése tiene.

Si crees en este Mundo, le das valor a lo que contigo se viene, que es lo que Dios te dio: espíritu, vida que nunca muere.

Si crees en este Mundo, no te distraen los valores que el hombre tanto valora y luego a él no le sirven. Esto te trae recuerdos que luego te ponen triste.

Si crees en este Mundo, cambia, cuando cambiar puedas. Que este cambio lo puedes hacer cuando el cuerpo vida tiene.

Dijo uno:

Si quieres vivir Paz, lo que no te va a servir para el espíritu, no lo desees. Que eso es vivir intranquilidad para tú vivir herencia para el que después de tu entierro llegue.

Desperté, oí:

Todo el que está en ese mundo puede servir.

Pero un servir dominando tú lo que a tu espíritu le pueda quitar la Paz de Aquí.

Si el hombre luchara por no perder la Gloria, como lucha por lo que tiene valor –que ahí valor le da el hombre–, ninguno perdería la Gloria.

A todo lo que no tiene vida y menos puede servir, es a lo que más valor le da el hombre.

Cuando la Palabra de Dios la practicas creyendo y amando, ya todo lo de la Tierra te distrae sin desearlo.

El cuerpo es caballo desbocado, que si no lleva buen jinete, se mete por lo sembrado.


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Libro 29 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo IV - C4

viernes, 8 de diciembre de 2017

Más sufrió Dios que yo

En Sueño Profético decían:

El que tiene contacto Aquí y recibe de Dios Mando, tiene más poder para curar el espíritu que la carne. La curación de la carne la pide, y la salvación del espíritu, sin pedirla, Dios sabe que su mayor alegría es querer que el hombre se salve y coja este Camino de creer que hay Gloria, que hay otro Mundo en el que Dios espera y a todos quiere lo mismo. Pero siendo poderoso en crear y destruir, no verán que obliga a nadie a que al Cielo tenga que ir.

Si Dios al hombre obligara, ya esta Gloria no sería Gloria, ni habría rebose de Amor, ni bajarían espíritus con imagen o sin imagen, pero sí con Mando de Dios, ofreciéndote su Reino y guardándote el Perdón.

Desperté, oí:

La curación del cuerpo puede ser curada con su petición.

Pero esto, donde ocurre, dicen que viene de otro camino la curación.

Pero en la curación del espíritu, el que haga esta receta que presenta el Elegido, ven que la curación del Cielo ha sido.

La curación del cuerpo, si la piden, hace ruego y llama al médico.

La del espíritu, si recogen su receta, sobra el médico y la cura llega.

Pero desgraciadamente son pocos, muy pocos, los que esta receta cogen y la cumplen con la fe de que curados están ya.

Si la receta del espíritu se cumpliera igual que la de la carne, se acabaría la depresión y se cortaría el avance.

Depresión que llega si te apartas de Dios.

Si todos los sufrimientos aceptas y a Dios no culpas, no llega la depresión.

Porque te llega el pensar: “Más sufrió Dios que yo”.

Sufrió y sigue sufriendo por salvar al pecador.


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Libro 32 - La Palabra del Creador - Tomo III - C5

jueves, 7 de diciembre de 2017

La Confianza y la Fe son inseparables amigas

En Sueño Profético hablaban de la Confianza en Dios. Decían:

Hombre que confía en Dios,
hombre que seguro conocerá la Gloria.

Hombre que confía en Dios,
tiene que vivir su Presencia
en todos sus actos,
y su Nombre pocas veces
faltará de sus labios.

La Confianza te ayuda
a pasar el día con Paz
y ya la noche tranquila,
y esta tranquilidad,
la Confianza te firma.

La Confianza y la Fe
son inseparables amigas.

Si Confianza no hay,
la Fe de ti se retira,
porque la Fe va primero.

Te va pasando el Camino
que muchos no lo pasaron
porque la Fe no tuvieron.

Dijo uno:

Todo el que siga a Dios
tiene que poner la Fe
antes de que se mueva la lengua
y antes de que se muevan los pies.

Porque las cosas sin Dios
hay aceptarlas sin ver.
Tú déjalas que las vea
la Confianza y la Fe.

Desperté, oí:

Si te falta Fe,
tu espíritu está enfermo.

Si Confianza en Dios no tienes,
hay que compadecerte,
si la compasión la quieres.

Si quieres la compasión,
es que curarte tú quieres.

Sin Fe es vivir en túneles oscuros
y sin ver salida.
Si Confianza no tienes,
nunca mirarás Arriba.

Las cosas de Dios
son claras y son sencillas.

Si esto así lo piensas,
siempre mirarás Arriba.

Y esta oración te saldrá:

Señor, si tu Fe y tu Confianza
las llevo de compañeras,
yo acepto tu Voluntad
y mándame lo que quieras.


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Libro 25 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo III - C1

miércoles, 6 de diciembre de 2017

La Fe te alimenta el espíritu y te administra las palabras

En Sueño Profético decían:

El sufrimiento, poniendo la Confianza en Dios, lo achicas y le puedes al sufrimiento.

Cuando pierdes Confianza, estás dejando terreno libre a los espíritus del pecado.

Dijo uno:

Todo lo que hace el hombre que se destaca de otro hombre, ya es Milagro. Esto en sabiduría, porque el hombre no tiene poder para sujetar su vida, y podría empezar la obra y no terminarla. Pero es más Milagro cuando el hombre ve y sabe que como Dios no lo haga no lo hace nadie. Que estos son los Milagros donde el hombre forma el escándalo, bien en curación de cuerpo o en curación de espíritu. De cuerpo, recuerda al paralítico. Y de espíritu, a Agustín, que fue por muchos conocido y hoy está en la Gloria rogando a Dios Padre y a Dios Hijo, pidiéndole Mando para buscar espíritus y quitarlos del pecado. Todo es “milagro”, lo que hace el hombre que se cree sabio. Pero es más Milagro pedir a Dios con Fe lo que el hombre ha dejado por no poderlo hacer.

Desperté, oí:

Si vives Fe,
has puesto en Dios la Confianza.

La Fe te alimenta el espíritu
y te administra las palabras.

Hombres de Fe quería el Maestro
cuando los mandaba con sus Palabras.

Porque la fuerza del mal
quitaba la Confianza.

El mal pone más fuerza
donde ve más Confianza.

Pero el Poder de Dios,
con su Poder le contesta.

Dios, donde deja Palabras
hubo Fe y respondió Confianza.

Que esto es fácil el aprender
y es dura la Enseñanza.

Cuando llegue la noche,
coge la Fe de almohada.

Y cuando veas el día,
piensa que Dios va en tu compaña.

Con esta meditación
vives Fe y mantienes Esperanza.


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Libro 28 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo V - Cierre del libro

martes, 5 de diciembre de 2017

La vida y la muerte

En Sueño Profético decían:

La muerte está esperando a la vida
que la vida sienta la llamada.

Si la llamada es de Dios,
ya la Gloria es su casa.

Si sólo es que Dios
manda la muerte,
ya la Gloria no es su casa,
porque Dios manda a la muerte,
pero no hace llamada.
Ya su casa es profundidad
que el espíritu quiso
cuando en el cuerpo mandaba.

Dijo uno:

¡Cuánto necesita el hombre para aprender cualquier cosa de la Tierra! ¡Y qué sencillo es este Libro de la Gloria, el leerlo, el oírlo!

Cuando tú has querido Gloria, Él te entra, y la llamada tiene que ser muerte cuando tú has vivido con su Vida, que Dios te la ha dejado tuya el tiempo que Él ha querido. Pero si tú le has dado desprecio a todo lo que Él dice y dijo, cómo te va a entrar en su Reino Prometido.

Desperté, oí:

Eran dos personajes,
la vida y la muerte,
al hombre aclarándole.

La vida con Dios, decían:
camino cumplido,
que la Llamada la dio Dios.

La vida sin Dios, decían:
entierro al cuerpo
y espíritu al Infierno.

Pero el Mando a la muerte es Dios,
bien, mandada o permitida.

Piensa que las alas
son para volar al Cielo.

Si en esto haces un pensar,
ves que las alas, siempre,
en busca del Cielo van.

Tus obras y tu querer a Dios
son tus alas, que sirven
para cuando oigas Llamada.

Dios dejó dicho cuando pisó Tierra:

El que Me busca, Me encuentra.

Yo voy al Padre, pero mi Espíritu lo mando al hombre.

Al que quiera salvarse, Yo le doy mi Perdón.

Pero este Perdón es al espíritu, cuando le mando a la carne.

Entonces Yo dejo Mando para que el que quiera se salve
.


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Libro 31 - Te Habla el Profeta - Tomo IV - C1

lunes, 4 de diciembre de 2017

Vida de Prójimo

En Sueño Profético decían:

¡Es pena que el hombre no busque a Dios cuando en la Tierra no encuentre el remedio para sus sufrimientos! Y si el sufrimiento le sigue, a Dios va ofendiendo.

Se vieron dos mujeres –con vestimentas de otros tiempos–, de espaldas, y estas palabras iba una diciendo:

“Yo siempre estaba buscando a Dios, cuando mi cuerpo vivía, para pedirle por aquellos que sin Él creían que vivían. Cuando me contaban sufrimientos, yo corriendo les preguntaba, y a Dios les nombraba mucho, si llevaban vida de Prójimo, porque la vida de Prójimo es llamada que Dios hace para el que quiere oírla y sabe que Dios allí espera”.

Ya se oyó hablar a otra, pero seguía el diálogo:

“Si yo a ti no te encuentro en aquellos momentos malos, hoy no vivo Gloria”.

Desperté, oí:

En esta estampa que Dios pone, una tiró de la otra y hoy las dos están en la Gloria.

La que tiró, sufrió mucho, y sufrir iba quitando.

Al Prójimo lo cogía como medicamento que Dios le iba dando.

La que por ella estaba con Dios, la vio un día de invierno por la calle con dos chiquillos chicos y otro agarrado al cuello, llorando, porque el frío le ponía el llanto.

Vente conmigo –le dije–, que voy a hacer que te vean los que no conocen el frío pero son buenas personas.

A mí me ruegan: “mujer, tú, que Dios te lleva al sitio donde más hambrientos hay, cuenta con mi casa y te llevas de lo que hay”.

A la casa la llevó, y ya el frío su tiempo lo cumplió.

No sólo salieron los cuatro sin frío.

Les aseguró comida, y trabajo para cuando uno de los niños fuera mayor.

Pero fue el premio más grande que la Gloria la ganó.


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Libro 29 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo IV - C7

domingo, 3 de diciembre de 2017

¿Qué es la vida?

En Sueño Profético hablaban de vivir con la Presencia de Dios o querer vivir vida sin Dios.

Hablaban de las dos vidas, de la eterna y de la que acaba. Decían que si fueran preguntando ¿qué es la vida?, habría pocos aprobados en la contestación que darían, y aumentarían los suspensos en hombres de gran valía, que el hombre esta valía le ha puesto.

¿Qué es la vida? No puede contestar con aceptación el que no viva la Presencia de Dios. El que no viva en el Prójimo tiene que dar mala contestación.

Se van a decir palabras contestando a esta pregunta: ¿qué es la vida?:

Un sentir que no hay muerte
cuando se acaba esta vida.

Una vida que tú tienes,
que tú no mandas en tu vida,
y un responder con tu acción,
que ya te lleva a que elijas
Vida Eterna con Dios,
que es la Vida.

Para responder a Dios
no hace falta la cultura.

Desperté, oí:

Cuántas respuestas torcidas
darían hombres de estudios
a esta pregunta Divina.

No es que el estudio
sea barrera del hombre al Cielo.

Pero sí es gran disfraz
que el estudio quiera ser el primero.

El estudio tiene fuerza
si este Amor está primero.


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Libro 27 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo II - C2

sábado, 2 de diciembre de 2017

El hombre coge libre carrera y va sembrando pecado

En Sueño Profético decían:

Son más culpables de que no cumplan los Mandamientos de Dios, los que se dicen cristianos.

Que este nombre debería respetarse, y hacer cumplir lo que Dios no ha reformado.

Dijo uno:

Pero todavía hace más daño el que a Dios Le ha pedido poderes y Dios se los ha dado. Éstos sirven de refugio, para que se extienda lo que Dios no ha reformado.

El hombre debe poner stop y detrás una muralla con grandes letreros que digan que todos los que se dicen cristianos, no rompan las Palabras que Dios Hijo dejó en la Tierra, y que jamás serán reformadas. Que antes de reformar, deja al mundo debajo de tierra.

Desperté, oí:

Con el avance del hombre, que él en su cultura ha puesto, tiene que llegar el día que no se conozcan a los hijos, ni a los padres ni a los abuelos.

Y puede que se conozcan después de pecado haber hecho.

¿Cómo no llegan a pensar la cultura y el talento, que llegará este final, si ya no pones remedio?

El hombre le está dejando al animal el sitio que él tenía, y lo está superando si también le pone las guerras al adelanto.

El animal es más fácil que conozca lo suyo, porque no sale de un recinto.

Y el hombre coge libre carrera y va sembrando pecado.

Que puede que esa misma siembra se una con padres y con hermanos.

Que esto es romper los Mandamientos que Dios tiene mandados.

Todo lo que rompes, no puede quedar nuevo, por bien que quede.

Ni puede quedar oculto, porque lo sabe el que lo rompe y el que lo arregla.

Pero tendrá más valor si no llegara a romperse.


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Libro 24 - Dios No Quiere, Permite - Tomo IV - C7

viernes, 1 de diciembre de 2017

La conciencia pertenece al espíritu

En Sueño Profético decían:

Si no existiera este Mundo,
no haría falta ser bueno.
En cumpliendo las leyes del hombre,
ya tendrías todo resuelto.

Si no existiera este Mundo,
el hombre viviría sin freno,
porque el bueno sin Dios,
acabaría sin ser bueno.

Si no existiera este Mundo,
¿quién podría ése haber hecho?

Si esto pensara el hombre,
vería que de no ser Dios,
¿qué hombre pudo hacerlo?

Si no existiera Dios,
no habría malos y buenos,
porque los buenos son buenos
por Amar a Dios y querer su Reino.

Este Mundo lo hizo Dios
antes de que vivieran cuerpos.

Ésta es la Casa de Dios,
con el nombre de Gloria.

Aquí entra el que quiere,
y nadie entra por fuerza.

La fuerza es el Amor
que a Dios mandas
cuando estás pisando Tierra.

Desperté, oí:

Si no hubiera Dios, no existiría este Mundo.

Si del hombre quedara muerto tanto su espíritu como su cuerpo, tampoco existiría este Mundo.

Y si no hubiera Juicio Final, no existiría este Mundo, porque el Juez es Dios.

Si el hombre pensara un poco, sentiría este Mundo en ése el tiempo que ahí estuviera viviendo.

Lo sentiría en la conciencia. Que la conciencia pertenece al espíritu, y el espíritu pertenece a la Gloria si tú Gloria has querido y tu espíritu, estando en el cuerpo, Gloria ha vivido, y este espíritu hizo bueno al cuerpo.

El cuerpo siempre es mandado por el espíritu.


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Libro 25 - Meditaciones y Palabras Directas con el Padre Eterno - Tomo III - C5

jueves, 30 de noviembre de 2017

Si tu espíritu está con Dios, lo va diciendo tu cuerpo

En Sueño Profético decían:

Si tu espíritu está con Dios,
lo va diciendo tu cuerpo.

Si el espíritu está con Dios,
va sembrando y recogiendo.

Sembrando el Evangelio,
que es Palabra que Dios dice.

Y recogiendo,
de lo que sembraste,
que Dios manda premio.

Si tu espíritu está con Dios,
nunca te llega tristeza
y todo lo pones en las manos de Dios
con la confianza de que Él lo arregla.

Y lo que crean que no tiene arreglo,
si tú lo tienes en las manos de Dios,
lo das como algo que ya tiene su dueño,
y como Dios que es,
Él sabrá lo que tú no puedes saber.

Pero si tu espíritu es de Dios,
lo va diciendo tu cuerpo.

Desperté, oí:

Decían en el arrobo,
que la confianza en Dios
te hacía vivir Paz.

Que el espíritu,
cuando está entregado a Dios,
nunca está solo.

Siempre tiene espíritus consejeros
que Dios le manda.

Éstos, te cambian el rostro
y la tristeza te apartan.

Y te hacen que digas:
“Señor, concede mi petición
si Tú ves que está bien pedida”.

“Yo Te voy a querer igual
si no llega esta alegría”.

Esta es la petición
del que vive la Presencia
de Dios Padre, de Dios Hijo
y de la Madre Virgen,
y siente coros de ángeles
con Palabras Divinas.


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Libro 32 - La Palabra del Creador - Tomo III - C6

miércoles, 29 de noviembre de 2017

Déjame que sea niño, que tengo la Gloria abierta

En Sueño Profético decían:

Se ocupa el hombre del niño cuando tiene pocos meses, pocos años, y el peligro no conoce. Y luego, ya que es un hombre, le enseña a que maneje armas para que mate a los hombres. Que en esto son todos iguales, los ricos y los pobres, los torpes y los listos. El disparo no conoce cuando el hombre le abre puertas.

Si el niño, aún siendo niño, comprendiera para qué lo cuida el hombre, ya fuera el que más lo quisiera, o sin quererlo, porque la ley así lo mande, ésta sería la respuesta: “No me cuides, y déjame que me vaya donde tengo las puertas abiertas. Que puede que con tu cuido luego las tenga cerradas”. 

Esto protestarían los niños, y al hombre lo avergonzaban.

Dijo uno que sigue el Mando de Dios:

Debería el hombre practicar las Palabras que su nombre es Evangelio. Y seguro que haría un nuevo cementerio con lápidas y panteones y los nombres de los armamentos. Esto quitaría las fronteras donde los vivos caen muertos.

Desperté, oí:

Nombraban el cementerio, que daría más Vida cuantos más entierros se vieran.

Si los niños protestaran el cuido de los mayores con estas cortas palabras, que en la Gloria las dicen y mandan dictarlas, el hombre lloraría y se avergonzaría:

“No me cuides. No me quites la inocencia. Déjame que sea niño, que tengo la Gloria abierta porque Dios lo tiene dicho”.

Deberían juntarse los hombres de grandes o chicas naciones y hacer un cementerio donde quedara enterrado aquello que mata al hombre.

Esto lo dicen los niños, que no son niños, que son ángeles.


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Libro 30 - Investigaciones a la Verdad - Tomo IV - C3

martes, 28 de noviembre de 2017

La Fe es confianza de espíritu

En Sueño Profético decían:

Se van a decir palabras para que las tenga presentes el que dice que a Dios ama y el que cree y no ama:

Si a Dios guardas secretos, no crees en su Presencia. Y si pidieras sin Fe, tú dudas de su Poder. La Fe es confianza de espíritu, que nadie la puede ver. La ve el que te la da, cuando tú la pediste con tu forma de actuar. Si la Fe la vivieran como el sediento el agua, abundarían los milagros, y muchas cosas sobrarían que el hombre cree necesarias.

Dijo uno que mucho vivió la Fe:

Sin Fe es duro el camino hasta que tu cuerpo se queda en la tierra, siendo joven o viejo.

A mí, mi Fe me la notaba todo el que me trataba. Primero cogía la carga, y después, ya en la Fe confiaba. Yo intentaba levantarla, pero antes a Dios llamaba y siempre me respondió.

Desperté, oí:

Teniendo Presencia de Dios,
la Fe va creciendo
y todo lo pides sabiendo
que Dios es Presencia
en todos los momentos.

Cierto que si crees
en la Presencia de Dios,
tú mismo guardas
recato a tu cuerpo.

Y si quisieran que hicieras
algo que a Dios enfadara,
pensando que nadie lo sabe,
tú no crees en su Poder:
que a la montaña le hace
que venga a Él.

Fe y Caridad, espera,
que Dios premio te dará.

Con la Fe quitas sufrimientos
y aumentas salario.

Y ya miras al Cielo,
que es lo que manda
milagro y consuelo.

Apréndete estas Palabras
que lleva el Instrumento en espíritu
para que las practique el cuerpo.

Si Dios no fuera Dios,
dejaría esta Vida en secreto.


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Libro 31 - Te Habla el Profeta - Tomo IV - C6

lunes, 27 de noviembre de 2017

El Mando de Dios te da Paz

En Sueño Profético decían:

Cuando actúa Dios, se ve abundancia de Paz, aunque sea Paz con alboroto.

Cuando actúa Dios, es Paz o quietud. Que esta quietud la manda la Paz cuando al que le llega quiere que muchos hagan igual.

Cuando actúa Dios, ves que al hombre le molesta esta actuación.

Dijo uno:

El hombre le da valor a todo lo que no sirve Aquí en la Gloria de Dios, que mayoría son dueños, espíritus que no están con Dios. Estos espíritus viven siempre queriendo aquello mejor. No para servirse de ello, sino para que le den más valor, los que puedan, cuando entierren su cuerpo.  

El que vive para Dios no puede darle importancia a lo que Aquí no llegó ni jamás puede llegar.

Aquí llega la oración, que es grande medicamento cuando llega con Amor. Que el medicamento es la respuesta que va de Dios.

Desperté, oí:

Cierto que la Paz trae alboroto;
el hablar de Dios, escándalo;
y el escándalo, el silencio.

¿Por qué no llevar el hombre
que conoce al Elegido,
el Amén en la lengua,
en los ojos y en los oídos?

Llevando Aquí el Amén,
su misión siempre es cumplida.

¡No se dará cuenta el hombre
de que cuando el pájaro vuela,
ya Dios le tiene la rama
para que descanso tenga!

Pues si esto hace con el pájaro,
qué hará con el hombre
que su Mando quiera.

El Mando de Dios te da Paz,
cuando tú crees que el Mando
no es de la Tierra.

Si lo pones de la Tierra,
quita Paz y forma guerra.


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Libro 24 - Dios No Quiere, Permite - Tomo IV - C5

domingo, 26 de noviembre de 2017

El hombre no piensa en la muerte del espíritu

En Sueño Profético decían:

Si pensaran en este Vida, pondrían la preferencia en lo que nunca termina, que es la Vida Eterna, y no le harían daño al que este servicio lleva. Que esto ya ocurrió antes de que Dios, de Hombre, pisara la Tierra.

Dijo uno:

Siendo una cosa tan grande el Saber para no perder la Gloria, pocos quieren saber para no perderla. Y si saben que pueden ayudar a no perderla, cogen caminos distintos y la ayuda la reservan.

Se van a poner unos ejemplos para ayudar al cuerpo:

Si ven que un puente se va a caer, pronto ponen un letrero diciendo que el puente en peligro está. Y no conforme con ello, el paso lo cortarán, por temor a que se mate el que no vea el letrero.

Y en las cosas de comida para el cuerpo, cada día hay más vigilancia para retirar lo que pueda enfermar al cuerpo o morir de momento. Y toda la lucha es comer lo que más vida le dé al cuerpo, que todo está en el camino que va bien recto. Pero, ¿por qué no se hace igual –por no decir más– con lo que puede al espíritu matar o enfermar: darle la ayuda para que el espíritu no se vaya de la Gloria, donde la muerte no está?

Desperté, oí:

Decían en la Gloria palabras que daban risa con llanto.

Ponían comparaciones de cómo el hombre no pensaba en la muerte, en la muerte del espíritu.

¡Qué pensamientos tan cortos te ponían las palabras, para que cuidaras lo que muerte no tiene!

Tenía el hombre que ponerle al espíritu el cuido que le tiene al cuerpo, a la cultura y al adelanto.

Porque el cuerpo es hoja verde, que cae al suelo y queda el árbol.


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Libro 27 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo II - C7

sábado, 25 de noviembre de 2017

Piensa normal en la muerte y hará que al pecado lo odies

En Sueño Profético decían:

Piensa normal en la muerte, como cuando se ha ido el día y ha llegado la noche. Piensa normal en la muerte, sin meterte con la muerte. Y este pensar te hará que el pecado lo odies, aunque te quieran poner comparaciones del que vive el pecado y le aumentan los bienes.

Dijo uno:

La palabra “muerte sin aviso” debería estar en letreros y al alcance de la vista y del oído. Esto sería gran remedio cuando se hablara normal de que hay otro Mundo. Los que piensan que se tienen que ir de ése y que existe Éste, tienen vida distinta, todo te lo hacen fácil, ven la lucha que el hombre tiene por querer adornar lo de la Tierra. El que tiene contacto Aquí, ve las cosas de la Tierra para que te sirvan a ti, no para que tú estés al servicio de ellas.

Hay quien vive esa vida amarrado con cadenas, y no vive Prójimo, y todo le molesta. Es sembrador de columnas de mármol y muere sin ver la cosecha, porque no tiene brotes ni el mármol ni la piedra.

Desperté, oí:
          
Si la muerte se pensara sin enfermedad de espíritu, ¡cuánto bien se haría y cuánto trabajo se ahorraría!

Decían en la Gloria que al día se le recibía normal, y a la noche también se le despedía normal.

Que pensar en otra Vida te daba Paz, te quitaba trabajos, y ya te preocupaba el que a Dios no seguía.

El seguir a Dios te da alegría, te viste de Paz y la Gloria no olvidas.

Debería el hombre hablar un poco más de esta Vida.

Comparaban la vida del hombre con sembrador queriendo sembrar columnas de mármol.

Que muere sin ver cosecha, y jamás le saldrán tallos.

Esto es vida de progreso y adelanto.


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Libro 29 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo IV - C6

viernes, 24 de noviembre de 2017

"Del pecado fui al convento, y del convento a la Gloria"

En Sueño Profético hablaban del pecado. Decían:

No hay cosa que pese más
dentro de tu mismo cuerpo,
que cuando hiciste pecado
y ya dejaste de hacerlo.

Pero que tú lo dejaste
por algo que sientes dentro,
que te da odio al pecado
y te aumenta el sufrimiento.

En el odio va el arrepentimiento,
y en el sufrimiento va el descanso
de aquel camino sucio
que tu buscaste
o vino con el engaño.

Yo quisiera describir
pecado vivido,
cuando tú ya quieres quitarlo
y te vienen a tu memoria
otros que también pecaron.

Cogía libros de estudio
y tenía que cerrarlos.

Me buscaba algún amigo
y yo no podía tener diálogo.

Mi diálogo lo entendía
otro que hubiera pecado.

Cuando llegaba la noche,
todo venía a mi mente,
y me quedaba sin palabras
por temor a seguir pecando
por defensa que me engañara.

Era mejor culparme yo
y que Dios me perdonara.

Era mejor que cundieran
que Agustín fue pecador
y hoy convento quisiera.

No hay peso que pese más
que el que el pecado te pone
cuando dejas de pecar.

Mucho se oía mi nombre
cuando dejé de pecar.
Fue un cambio sin secretos
que Dios quiso que supiera
el que no quería pecar.

Desperté, oí:

Del pecado fui al convento,
y del convento a la Gloria.

Fue penitencia contenta
buscar a grandes pecadores.

Antes de oír mi saludo,
yo oía mi nombre,
y más veces con insultos.

Noches largas y esperanzas perdidas,
el sueño me lo quitaban
haciéndome ver
que remedio no tenía.

Yo sólo me castigaba
con dudas que me ponía.

Pero era gran medicamento
leer la Teología.

Que sin poner mi nombre,
palabras para mí decía.

El que lea mis escritos,
aunque yo no los escriba,
son palabras que Dios manda
que Agustín Aquí las diga.

Y haga este pensar
queriendo no pecar más:

“Señor,
si Agustín fue perdonado,
a mí también
el Perdón me llegará”.

AGUSTÍN DE MÓNICA


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Libro 26 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo III - C7

jueves, 23 de noviembre de 2017

No trates al sufrimiento con mimos ni con agrado

En Sueño Profético hablaban de cómo enseñar a llevar los sufrimientos sin retirarte de Dios.

Decían, que si tienes sufrimiento sin saber del Prójimo, no hay otro mayor que el tuyo, y ya te retiras de Dios. Y que si al Prójimo ibas, dabas las gracias a Dios por el sufrir que veías que era mucho mayor que el tuyo y a Dios no Lo ofendían.

Dijo uno:

El sufrimiento es viajero,
que si tú le das buen trato,
puede quedar de dueño
y tú servirle de esclavo.

El sufrimiento,
si llega a sitio
donde de Dios están alejados,
ya viven desesperación,
que siempre termina en malo.

Dios, cuando elige Lugar
para ir de la Gloria enseñando,
es imprescindible el título
de grande sufrir pasado,
y buscar con ansiedad
un camino sin pecado;
que no culpe a lo Divino
ni se sienta desgraciado;
que todo lo ponga en Dios,
y por fuerza va enseñando
que el sufrimiento si llega,
no tienes que dar buen trato
con el pecado a las penas.

Desperté, oí:

Es cierto, que el sufrimiento
siempre intenta
el apartarte de Dios.

Y una vez que lo consigue,
ya es sufrimiento mayor.

El Prójimo es un sedante
que te suaviza las heridas
que tú te tienes por grandes.

Y ya te sale el ¡Dios mío,
quién soy yo para que esto
que estoy viendo no me pase!

¡Hazme que sienta el Perdón,
que yo prometo cambiarme
y achicar el sufrimiento
que yo veía más grande
y me retiró de Ti!

No trates al sufrimiento
con mimos ni con agrado.

Trátalo pensando en Dios,
y Dios te lo irá achicando.


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Libro 25 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo III - C6

miércoles, 22 de noviembre de 2017

El Santo no nace, el Santo se hace

En Sueño Profético decían:

El Santo no nace, el Santo se hace. El hacerte Santo puede ser por un sufrimiento o por un arrepentimiento. Luego está el que sin sufrimiento y sin arrepentimiento en todos los momentos de su vida a Dios ponía delante y sus Pasos siguió, practicó el Amor al Prójimo, que te hace que sientas caridad, sin a Dios preguntar los porqués de lo que tú estás remediando. El que siga este vivir, también se hace Santo.

Dijo uno:

El Santo tiene que despreciar muchas cosas que la Tierra te ofrece.

Desperté, oí:

Hablaban en la Gloria de los Santos.

Decían las muchas formas que había para vivir santidad.

Que tú la vivías sin saber a lo que llegarían.

Que esto era amar a Dios despreciando lo que en la Tierra te ofrecen diciendo: “No es malo”.

Que el sufrimiento abrazado, santidad va acompañando.

Lágrimas mandadas a Dios, con arrepentimiento, cuéntate Santo en el Cielo.

Estos Santos son nombrados y Dios les concede que hagan, con su Nombre, milagros.

Piensa que el Santo no nace, el Santo se hace.

Santo es todo el que quiera vivir la ley de Dios y abrazar lo que le llega.


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Libro 32 - La Palabra del Creador - Tomo III - C6

martes, 21 de noviembre de 2017

Lo que fue dicho por Dios, el hombre no puede cambiar

En Sueño Profético decían:

¡Qué confianza tan grande te da el pensar las Palabras que Dios Hombre dejó dichas en la Tierra, y que hoy vuelve a repetir!

Me voy al Padre, de donde fui enviado, pero Yo estaré en el hombre que quiera mi Presencia.

No entristeceros por mis Palabras, porque Yo mandaré mi Espíritu a que hable en una carne para que no perdáis mi Gloria
”.

Estas Palabras no pueden tener cambio, porque ya serían palabras del hombre.

Dijo uno:

Lo de Dios ves que es de Dios porque nada te cambia y porque por nadie tiene Dios preferencia. Prefiere a los niños, templo de la inocencia. Inocencia que quiere el hombre cambiarla por la maldad de la Tierra.

Desperté, oí:

Cierto que el hombre quiere
hacer que el niño aprenda
el mal que hace el hombre.

Sin pensar,
que por mucho que le enseñe,
el niño, niño será.

Lo que fue dicho por Dios,
el hombre no puede cambiar.

Todo lo que nace tiene su tiempo
para cuidarlo hasta que crezca.

El árbol nace fino y bajito,
y tú no puedes hacer
que el ave se pare y forme nido.

Ni que sus ramas te den cobijo
hasta que el tronco esté ya duro
y las raíces tengan sus nudos.

Para nombrarlos, tú dices árboles,
pero los árboles son aún niños.

Que no pueden dar servicio,
que necesitan tu cuido.

No pidas que el pájaro lleve,
cuando esté en el nido metido,
una rama en el pico
para hacer otro nido.

Déjalo que vuele altura,
y luego, que haga el nido.


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Libro 30 - Investigaciones a La Verdad - Tomo IV - C1

lunes, 20 de noviembre de 2017

La Fuerza de Dios derrota al espíritu del mal

En Sueño Profético hablaban del espíritu del Bien y del espíritu del mal. Decían:

Igual que el Bien quiere que lo conozcan, el mal intenta desbaratar al Bien, cogiendo instrumentos que al Bien hagan que lo ensucien.

El espíritu del mal acampa donde más daño hace. Pero si el espíritu del Bien está enseñado, pronto lo despide y queda derrotado. Este espíritu siempre va en contra del Mando que Dios manda, y su maldad es contagiosa, tentadora y persigue los Pasos Divinos. Pero siempre es derrotado por esta Fuerza que Dios elige para Enseñanza.

Dijo uno:

No puede llegar a las puertas de la Gloria el que conoce este Mando de Dios y no acepta al Instrumento. Que este “no aceptar” es culpable de tantos sufrimientos, que quisieran acabar con este Contacto que Dios a diario manda.

Desperté, oí:

¡Qué grande es la Enseñanza
que baja de este Cielo!

¡Qué sencillo es comprender
si un espíritu está mandado por Dios
o es mando del Infierno!

Los espíritus del mal
no aceptan nada bien hecho
que vaya de este Mandar.

Dios Hombre lo saca del cuerpo
del que Le dice:
“Jesús, quiero que seas mi Maestro”.     

Los espíritus del mal
entran dentro de los cuerpos.

En unos son su vivienda,
en otros están momentos.

Pero el que sirve a Dios
los conoce desde lejos
y les dice:

“Satanás, vete,
que mi Dios te está viendo”.

Estas palabras,
acompañadas con acción,
los echa a los Infiernos,
y se ve la Luz de Dios.


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Libro 24 - Dios No Quiere, Permite - Tomo IV - C2

domingo, 19 de noviembre de 2017

Puedes ser hombre de cuerpo y tener espíritu de niño

En Sueño Profético decían:

No podrá encontrar el hombre otros escritos que den más enseñanza que éstos, que son dichos por Dios en espíritus de su Gloria, que con cuerpo ahí vivieron. Esto es la Palabra de Dios –Evangelio–, antes dicha, hoy diciendo. Que esta Palabra no faltará en la Tierra mientras haya cuerpos, que es el mundo donde vive el espíritu primero.

Dijo uno:

Esto se ve que es Dios, por no tener preferencia el que recibe el Mensaje diario, y que su espíritu Dios lo trae Aquí, a su Gloria, para que el hombre no olvide que el espíritu no tiene tiempos, ni adelanto, ni progreso.

El hombre tiene ahí que decidir dónde quiere que vaya su espíritu: a la Gloria de Dios, o donde no está Dios, que su nombre es el Infierno, sitio que tú elegiste cuando viviste con cuerpo. Que este elegir se cuenta cuando ya no eres niño de cuerpo.

Desperté, oí:

Puedes ser hombre de cuerpo y tener espíritu de niño.

Y ya retiras la maldad y amas como los niños aman a la Gloria Celestial.

Si les dices: “No hagas eso, que a Dios puedes enfadar”, pronto los ves humillarse, hasta que abrazo les das.

No tiene sentido, si te pones a pensar, que el hombre se ocupe tanto de esa vida y no se ocupe de esta Eternidad.

Donde sólo cuenta vivir la Palabra de Dios ahí, sin aceptar lo que a Dios pueda enfadar.

Si lees estos Dictados, qué pobres ves los que escribe el escritor que el hombre premia y lo pone en pedestal.


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Libro 31 - Te Habla El Profeta - Tomo IV - C2

sábado, 18 de noviembre de 2017

La Paz venga en vuestros espíritus para que Dios esté contento

En Sueño Profético decían:

¡Cuántos nombres le pone el hombre a lo que nombre no tiene, como no nombres a Dios! Pero él, para no nombrarlo, te nombra la ciencia, el adelanto. Y el cuerpo, de su inmensa maquinaria, él se quiere hacer dueño, sin pensar que el motor del cuerpo anda o se para con un “sí” o un “no” de Aquí del Cielo.

Al hombre intelectual, si no es de Dios, le molesta que un pastor, en la montaña, le nombre a Dios, hablándole del rebaño, del lenguaje de los corderos.

Dijo uno:

Yo dejé de ser amigo de uno que era amigo mío, no siempre, por su forma de pensar. Decía que todo lo hacía el hombre.

Un día me emparejé con él cuando yo iba a la montaña donde vivía una familia, que tanto nombraba a Dios, que tú vergüenza pasabas de ver que libros allí no tenían donde pudieran consultar palabras de tan gran valía. Me lo llevé como niño que entretienes, y a mi buen amigo lo presenté. Estas palabras oyeron del pastor, que con sus corderos, su Cielo y su montaña, no deseaba nada con ira, ni jamás le faltaba calma:

“La Paz venga en vuestros espíritus para que Dios esté contento. Si sólo viene en el cuerpo, nunca estaréis unidos como están mis corderos.

Nunca juntan las cabezas, como el hombre hace con las manos, para matarse. Ellas se juntan y se abrigan y el pasto se lo reparten. Si una llega balando, dejan paso para que pase.

Esto tiene un gran estudio para los hombres que creen que el ser bueno y noble lo hacen los libros. ¡Que lo pueden hacer los libros si a Dios pones en los libros!”.

Desperté, oí:

Este pastor nos dejó sin palabras que pudiéramos contestarle.

Yo quedé mudo de alegría. A él las lágrimas se le cayeron de oír de aquel pastor lo que no había oído de nadie.

Nos fuimos y en el camino me decía:

“Tú quieres creer que llevo delante de los corderos al pastor y algo en mi interior que no sé cómo explicarte”.

Ya empecé a ser su amigo, porque no era el mismo de antes.

Si amas a Dios de verdad, haces que muchos Lo amen.
 

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Libro 29 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo IV - C2

viernes, 17 de noviembre de 2017

El bueno de Dios, enseña y abraza

En Sueño Profético decían:

Si el bueno que dice que es bueno, no quiere nada de Dios, quítale el nombre de bueno, porque está ofendiendo a Dios.

El bueno, para ser bueno, tiene que vivir ahí diciendo:

“Señor, lo primero eres Tú y que vean esto que yo estoy diciendo. Si soy bueno para Ti, Tú ya me guías por el camino del bueno. No dejes que sea bueno de los que el hombre, mayoría de veces, premia y luego pierden tu Reino”.

Dijo uno:

Debería el hombre dedicar su tiempo a estudiar el libro de la persona. Que el libro es la vida que hace en todas las horas del día. Si a Dios lo lleva delante, verás que nombra a Dios y sus pasos son intachables. En cada actuación ves al bueno destacarse.

Desperté, oí:

Decían en el arrobo que cada persona era un libro de enseñanza.

Que no podía ser bueno el hombre que a Dios no amara ni enseñara de su Reino.

El que es bueno para Dios, tiene que ser bueno para el hombre.

Porque Dios no admite al bueno si ahí no cumplió sus Leyes.

El bueno que no es bueno para Dios, no puede ser bueno para el hombre. El bueno de Dios, enseña y abraza.

Enseña a querer Gloria. Y abraza al caído y con sus manos lo levanta.

¡Cierto que tu vida es un gran libro de enseñanza!

Debería ser prohibido poner la palabra “bueno” en el que a Dios no amara.


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Libro 27 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo II - C4

jueves, 16 de noviembre de 2017

Son personajes distintos el espíritu y el cuerpo

En Sueño Profético hablaban del poco valor que el hombre le da a lo que baja del Cielo. En cambio, a lo de la Tierra, reverencia, adora y le hace un monumento.

El hombre, cuando más sube, más desprecia lo del Cielo, sin pensar que su subida puede durar poco tiempo.

Dijo uno:

La belleza y la fama que el hombre se pone, dura poco tiempo. La belleza material es flor que pronto la ves pisada en el suelo. La belleza del espíritu, desde niño la estás viendo. Si llega a conservarla, llega a hombre y belleza ve en aumento. Luego, cuando muere y ves que entierran su cuerpo, el espíritu, en la Gloria, belleza coge en aumento.

Son personajes distintos, tan distintos espíritu y cuerpo, que tienen que estar unidos en su acción si quieres entrar en el Cielo. Pero tienes que obligar a tu cuerpo a que detrás de tu espíritu vaya, para no perder la Gloria.

Si al cuerpo no lo obligas, cada vez te irá exigiendo algo que de Aquí te retira.

Desperté, oí:

En las alabanzas al hombre
en las cosas de la Tierra,
son muy pocos
los que de Dios no se alejan.

Ellos prescinden de Dios,
y a veces hasta les molesta
que digan estas palabras:
“¡Gracias a Dios que se curó!”.
Si era enfermedad grave y larga.

Si se quitó del pecado
y oyen: “¡Gracias Señor
que sirvieron mis oraciones
cuando con pena Te llamaba!”.

Esto, al hombre que se inclinan
por donde pasa su talento de espuma,
que sube y pronto baja,
no le gusta el oírlo,
y pone hasta mala cara.

Son personajes distintos
el espíritu y el cuerpo.

El que no prefiere a Dios,
su cuerpo lo va diciendo
en sus palabras y acción.


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Libro 25 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo III - C4

miércoles, 15 de noviembre de 2017

¡Haz que tu espíritu vaya a donde sale este Dictar!

En Sueño Profético decían:

Te da que pensar que, en estos tiempos, el hombre de tanto estudio y cultura, esté tan lejos del Cielo.

Te da que pensar, sin llegar a comprenderlo, el ver que el estudio y el adelanto lo practican para acabar con los cuerpos.

Te da que pensar, que toda la investigación sea para lo que queda en el suelo. Y ya, este pensar, que Aquí dictan en el Cielo, si lo lees y lo piensas, tú mismo considerarás que no empleas tu talento para recoger el fruto que Dios te guarda en el Cielo.

Dijo uno:

Éste es el pensar: «Al hombre le horroriza pensar en el cementerio, y no pone por delante: ‘Si yo no quiero a Dios, mi sitio es el Infierno’». Que esto, el hombre de cultura y talento debe saberlo.

¿Cómo Dios va a hacer un mundo para el cuerpo, y el espíritu, cuando entierren la carne, no tener sitio Eterno? Esto no puede ignorarlo la cultura ni el talento.

Desperté, oí:

Cierto que al hombre le horroriza
que le nombren el cementerio.

Y no le pone un segundo
a pensar en el Infierno.

Que el Infierno es cárcel para el espíritu
que despreció este Reino.

Aquí ya no hay defensor,
como pasa en la cárcel del cuerpo.

El que entra en la cárcel del cuerpo,
no quiso entrar.

El que entra en la cárcel del espíritu,
él quiso entrar.

Deberían la cultura y el talento
esta asignatura explicar:
cárcel del cuerpo,
y cárcel del espíritu
por una eternidad.

Piensa en el sitio de tu espíritu,
y ya, el sitio de tu cuerpo,
que lo piensen los demás.

Que eso es ropa que te dejas:
una limpia, otra sucia,
una vieja y otra sin estrenar.

¡Haz que tu espíritu vaya
a donde sale este Dictar!


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Libro 30 - Investigacines a la Verdad - Tomo IV - C4

martes, 14 de noviembre de 2017

Todo es saber llevar por su camino

En Sueño Profético decían:

Sufrimiento retirándote de Dios, te empuja al pecado y a la desesperación, y te lleva por los caminos donde esperan aquellos que no creen en Dios. El camino de esa vida lo pasa mejor aquel que en Dios confía.

Dijo uno:

Es esa vida tan corta, que, por ser corta, el hombre se la complica. Si pensara en la Eterna, cuánto sufrir se ahorraría, y siempre estaría pensando:

“Yo voy a pasar esta vida haciendo el bien que pueda, que son las cuentas que presenta el espíritu cuando al cuerpo lo deja sin vida”.

La familia de mi madre era en el pueblo conocida por enseñar a llevar el sufrir, siempre dando ella su ayuda. Decían, que al sufrimiento y al niño tenías que saber llevarlos. Que todo era aprender del que a Dios vivía sirviendo y amando. Que había niños difíciles, y fáciles eran con el trato. Y a niños quietos y lentos los ponían alborotados. Todo es saber llevar por su camino al ganado.

Desperté, oí:

Cierto, que según es el espíritu, así es la persona.

Si el espíritu es de Dios, te ayuda y consuela, y el sufrimiento achicó.

¡Qué pensamiento más corto y más largo, para que nunca lo olvides!

Que el sufrimiento tienes que saber llevarlo como al niño.

Hay quien lo grande lo hace chico, y hay quien lo chico lo hace grande.

Que éste es el que más sufre y no le da ayuda a nadie.


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Libro 29 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo IV - C5

lunes, 13 de noviembre de 2017

El que te busque a ti, quiere saber de Mi

En Sueño Profético decían:

El que te busque a ti, quiere saber de Mi”.

“El que tus Palabras obedezca, Me está obedeciendo a Mí”.

“Tus Palabras van del Venero de mi Padre, que es el que está hablando ahora en Mi”.

“Yo soy Dios Hijo, el que bajó a la Tierra ofreciendo el Reino de mi Padre, que es el mismo Reino Mío, por no haber otro Dios”.

“El que no suba contigo Calvario, no cree en Resurrección
”.

Quedó un silencio y se oía como ruido de alas.

Dijo uno:

Son los ángeles de esta Gloria, son los que Dios creó sin cuerpo y los que ahí tuvieron cuerpo.

Desperté, oí:

Da alegría y miedo el oír este Mensaje.

Pero supera la pena el pensar que Dios al hombre le hable para que no pierda la Gloria, y el hombre Le dé un desprecio tan grande.

Todo lo que va del Cielo, no ha pasado por el hombre, es Dios el que da el Mando.

Pero cuando Dios, Él se nombra, es que no ha cogido Mando.

El espíritu ha oído la Voz de Dios hablando.

Y cuando el espíritu ya está en el cuerpo, Dios manda que dicten el Dictado.

Las alas de los ángeles dan ruido en el ruego que a Dios en alabanzas Le hacen.


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Libro 28 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo V - C3

domingo, 12 de noviembre de 2017

Dios deja la Libertad, para que seas malo o bueno

En Sueño Profético decían:

Si quieres saber si hay otro Mundo, estudia a las personas y pregúntale a Dios si sus espíritus son suyos o son del que Él apartó.

Si no hubiera otro Mundo, no habría en un cuerpo dos, que son vida de cuerpo y vida de espíritu. Que sólo el espíritu tiene eternidad. Al cuerpo lo espera la sepultura. Al espíritu la Libertad: entrada en esta Gloria o sitio de profundidad. Que estos espíritus luego quedan libres y actúan haciendo el bien o haciendo el mal.

Los espíritus del bien salen de la Gloria, y si tú no amas a Dios, no entran en tu espíritu. Los espíritus que no son de Dios luchan y acampan para retirar de Dios. Pero si tú a Dios prefieres –que este preferir es despreciando pecado–, todo lo que el espíritu del mal edifique, le será derrumbado con tu “no” al pecado. 

Desperté, oí:

Puede extrañar esto de preguntar a Dios por los espíritus que son suyos. Pero esta pregunta es con acción.

Si tú cumples las Palabras de Dios y ves que otro no las cumple, di: “Este espíritu no es de Dios”.

Si tú sigues los Pasos de Dios y te llegan tentaciones, di: “Estos espíritus vienen del que Dios apartó”.

Entonces es cuando tienes que vencer la tentación, nombrando a Dios Padre y a Dios Hijo, para que mande su Espíritu y le pueda a la tentación.

Coge fuerza amando a Dios y reza el Padrenuestro, y el espíritu del mal aquí no tomará aposento. Y que vea que haces el bien en los cerca y en los lejos.

Dios deja la Libertad, para que seas malo o bueno.

Y el espíritu del mal persigue con tentación de pecado, para llevarte al Infierno. Ancla tu espíritu Aquí, cumpliendo los Mandamientos.


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Libro 24 - Dios No Quiere, Permite - Tomo IV - C5

sábado, 11 de noviembre de 2017

Amar y Caridad en el Prójimo es el empiezo del método

En Sueño Profético decían:

Dios va contigo si tú quieres su compaña. Que este “quieres” se lo dices haciendo lo que Dios manda y pensando:

¡Si Él lo hizo cuando vivió con Cuerpo, y la miseria buscaba porque el que de sobra tenía, al hambriento no buscaba, y si le ponían la mano, él la espalda le daba, y a veces oía insultos de defectos el que no sabía nada, y ya le quitaba de que Caridad le diera otro día que en la calle lo encontrara!

Dijo uno:

La Caridad hecha con el método de Dios, nunca puede estar mal hecha, y siempre verás que algo, al bien que haces, Dios contesta, aunque este contestar, mayoría no lo entiendan.

Desperté, oí:

Es cierto
que el que hace el método de Dios,
nada puede hacer mal hecho.

Aunque el que no lo haga
le ponga sus defectos.

Amar y Caridad en el Prójimo
es el empiezo del método.

El Amar a Dios,
ya te exige aprenderlo.

La Caridad es moneda que no falta
en el bolsillo de la conciencia.

Y Dios no exige que la uses
para que pagues con ella
mientras vivas esa vida.

Pero si quieres usarla,
Dios te aumenta las monedas
y las Palabras.

Hay palabras de tal precio,
que sólo Dios puede darlas.

Que el que ama,
más las entiende
y tiene que practicarlas.

La Caridad hecha
con alegría y sin protestas
es el puente de esa vida
que comunica con Ésta.


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Libro 32 - La Palabra del Creador - Tomo III - C1

viernes, 10 de noviembre de 2017

Las cosas de Dios son sin forma

En Sueño Profético decían:

Jesús dijo a los Discípulos:

Que no os extrañe, que el que quiera más servirme, más lo persigan los espíritus satánicos y lo pongan enfrente de lo que más quiera, para quitarle la Paz o para que no Me siga. Pero el que crea mis Palabras, Me seguirá con más fuerza”.

“Aprended de lo que Yo voy enseñando, que por esto estoy Yo en la Tierra”.

“Entristeceos cuando Me veáis sufrir. Pero alabad con más Amor a mi Padre, que si Él Me deja sufrir es para que el hombre aprenda de Mí y no pierda mi Reino”.

“Mi Padre está ahora en Mí, y Yo luego voy al Padre, que es un sólo Dios el que hay”.

“Aprended a conocer lo que quiere apartaros de Mí
”.

Desperté, oí:

En estas Palabras, Dios Hombre daba fuerzas para el que Lo tenía como Dios.

Al que no Lo tenía por Dios, más le acudían espíritus tentadores, llevándole razones que lo ponían en contra del Maestro.

El que creía en sus Palabras,
ya podía ver las nubes,
que decía: “raso está”.

Todo era apartarlos
de un Dios que enseñaba
para que enseñaran más.

Es difícil ver columna
si te falta este amar,
cuando tú veas columna
y Dios diga: “Es manantial”.

Las cosas de Dios
son sin forma, ni lugar.

Es Dios el que ya las pone
como nadie las ha puesto,
las puso, ni jamás ya las pondrá.

Es sufrimiento grande
ver como el hombre quiere
todo a Dios reformarle.


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Libro 23 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo IV - C2

jueves, 9 de noviembre de 2017

Fuerza de Dios

En Sueño Profético decían:

¡De cuántas maneras hacen engaño los espíritus del mal!

¡De cuántas maneras te quitan de la Verdad!

Pero estando esta Enseñanza, si tú quieres, te deslías de aquello que del Bien de Dios te aparta.

Dijo uno:

Si te paras a pensar, verás que como admitas el consejo que te dan, ya de ellos no te retiras, porque siempre te pondrán algo para que tú pienses: “esto que yo hago no es malo”. Y te irán poniendo con triunfo aquello que no es la Verdad. Pero el que Aquí Dios trae, acepta hasta un final que Dios le dice que no pase. 
 
El Demonio sabe poco para al Elegido engañar. Lo que ocurre no es engaño, es Permitir de Dios.

Si el hombre fuera anotando hechos de este Mando, vería Luz no de la Tierra, vería Luz que va guiando, que el que la obedece es el que recibe Premio.

Tus palabras sean dichas como objeto que no es tuyo y que tienes que entregarlo. Y luego, el que lo reciba, que lo desprecie o lo abrace. Tú haces el cometido del Mando del Único Dios que hay.

Desperté, oí:

Con esta Fuerza de Dios, no calla el que Aquí viene.

Con esta Fuerza de Dios, ve y oye, antes de que a ti te llegue, lo que viene para ti.

Hay momentos en los que se encuentra queriendo y no queriendo decir aquello que en el arrobo ya fue dicho para ti. Para ti, como Enseñanza.

Pues el Mensaje dictado no tiene sexo ni clase. Pero si tú entras en este Mensaje, obedece y da gracias, porque Premio te ha llegado.

Si de Dios tienes rebose, no puede llegar enfado.


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Libro 25 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo III - C4

miércoles, 8 de noviembre de 2017

Dios es Amor, Caridad y Perdón

En Sueño Profético decían:

Dios es Amor, Caridad y Perdón. Por esto verán que se dan más los nombres de Teresa de Ávila, de Juan de Dios y de Agustín de  Mónica, por ser nombres conocidos por tanto como se nombran.

Teresa, era un Amor el que iba repartiendo, que si tú estabas lejos de Dios, ella a Dios te metía dentro, y tú ya ibas buscando esas palabras que ella decía: palabras de Fuego, Lumbre que quema y yo más me acerco.

¡Es tan hermoso quemarse con las Llamas de este Fuego y ver que tus  quemaduras sirven para acarrear al Cielo!

A Juan de Dios, yo lo seguí en enfermos incurables, y unos salían curados, y otros morían queriéndole coger las manos, porque morían sabiendo que Juan de Dios, a Dios los había llevado.

Agustín de Mónica, su vivir fue de escándalo, escándalo antes de mirar al Cielo. Y más escándalo, cuando ya dejó el pecado, cuando su vida la puso al servicio del que estaba pecando y no encontraba el remedio, y el saludo era el abrazo, que mayoría no llegaban, hasta que él daba un paso.

Se presentaba diciendo: “Soy Agustín, he oído la Voz de Dios, y a Dios yo quiero servir. Quiero servir, en que el pecador me siga, aunque tenga que contar aquellas noches tan largas, aquellos días inquietos, que no podía explicar lo que en mi cuerpo pasaba”.

Desperté, oí:

Son estos nombres más conocidos por el Amor, la Caridad y el Perdón.

Y fueron tan entregados, que al oírlos, el que vivió en su tiempo, tenía que buscarlos.

Siempre había falta de Amor a Dios, y Teresa, hoguera formaba.

Hospitales y camas llenas, esperaban a Juan de Dios.

Agustín de Mónica era el sufrimiento mayor.

Tenía que oír insultos y seguir el camino, porque a Dios él se ofreció.

Sigue a uno de estos nombres y ya estás haciendo Servicio a Dios.

Este último fue el que más sufrió, porque antes fue pecador.

Estas frases son de tres:

TERESA DE ÁVILA
, JUAN DE DIOS Y AGUSTÍN DE MÓNICA


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Libro 26 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo III - C5

martes, 7 de noviembre de 2017

Tierra de engaño, que te retira de Dios

En Sueño Profético decían:

El hombre que se dedica a la enseñanza, riñe, castiga y cobra. Y a pesar de estas tres cosas, el que quiere aprender de lo que él enseña, lo persigue y le implora, y a veces le ofrece más de lo que él cobra. Esto no puede negárselo el hombre a los espíritus que viven con Dios en su Gloria.

Dijo uno:

Ahora compara con honradez y justicia, cómo el hombre recibe estas Enseñanzas.

El Elegido tiene que ir de pregonero, ofreciendo estas Palabras que Dios le dice en el Cielo, para hacer stop a la Humanidad, advirtiendo que esa vida es por ésta juzgada. Que no hay fronteras ni distancias, ni secretos para Dios. Dios, todo lo lleva a su Presencia. Y el que se engaña es el que le falta Amor, el que valora lo de la Tierra, que es traje que cuidas, cuerpo que abandonas.

Debería el hombre, si amara a Dios, estar de rodillas esperando este Premio que Dios manda a diario y que el hombre lo valora con desprecio.

Desperté, oí:

Tierra sucia,
Tierra de engaño,
que te retira de Dios,
pero Dios forma escándalo.

Escándalo,
que el silencio ya le teme
y se esconde avergonzado.

Dios retira aquí el silencio
y le abre puertas al escándalo.

El que Esto lo crea muerto,
que él se dé por enterrado.

Este escándalo irá aumentando,
premiando y despreciando.

Premiando a espíritus limpios

Y avergonzando
a los que a Dios quieren engañarlo.


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Libro 27 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo II - C6

lunes, 6 de noviembre de 2017

Coge el sufrir que te llegue, sabiendo que Dios te quiere

En Sueño Profético decían:

Dios elige cuando antes tú te ofreces,
cuando vas secando lágrimas
al que ves que un sufrir tiene,
cuando visitas las camas
que las ocupa el enfermo
y necesita palabras
que siguen al Evangelio.

Dios, cuando elige,
antes de ser Elegido
pasaste largos caminos,
difíciles de pasarlos
si Dios no hubiera ido contigo,
pero esto, sin saberlo el Elegido.

Dijo uno:

Esto son pruebas
sin tú saberlo,
que tienes que superarlas
y a Dios más quererlo,
y tener siempre su Presencia
con este pensamiento:

“Yo sé que él sufre más que yo,
y me tiene guardado premio.
Que los premios de Dios
son milagros,
bien para el espíritu
o para el cuerpo”.

El Elegido tiene siempre que dejar grandes recuerdos, que en estos recuerdos ven a Dios.

Desperté, oí:

Al que Dios le da Palabras para el hombre,
ha pasado pruebas duras,
pero no ha dejado el Camino de Dios.

Ha tenido momentos de tentación,
pero estos momentos
los ha vencido
doblando la entrega al Prójimo,
levantando al caído
y nombrando a Dios,
Poder Infinito.

Si esto pensara el hombre,
habría más Elegidos.

Pero ¿quién guarda sus lágrimas
y va ofreciendo contento
palabras que curan llagas?  

Coge el sufrir que te llegue,
sabiendo que Dios te quiere.

Con este pensar que hagas,
vives la vida con Paz y Esperanza.

De que un día diga Dios:
Di en mi Nombre estas Palabras”.


***

Libro 31 - Te Habla El Profeta - Tomo IV - C8

domingo, 5 de noviembre de 2017

No hay pecado mayor

En Sueño Profético decían:

No hay pecado mayor, que insultar o despreciar al que Dios elige y le da sus Palabras para que sean cundidas en el mundo entero, diciendo: “Dios me las dice para que el que las oiga las vaya cundiendo”.

“No hay pecado mayor”. Esto lo dice y lo dicta el Cielo. No hay pecado mayor porque el insulto y el desprecio es a Dios.

Si el vendedor que va vendiendo, no es suya la mercancía y tú la desprecias y lo insultas, esto no se lo has hecho al vendedor, se lo has hecho al dueño, una vez que el vendedor va mandado por el dueño.

Pues ahora compara: una cosa tan verdad como Ésta, y darle desprecio. ¿Cómo Dios te va a esperar en su Gloria, que esto es su Perdón?

Desperté, oí:

Si no quieres oír el Mando de Dios, Dios no te da su Gloria.

Estas Comunicaciones dejan al descubierto la disculpa que quiere poner el enemigo de Dios, con el disfraz de bueno.

Que demuestren algo, que hayan comprobado, que demuestre que Esto es mentira.

Esto es sol y lluvia
que todos están viendo;
Amor a Dios,
caridad al caído      
que ves en el suelo.

Si con Esto te enfrentas,
esperas muerte con miedo,
porque Dios siempre apartó
a aquel que Le dio desprecio. 


***

Libro 24 - Dios No Quiere, Permite - Tomo IV - C4

sábado, 4 de noviembre de 2017

Quitar sufrimientos es estar al servicio de Dios

En Sueño Profético decían:

Igual perdió la Gloria el que a Dios clavó en la Cruz, que el que dio la Cruz y los clavos. Y también la perdió el que pudo ayudar y no ayudó a que no hubieran a Dios clavado.

El hombre se despenaliza diciendo: “Yo no Lo he clavado”. Pero si estuvo en tus manos y remedio no diste, tú estás condenado.

Dijo uno:

La Madre de Dios, Virgen, no pide que a Dios Lo quieran, pide que no Lo lleven al Calvario, porque su sufrir se agrandaría cuando Lo viera clavado. Cuando oía palabras del que no quería hacerle daño, a Dios Padre daba gracias por el momento de sufrir que le había quitado.

Desperté, oí:

Si puedes quitar sufrimiento y no lo quitas, pudiendo, tú no eres bueno para Dios.

Quitar sufrimientos es estar al servicio de Dios. Que este sufrimiento está en el enfermo de espíritu, en el hambriento y en el pecador.

A unos tienes que darles y a otros quitarles, para contentar a Dios.

La enfermedad de la carne no se ha nombrado.

Esto es oración y aceptación, por si su hora ha llegado.


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Libro 29 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo IV - C4

viernes, 3 de noviembre de 2017

La bandera de Dios

En Sueño Profético hablaban de conocer lo que va de Dios y lo que va de espíritus que están al servicio de los demonios. Decían:

Lo mismo que cuando ves una obra buena tienes que nombrar a Dios por el bien que va dejando, y de palabras o en tu interior quedan estas que aquí dictan: “Dios se lo pague”. –Estas palabras salen del bien, porque el bien obliga a que le respondas para que este responder le llegue a Dios–. Pues igual quiere Satanás oír la discordia y poner en contra de Dios de las mil maneras que tiene.

En unos espíritus actúa con violencia, y a otros quiere llevárselos por la desesperación. Luego está el ofrecimiento a lo que no tienes, ofreciéndotelo en contra de la Palabra de Dios y aumentándote el deseo para que hagas aquello que de Dios te retira por fuerza.

La actuación del cuerpo va del espíritu.

Desperté, oí:

Las personas que su espíritu es mandado o dominado por espíritus que no son de Dios, su actuación y sus palabras te lo confirman.

Te lo confirman también muchas veces en el engaño de querer aparentar que son buenas.

Si tú estás entregado a Dios, se encuentra solo el espíritu que es mandado por Satanás, y éste ya no le da mando, y puede la Fuerza de Dios.

Estas Enseñanzas, si se practicaran, daría poco mando Luzbel.

Él manda a los espíritus a que provoquen a la bondad.

Y a otros los busca de vivienda, y ya son personas diabólicas.

Este espíritu intentó ponerse en contra de Dios con desafío y engaño.

Dios lo aparta y le da nombre: “Satanás, príncipe de los diablos”.

Cuando lo veas venir, pon la bandera de Dios y quedará fracasado.

Esta bandera es vivir siempre en Dios pensando.

Y ya tus actos contestarán y lo apartarás de tu lado.


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Libro 25 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo III - C4

jueves, 2 de noviembre de 2017

Vivir sintiendo a Dios

En Sueño Profético decían:

Vivir sin sentir a Dios,
¡qué pesada será la vida!

Vivir sin sentir a Dios,
todo serán amarguras.

Vivir sin sentir a Dios,
no tiene sentido la vida.

El sentir a Dios
te hace fuerte y caminas,
es un sentir por dentro
que te acerca y te retira.

Te acerca
donde hace falta tu ayuda.

Y te retira de los sitios
que no vienen Aquí
cuando dejen esa vida.

Dijo uno:

El sentir a Dios tiene tanta fuerza que te hace que te vean distinta persona, llevas alegrías aunque sientas penas, y vas consolando para que aprendan que sintiendo a Dios todo lo que haces lleva su camino para a Dios no enfadarlo. Y todas las actuaciones, el que siente a Dios, quiere que sean copiándolo para que Dios no sufra cuando el hombre hace lo malo.

Desperté, oí:

Por mucho que quieras decir
este Amor como lo sientes,
no te puede entender
el que viva sólo esa vida
y de ésta no eche cuentas.

Este sentir te da Mando,
que tú lo aceptas contento.

Y te ofreces a quitar
o achicar los sufrimientos.

Vivir sin sentir a Dios
es hacer vida peligrosa,
y no tienes compasión.

Y no le sirves al Prójimo,
que esto es servir a Dios.

Y siempre vives la ira
y estás en contra
del que nombra mucho a Dios.

Sentir a Dios
tienes que irlo diciendo
cuando el sufrimiento llegó.

Entonces ve la verdad
el que lejos está de Dios.

Y el que está cerca la ve
y la quisiera copiar.


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Libro 32 - La Palabra del Creador - Tomo III - C6

miércoles, 1 de noviembre de 2017

La tienda de telas

En Sueño Profético decían:

El espíritu, cuando está con Dios, da respuesta al cuerpo. El espíritu es el dueño del cuerpo. Si el cuerpo levanta el brazo, ya dio el mando el espíritu. Que puede que este mando sea de otros espíritus, bien buenos, bien malos. Pero cuando son de Dios, convierten en sol lo nublado, o sea, que ves que es de Dios ese Mando.

El espíritu que no es de Dios, te atormenta, y siempre al mal te está empujando, y quiere que te retires del bien que tienes a tu lado.

Dijo uno:

Yo, cuando vivía con cuerpo, notaba el espíritu que de Dios no venía, aunque no hiciera vida de escándalo.

Mi vida la conocían porque heredé de mis padres –que muy joven sin ellos me quedé– un mostrador y unas telas. Que esta venta nos daba para comer y juntar algunos cuartos. Que la casa en que vivíamos era nuestra. Pues yo había veces que después que medía las telas, mi espíritu se alborotaba. No había hecho ni salir una mujer, cuando me decían: “Debías haberle cortado, en vez de la tela, la lengua. ¿Tú no sabes que ésa es la que dice que oír el nombre de Dios la pone mala?”.

Desperté, oí:

Esta mujer no creía y no callaba. Cuando más gente veía, más insultos de su boca al Cielo iban.

Cuando ya yo me di cuenta, por la ira que demostraba su cara al ver que yo no era el mismo cuando por la puerta entraba, un día me dijo delante de varios que la tiendan llenaban:

“Yo vengo a ver las telas y a comprarlas porque todavía no he oído eso que la gente habla: que tú crees en otro Mundo y que siempre tienes el nombre… Dilo tú, que yo no lo digo, porque al oírlo me pongo mala”.

No pude guardar silencio y dije estas palabras:

¡Dios mío, concédeme el milagro de que no vea más su cara!

Que yo Te prometo que no vuelve más a pisar mi casa.

Si mis fuerzas no sirvieran, deja mi casa en solar y llévame contigo a tu Gloria Celestial.

Todavía dijo poco, pero este poco sirvió para que a mi tienda no entrara más.


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Libro 30 - Investigaciones a la Verdad - Tomo IV - C6

martes, 31 de octubre de 2017

Los valores de la Tierra te roban la Paz

En Sueño Profético decían:

Si quieres que no te falte la Paz, coge la Tierra para que te sirva a ti, pero no para servirle tú a ella.

La Tierra siempre está presentando algo que tú ya deseas. Que si vives Paz, fácil lo desprecias.

Dijo uno:

Los espíritus del mal son los que más te atormentan y te ponen los caminos que saben que tú ya deseas.

Un pariente de mi madre, siempre algo deseaba; algo, que aquello servía para que Paz le robara. Mis padres eran distintos y querían acostumbrarlo a que viviera la Paz y olvidara el deseo de comprar aunque caro no le costara, porque era una forma de estar siempre al servicio de la Tierra. Tenía una casa grande que le vino de herencia. Y ya cambiaba las ventanas o alguna puerta, pero no estaban rotas, era por ver otras formas, y ya lo tenías inquieto pensando: “Como este año sea malo, me voy a ver en presidio, porque lo debo y confío en el año”. Ya lo tenías distinto y un segundo no estaba sentado.

Desperté, oí:

En mi casa se deseaba lo que hacía falta y sabíamos que a Dios no enfadaba.

Se vivía comodidad, porque la Paz te la daba.

Una ermita había cerca de mi casa, y mi madre, a mis amigos y a mí, este encargo nos daba en el momento de salir:

“¡Qué no falte vuestra visita a la ermita! Aunque Dios no tiene ermita, pero allí su Cuerpo está esperando al que quiera darle fuerzas a su espíritu, y ya vive perdonado.    

Pedid y recibiréis, con Dios, íntimo contacto.

Despreciad lo que os robe la Paz, que son los valores de la Tierra”.

Si tú vives pensando así, no te faltará la alegría, que escasea donde tienen de todo porque la Tierra los obliga.

La Tierra tiene más fuerza donde falta esta Presencia.


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Libro 29 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo IV - C7

lunes, 30 de octubre de 2017

“Yo quiero a Dios lo primero”

En Sueño Profético hablaban del hombre sin Dios, aunque nombre a Dios en momentos que él cree que hace falta.

El hombre que cree Aquí y a Dios ama, no puede dar preferencia a nada antes que a estas Palabras. Tiene que querer primero al Dueño de lo que él ama, de aquello que Dios le dio que por él su vida daba. Pues si tú quieres a esto, piensa quién te lo guarda si no es Dios.

Si esto lo pensara el hombre, no lo podría callar, y el nombre de Dios oirías en toda la escala social.

“Yo quiero a Dios lo primero”: este consejo lo llevaba a sitios cerca y lejos Mónica de Agustín.

Dijo uno:

A Dios tienes que quererlo más que a tu propio hijo, porque Dios tiene que sufrir más que tú cuando su espíritu esté enfermo. Y si tú quieres a Dios antes que a tu hijo, Él dará curación a los ruegos que has pedido, que esta curación nadie le puede dar a tu hijo.

Desperté, oí:

Si quieres a Dios primero,
tienes derecho a pedir.

Un derecho con Amor,
que nunca enfadas a Dios
por aquello que estás pidiendo.

¡Qué palabras se le oían
a este Amor y luego madre!

¡Que Enseñanza repartía
cuando oía a las madres:
“Mi hijo antes que a nadie”!

No digas esas palabras
sin que mires para el Cielo.

Que puede que llegue el día
que veas a tu hijo enfermo,
sin curación para el hombre,
pero no para el Cielo.

No hay quien quiera al hijo,
si no pone a Dios primero.

Él te lo mandó a la Tierra,
y Él lo espera Aquí en el Cielo.

Si la madre quiere al hijo,
ha de preferir el Cielo.

MÓNICA DE AGUSTÍN


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Libro 26 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo III - C2

domingo, 29 de octubre de 2017

Tienes que estar con Dios en la alegría y el sufrimiento

En Sueño Profético decían:

Si sufres con Dios,
Él está contigo.

Si sufres por Él,
puedes ser Elegido.

Porque el que Él Elige,
antes por Él ha sufrido.

Ha sufrido por el Prójimo,
cuando el Prójimo ha sufrido.

Y ha sufrido cuando ha visto
que el Prójimo a Dios no ha querido.

Todas estas puntuaciones
ponen Aquí antes de ser Elegido.

Si el hombre se detuviera
a leer estos Escritos,
se le quitaría la duda
de si Dios estará Muerto
o estará Vivo.

Dijo uno:

La duda le entra al hombre cuando ve que Dios no manda castigo, y ya no Lo cree Poderoso. Pero que borre este pensar y se traiga a la memoria El Diluvio; La Torre, que haciendo su construcción no se entendían los hombres. ¡Y cuando hizo camino en el mar…! Pero Dios baja a la Tierra y enseña sin quitar la Libertad.

Pero el que con Él no está ahí, Aquí no viene. Estas Palabras fueron dichas por Dios Hijo en la Tierra.

Desperté, oí:

Tienes que estar con Dios
en la alegría y el sufrimiento,
para que vean que tú eres de Dios.

Si esto llevas de compaña,
por fuerza das Enseñanza.

El que está lleno de Dios,
tiene rebose de algo que
es bálsamo para el dolor.

Y para el que el pecado conoce,
aunque sea presentado
con envoltura distinta
a la que lleva el pecado,
no pidas a Dios castigo,
pídele que sea por todos amado
y que abunden los Elegidos.


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Libro 23 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo IV - C5

sábado, 28 de octubre de 2017

Medicamento del espíritu

En Sueño Profético decían:

Por un enfermo de la carne, hay cien del espíritu. Estos últimos todos tendrían cura si buscaran el Medicamento del espíritu. Al que estuviera enfermo, otro que amara a Dios podría buscar curarlo por medio de la oración y enseñarle a que buscara el Medicamento de Dios, que este Medicamento es buscar la Palabra de Dios.

El espíritu se enferma por no obedecer el Mando de esta Gloria. Y no se cura por la fuerza del pecado. Que pecado puede llevar el hombre sin dar escándalo y todos diciendo: “lleva vida de santo”. Pero desconoce al Prójimo, la oración no la practica y no busca al pecador para apartarlo del pecado. Este espíritu está enfermo, este espíritu no es sano, y de no poner remedio, el mal del pecado se irá agrandando.

Dijo uno:

Enfermos de la carne hay muchos menos, porque antes de que empiece la enfermedad, ya están curándose.

Desperté, oí:

Si el hombre cuidara el espíritu como cuida la carne, ¡qué pocos vivirían pecado!

El pecado te impacienta, te da siempre mal consejo, te hace que pienses mal del que está cerca del Cielo, con envidia, que esto en consejo del espíritu del mal.

Esta es enfermedad de espíritu, síntoma de una enfermedad que puede llevarte a retirarte de Dios.

Y ya ser enfermo incurable, si no tienes quien te mande el Medicamento de la oración.


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Libro 25 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo III - C2

viernes, 27 de octubre de 2017

Sufrimientos de la Tierra

En Sueño Profético decían:

No hay nota que suba más, que aceptar lo que ya baja del Cielo, que es la muerte y la enfermedad cuando tú has puesto remedio. Lo demás es ya Permitir de Dios, que si tú sufres, ponle a Dios mayor el sufrimiento.

Dijo uno:

Si te pones a repasar los sufrimientos de la Tierra, todos podrían ser quitados, menos la carne que enferma, porque muerte Dios ha mandado.

Que la muerte se debería esperar como la vejez, el que de joven no muera.

Y la muerte y la vida son íntimas compañeras, que mientras vives la vida, sabes que muerte te espera.

De este sufrir, el hombre se queda fuera, y no le puedes pedir que estas dos cosas no lleguen, pero los demás sufrir, son porque el hombre quiere y a Dios no quiere.

Desperté, oí:
La abundancia de tener
es culpable de que existan los hambrientos.

Y los armamentos de guerra
son los que matan a los cuerpos.

Que también es culpable
el que consiente que se fabriquen
a sabiendas de que son
para que el hombre se mate.

Ya, el pecado,
le echa alimento al hombre,
diciendo: “esto no es malo”.

Y quiere que viva el hombre
en piara con la hembra,
diciendo: “cultura y adelanto”.

Que éstos son los sufrimientos
que Dios permite y no son mandados.


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Libro 24 - Dios No Quiere, Permite - Tomo IV - C7

jueves, 26 de octubre de 2017

¡Tierra falsa, justo Cielo!

En Sueño Profético decían:

Tu mando sea tomado como Mando que va del Cielo. El que estudia esta carrera del espíritu sin cuerpo, obedece a este Mando y ve Lenguaje del Cielo.

Dijo uno:

¡Tierra falsa, justo Cielo!
Tierra que envenena al hombre
para apartarlo del Cielo.

Tierra que presenta maqueta
de falsedad con secretos.

Tierra que mata al espíritu
para que no llegue al Cielo.

Esa Tierra da razones
que convencen al malo y al bueno.

Pero si tienen esta Enseñanza,
el malo deja lo malo
y el bueno ve
que la Tierra lo engaña.

¡Tierra falsa, justo Cielo!,
que busca al hombre
para darle esta Enseñanza.

La Tierra quiere apartar
a todo el que oye
y practica esta Enseñanza,
y el Cielo pone el aviso
y acepta al que más ama.

¡Tierra falsa, justo Cielo!,
que busca al hombre
para darle esta Enseñanza.

La Tierra quiere apartar
a todo el que oye
y practica esta Enseñanza,
y el Cielo pone el aviso
y acepta al que más ama.

¡Tierra falsa, justo Cielo!
Tierra que a veces da gritos
llamando al castigo del Cielo.

Desperté, oí:

Si esta Fuerza no llevara el espíritu cuando llega con las palabras al cuerpo, habría tenido derrota.

Es la Fuerza de Dios la que manda.

Es la Luz Divina, la que a la oscuridad mata.

La oscuridad lleva engaño para que este engaño te arrebate lo que Dios te está mandando.

Si la Tierra te llamara ofreciéndote milagros, mira al Cielo, llama a Dios y verás que es algo malo.

Los milagros van de Dios, cuando tú a Dios has llamado.


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Libro 29 - Dios Manda en Su Gloria que Eneñen - Tomo IV - C1

miércoles, 25 de octubre de 2017

El engaño de la Tierra

En Sueño Profético hablaban de la Tierra y del hombre. Ponían como personaje peligroso, a la Tierra. Decían:

La Tierra, si el hombre no la domina, apartando lo que de Dios lo aleja, ya se convierte en servidor de la Tierra. La Tierra tiene varios caminos y varias actuaciones para que tú prefieras Tierra y olvides espíritu.

Dijo un espíritu con Mando de Dios:

La Tierra se convierte, mayoría de veces, en abogado de la Tierra, defendiendo aquel camino que Dios no quiere que tengas, y haciéndote ofrecimientos con los que la Paz ya no te llega. Te lleva como pelota en manos de niño pequeño, que la tira y la bota, sin saber dónde la rueda, ni el bote a quién le llega.

Desperté, oí:

Siempre comparan en la Gloria,
para que el hombre lo entienda,
lo que es para el espíritu
y lo que es para la Tierra.

Dios te deja Libertad
para que actúes como quieras.

La Tierra te hace esclavo
y te cambia
tus costumbres y tus maneras,
diciendo: “Todo ha cambiado”.

Te rodea de murallas y de torres
en las que tú nunca habías pensado.

Y ya te viene la angustia,
que te lleva arrastrando,
porque tú ya has visto claro
el engaño de la Tierra.

En tierra puso Dios los Pies,
y “Tierra Santa” le llaman.

El nombre quiere engañar,
pero para Dios no es Tierra Santa.

Tierra, que tiene disfraces,
para que prefieras Tierra.

Piensa que la Tierra
es suelo que pisas,
y luego cuerpo
que en ella entierran.

Que nada puedes traerte Aquí,
a la Vida Eterna.

Y que si tú no le mandas,
ella, el engaño, no deja.


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Libro 32 - La Palabra del Creador - Tomo III - C3

martes, 24 de octubre de 2017

Poder que baja del Cielo

Quedé dormida pensando: “Señor, hoy me has dado muchas alegrías”.

En Sueño Profético decían:

Dios se deja ver en el Prójimo, y ya da la alegría.

Hay veces que el espíritu del mal entra en la Libertad que Dios deja, y ya roba Paz y agranda sufrimientos. El espíritu del mal persigue lo que sirve de ejemplo para traer al Cielo.

El Poder de Dios es Poder Eterno.

Dijo uno:

Este Poder se presenta en cualquier momento, y ves que el hombre no puede achicarlo ni detenerlo. No se presenta avisando porque ofrezcan dinero. Este Poder va al espíritu que quiere Poder del Cielo. Allí lleva Dios Poder, Poder que baja del Cielo.

Desperté, oí:
Disfrutan más el Poder de Dios
los que más a Dios Lo buscan.

Los que menos buscan a Dios,
más presos del mal viven.

Hay hombres buenos, tan buenos,
que el “bueno de Dios” retiran.

Y Dios coge otros caminos
y manda su Poder sin clase
ni diferencia de sitios.

El hombre elige al hombre,
dándole clase y sitio.

Y Dios elige al que dice:
“Señor, si quieres, Te sirvo.
Que si el Mando va de Ti,
yo sé que vienes conmigo”.


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Libro 25 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo III - C6

lunes, 23 de octubre de 2017

Confianza en Dios

En Sueño Profético hablaban de la Confianza en Dios. Decían:

Si no tienes Confianza, no Le pidas a Dios, porque al bien que te haga, tú no sabrás darle valor, diciendo: “Yo pido y Él manda, pero yo no sé por qué, en estos momentos, no contesta a la petición que yo hago”.

La Confianza en Dios te da Paz, te da calma. Y esta Confianza te la roba la falta de creer que Dios sabe, antes de que tú Le pidas, si tu petición es de Confianza y en Él te confías.

Al que Dios elige le da sufrimiento el que desconfía de aquello que él piensa, de aquello que hace, que es movido por un Poder grande.

La falta de Fe pone el no delante, y ya eres movido como pluma en aire.

Si el que Dios le manda, la duda llevara delante, no movería un pie, y cualquier consejo le haría pararse en este mandar que no puede detener nadie.

Desperté, oí:

La falta de Confianza en Dios
desvalora a la persona.

La falta de Confianza
abre puertas
para que se metan espíritus
que no son de esta Gloria.

La Confianza en Dios
te ayuda a llevar la carga,
y te saca hasta alegrías de tu cara.

La paja, convierte en plomo,
y el plomo, convierte en paja.

Es difícil y es sencillo
el comprender estas Palabras.

Fácil, si estás entregado;
y difícil, si aún te falta.


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Libro 27 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo II - C6

domingo, 22 de octubre de 2017

Lo que tú crees que das a Dios, Él te deja que tú lo tengas

En Sueño Profético decían:

No pueden entrar en la Gloria los que Gloria ahí no quisieron.

Y no pueden entrar en la Gloria los de cerca que desprecio al que Dios manda le dieron.

Dijo uno:

¿Cómo Dios va a tener en el mismo sitio al que Lo busca y se ofrece, como al que teniendo de sobra, de lo que Dios le deja, quiere que el Instrumento vaya detrás de él sirviéndolo y pordioseándole? Éste, ¿cómo puede pensar que Dios le dé el pago? Ya está bien pagado con la Libertad que Dios le deja para que lo Suyo sea mal administrado.

Si Dios bajara a la Tierra, con Cuerpo, a pesar de tantos edificios, con tanto lujo y altura, otra vez se vería sin vivienda y sin muchos que Lo siguieran. Si al cuerpo no se le viera la muerte como no se le ve al espíritu, el hombre jamás miraría al Cielo. La enfermedad de la carne asusta al hombre y le hace mirar al Cielo. Que debería mirar cuando su cuerpo estuviera enfermo.

Desperté, oí:

El hombre se ofrece a Dios,
(éste, al que llaman bueno),
cuando no puede volver
a la vida que pasó.

Cuando su cuerpo se enferma,
cuando tiene en su memoria
panteón o cementerio.

Cuando el hombre puede servir a Dios,
él coge otros caminos
y se retira de Dios.

El engaño lo maneja
para que no sirva a Dios
y que la Gloria la pierda.

Piensa
que lo que tú crees que das a Dios,
Él te deja que tú lo tengas.


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Libro 24 - Dios No Quiere, Permite - Tomo IV - C2

sábado, 21 de octubre de 2017

El Permitir de Dios

En Sueño Profético hablaban de las muchas interpretaciones que el hombre tiene hechas de Dios, de su Poder, de su Premiar, de su Perdonar y de su Permitir. Si el hombre pensara en estas cuatros palabras, él sólo se haría la contra.

Si piensas en su Poder, ves que nada en la Tierra puede enfrentarse a este Poder.

Premiar, es el hombre el que lo pide con sus obras. Y Dios lo premia mandándole a su espíritu contacto con la Gloria, que ya su nombre es Elegido. De estos Elegidos, los hay, para que al hombre le digan: “Yo he visto o he oído lo que me hacen la contra, pero yo lo he visto u oído”. Y tiene un don de Dios que nadie tiene ni puede aprenderlo.

A perdonar fue a lo que Dios bajó a la Tierra. A perdonar y a enseñar a vivir sus Palabras para que no perdieran su Reino, que era de donde Él había bajado para que el hombre se amara, y así, Él no tendría diferencias, por ser Padre y todos hijos.

Ya, el Permitir, no quiere el hombre entenderlo.

Desperté, oí:

El Permitir de Dios
no debería interpretarlo el hombre
como lo interpreta.

El Permitir es, por ser Dios
y querer la Salvación del hombre.

Esperando que el hombre Lo busque
con palabras o con llanto.

En el Permitir entra la Libertad que Dios deja,
para que se conozca el que a Él Lo ama.

Si Dios no permitiera,
el mundo ya no existiría,
pero antes de Dios hacerse Hombre
y bajar a la Tierra.  

Si Dios no fuera Dios,
Dios les quitaría a los mares la obediencia,
y al día, la luz y el sol,
dejando al mundo en tinieblas.

Y después, con una Palabra,
quedaría el mundo
como antes de que mundo fuera.

Todo está en manos de Dios,
aunque el hombre a Dios no quiera.


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Libro 31 - Te Habla El Profeta - Tomo IV - C3

viernes, 20 de octubre de 2017

Si eres bueno de Dios, no juzgas

En Sueño Profético decían:

Para juzgar al malo,
tienes tú que ser bueno,
y cuando tú seas bueno,
ya no te atreves a juzgarlo.

Hay malos que desean a los buenos,
pero buenos sin juzgarlos.
Que éstos son los que a Dios sirven
para quitar del pecado.

El pecado perseguido,
queda sucio y olvidado.

Igual que se siega el trigo,
debía segarse el pecado.
Y el mundo sería granero
de buen trigo ya sembrado.

Es el hombre el que le deja
el crecimiento al pecado,
sin pensar que Dios ya premia
al que vuelva al rebaño.
De los corderos que se fueron,
la hierba, la roca y el Cielo,
su balar están oyendo.

Dijo uno:

Yo oí mucho las palabras de Agustín,
y llegué yo solo a cambiar
mi forma de pensar y mi vivir.

Cuando cambié me di cuenta
de que había sido hombre malo.

Mi Perdón no lo pedí
cuando lo quería el pecado,
pero a este gran Agustín,
fue oírlo
y sentirme avergonzado.

Desperté, oí:

Iba buscando al que estaba pecando, con más ganas que se buscan las monedas.

Te ponía muchos ejemplos, con los buenos y con los malos.

No defendía a los malos, pero pedía a Dios por ellos.

No se atrevía a juzgar cuando le decían:

“Agustín, esto te voy a preguntar”.

Más veces le vieron cara de tristeza, que contestaba a las preguntas que le oían palabras.

¡Qué verdad lleva esta Fuerza, que si eres bueno de Dios, no juzgas y cundes lo bueno que Dios te hace que sientas!

Por mucho que sepa el hombre, le hace falta esta Enseñanza.

AGUSTÍN DE MÓNICA



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Libro 26 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo III - C4

jueves, 19 de octubre de 2017

Amor con Confianza

En Sueño Profético decían:

Confianza en Dios,
renta segura.

La Confianza en Dios da,
porque llega tu súplica.

La Confianza ya abre
sin llave la cerradura.

Hay quien tiene confianza,
pero le pone medida,
y ya no es la Confianza
que Dios quiere que tú vivas.

Dijo uno:

Dios quiere que tú te entregues
haciendo lo que Él te diga.
Pero si el Mando no cumples,
Confianza te retira.

A Dios tienes que entregarte
a sabiendas de que es Presente,
que te oye y que te mira,
y en esta Presencia,
ya tu súplica es oída.

Si piensas este pensar,
ya pides con alegría.

También haz por pensar esto:

Si Él llama
y busca siempre para dar,
qué hará con el que Lo siga
y ponga su Confianza
como bálsamo en herida.

Desperté, oí:

No hay quien ame a Dios,
ponga en Él su Confianza
y Dios no le dé respuesta.

Pero hay pocos que amen
y reciban con alegría
la respuesta que Dios manda.

Que mayoría de veces
no se entiende la respuesta
que Dios manda.

Pero si sigues pidiendo con Confianza,
Dios te mandará aceptación
y no retirarás Confianza.

La falta de Confianza
te transforma la visión
y ya ves fuera de la Confianza.

Al que siente Amor por dentro,
siempre le ves alegría
en lo que Le está pidiendo.

Que esta alegría no falta
si piensas:
“Él me está viendo,
y ¿quién me va a comprender
cómo yo Le estoy pidiendo?”.


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Libro 25 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo III - C6

miércoles, 18 de octubre de 2017

Si no cumples la Ley de Dios, no puedes ser hombre bueno

En Sueño Profético decían:

No puedes ser bueno si no cumples la Ley de Dios. Y no puedes querer palabras ni hechos malos si estás con Dios.

Dijo uno:

Esto es lumbre y agua; hierro y madera; herrero haciendo formas con grandes golpes y panadero y alfarero que con cuido meten en el horno el trabajo, para que no se deforme, el tiempo que allí han dado.

Pues más diferencia tiene el que está con Dios en todos sus actos. Y esto es lo difícil si no estás con Dios: el poder imitarlo. Tienes que compadecer al que otro ya ha tirado, y retirarte de aquel que otros tienen por santo, porque le ves actuaciones de espíritus envenenados.

Desperté, oí:

Ponían en la Gloria grandes comparaciones, y tú ya veías la diferencia de uno que está viviendo Palabras o Amor de Dios, a uno que vive por su cuenta, que pone y quita según a él le convenga.

Si estás con Dios no haces sacrificio, no haces esfuerzos.

Tú Le pides fuerzas y haces normal lo que otro no pueda porque le falta el amar.

Hace falta saber poco para pensar y razonar que si no cumples la Ley de Dios, no puedes ser hombre bueno.

Como tampoco puedes ejercer hechos de pecado ni diabólicos y estar al servicio de la Palabra de Dios.

Tu presencia tiene que ser destacada antes que palabras diga tu lengua.

Jesús dice a los Discípulos:

Que os conozcan primero por la acción, y después poned las palabras”.

“La palabra puede ser de un fariseo. La acción no la hace el que mi Reino no ama, ni el que no Me busca porque no quiere mi Presencia en la Tierra
”.


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Libro 28 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo V - C2

martes, 17 de octubre de 2017

Es cobarde pedir cuentas

En Sueño Profético decían:

Le exige más a Dios
el que menos ama.

El que ama más,
nunca pide cuentas,
y nunca compara su vida
con la que otro tenga.

Él sigue el camino y sigue la cuesta.
Lo que sí lleva siempre en su pensar,
es de Dios la Presencia,
y oye palabras que vida le dejan.

Dijo uno:

Es que no es vivir,
vivir sólo pensando en la Tierra,
deseando cosas para distraerte
de esta Vida Eterna.

Así no se puede vivir,
porque ya la Tierra no te soltará,
y siempre estarás
pidiéndole a Dios cuentas.

Desperté, oí:

Cierto que el que ama a Dios,
nunca pide para que a Dios ofendan.

Olvida el pasado,
y vive el presente
siempre en Dios pensando.

Tiene confianza
y pide sin miedo.

Porque nunca dijo:

Esto que me pasa,
¿por qué lo consiente
el Dueño de todo?

Y otros que son malos,
que ofenden a Dios,
viven la grandeza.

Con este pensar,
ya está ofendiendo
su Voluntad o su Permitir,
y no puedes
sentir su Presencia.   

Presencia que te hace vivir
los sufrimientos que ahí te llegan.

¡Es cobarde pedir cuentas
al que te deja la vida
para que Lo quieras
o no Lo quieras!

Esta palabra “cobarde”,
el hombre, tal vez no entienda.

Pero si piensas lo que es Dios,
es cobarde pedir cuentas.


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Libro 27 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo II - C4