miércoles, 23 de agosto de 2017

El Amor a Dios te hace que comprendas

En Sueño Profético decían:

Comprende más las cosas de Dios el Amor que la sabiduría, a la que el hombre le pone la palabra inteligencia.

Al que ama a Dios, le sobran las letras para entender el Lenguaje de Dios.

En el Amor a Dios le exige el espíritu al cuerpo, para que con su acción conteste al que lo está viendo, para que comprenda el Lenguaje de Dios.

Dijo uno:

Ya se ha dictado otras veces que la madre entiende al niño sin palabras y sin años para que tenga idea y pueda explicar aquello que quiera. Sabe cuándo está contento y cuándo le duele algo, aunque llanto no le vea, pero en medio está el amor que sin palabras está hablando. Pues no tiene comparación, buscar a Dios, seguir sus pasos, y ya poner Amor sin descanso.

Desperté, oí:

Si la madre entiende al niño, ¿cómo no entender la Comunicación de Dios?

Que tú hablas y comprendes, y el poder te lo manda Dios.

Decían en la Gloria, que la madre que amaba al hijo, su mirada y sus movimientos, para ella, eran letras.

Y ya, si hablas del niño, para conocer a la madre, por muchas madres que hubiera, aunque no ande ni hable, a gatas se engancha a sus piernas, y ya entiende a la madre.

El Amor a Dios, él te hace que comprendas, para que puedas cundir sus Palabras al que vive de las letras.

 
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Libro 27 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo II - C8

lunes, 21 de agosto de 2017

Sueño con Llamada de espíritu es Sueño Profético

En Sueño Profético decían:

El sueño lo necesita el cuerpo como el principal alimento. El sueño detiene la acción para que descanse el cuerpo. Que este sueño te puede hacer ver cosas de sufrir o de agrado, pero todo queda en nada por ser un relajamiento que ni oye ni ve nada. Pero el Sueño Profético es espíritu que al Mando de Dios abandona el cuerpo, y luego el espíritu entera al cuerpo, que esto, su nombre, es “arrobo”. Esto, no puede nadie que no lo pase imitarlo, porque Dios allí no actúa y no enseñan los espíritus que Él tiene a su Mando.

Dijo uno:

En el arrobo no manda el sueño, como no lleve Llamada de Dios al espíritu. Este sueño tiene que llegar primero y ya llega la Llamada. Pero si no hay Llamada, queda en sueño, sólo para descanso del cuerpo y nada es verdad de lo que vea u oiga en un sueño.

Desperté, oí:

Sueño con Llamada de espíritu es Sueño Profético.

Que este Sueño no puede el hombre copiar con los inventos.

Es vida que abandona por horas o minutos al cuerpo.

Es Sueño con Enseñanza, mientras el cuerpo está muerto.

Esta Muerte Divina ya no puede pasar sin ella el cuerpo.

Es Muerte deseada que da Vida a muchos cuerpos.

Quita engaños de esa vida, que te hacen perder el Cielo.

Estos Sueños son Sueños con centinelas, que éstos son los que sirven a Dios para sacar al espíritu de la materia.

Esto no lo puede hacer nadie, porque es Vida que al cuerpo coge y al cuerpo suelta.


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Libro 32 - La Palabra del Creador - Tomo III - C2

sábado, 19 de agosto de 2017

Yo amo a Dios

En Sueño Profético decían:

Si en las contrariedades y en el sufrimiento te sientes cerca de Dios, tú di: “yo amo a Dios”.

Si te molestara oír pedirle cuentas a Dios, tú di: “yo amo a Dios”.

Si al Prójimo vas sin llamarte, tú di: “yo amo a Dios”.

Si la soberbia y la ira desconoces, tu di: “yo amo a Dios”.

El Amor a Dios te cambia los trazos que el hombre normalmente vive.

El Amor a Dios, en el sufrir y en la tristeza, te ofrece algo que no es de la Tierra.

El Amor a Dios, cuando lo admites, es exigente, y a más le des, el más te pide, y tú, contento, siempre recibes aquel Mando que Dios te pide.

Dijo uno:

El Amor a Dios no puede faltarte, si quieres hacer todo lo que Dios mande.

Decía Teresa de Ávila:

No hay cosa más fuerte
que sentir Amor a Dios
por el día y por la noche,
al dormir y al despertar,
con el que tienes amistad
y con el que desconoces.

Que este Amor puede acampar
sin hora, día ni noche.

Desperté, oí:

Es fácil y difícil
llenarte de Amor de Dios.

Fácil, cuando tú has querido,
haciendo lo que Dios mandó
y pensando:
“Esto es poco
para lo que quiero hacer yo”.

Y difícil, cuando empiezas
haciendo comparaciones
de aquel que vive bien
y sabes que a Dios no quiere.

Aquí no acampa el Amor a Dios,
y ya, el Mando de Dios no viene.

Este Mando se conoce
cuando antes de mandar
tú estás diciendo que mande.

No hay quien ame de verdad
y viva sin Dios mandarle.

Si no amas y te manda,
llora después de mandarte.

¡Ay Señor,
que sea tu Mando,
al Amor, el que le mande!

(En este Arrobo hay frases de Teresa de Ávila)


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Libro 26 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo III - C2

viernes, 18 de agosto de 2017

Debería ocuparse la cultura un poquito más del Cielo

En Sueño Profético hablaban del progreso, del adelanto, de la cultura, de la prisa para que pasen los días y las noches, pidiéndole y exigiéndole, cada día, más al día; y cada noche, más pedirle a la noche. Decían:

Tiempos modernos, que deberían emplear el adelanto y la cultura para saber más del Cielo, y que no se conociera en lo espiritual al analfabeto.

Tiempos de prisa, tiempos modernos, que no va que el hombre dude lo que Dios manda del Cielo.

Dijo uno:

El pastor en la montaña, si tuviera duda de la Existencia de Dios, con una mirada al Cielo, Dios no se enfadaría y Dios haría que el pastor hablara de Él en la montaña. Pero el que vive del adelanto y el progreso, siempre investigando, tiene que ver que estos Escritos no son por el hombre dictados, ni jamás podrá inventarlos.

Esto, para ver lo que es, quién mejor que el progreso y el adelanto. Pero para verlo, tienen que sentir Amor como el pastor en el monte cuando al Cielo miró.

Desperté, oí:

Debería ocuparse la cultura
un poquito más del Cielo.

Y avergonzarse al oír
que no hay otro Mundo sin Cielo.

Si el culto investigara
quién le da la vida
a lo que vida tiene,
qué sencillo enseñaría
del espíritu y la muerte.

La muerte, en el espíritu,
con Dios no hay muerte.

Y la muerte del cuerpo
no la detiene ni el progreso,
ni la cultura, ni los inventos.

¡Cuántos pioneros haría
el culto amando al Cielo!       

Éste, agrandaría la Gloria
y achicaría el Infierno.


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Libro 29 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo IV - C3

miércoles, 16 de agosto de 2017

Veías, sin ir a ver

En Sueño Profético hablaban del Poder de Dios. Decían:

Lo que el hombre tiene que ir a ver, Dios trae a que lo vea al que Él le da Mando para enseñar a que el hombre crea lo que no tiene delante, que es lo espiritual. Que muy pocos creen en la Vida que, enterrado el cuerpo, más Vida hay.

Dijo uno:

Es para pensar, que se dé tanta confianza a lo que digan para el cuerpo y pongan tantas dudas en lo que del Cielo baja.

Yo creía antes de ver, cuando era cosa que Dios hacía en cualquier Lugar que me dijeran, si el Lugar ponía antes que nada lo de Dios, la caridad y la compasión.

A mí me gustaba estudiar –para aprender– a la persona que tenía el Don de recibir un Mando de Dios. Si algo me contaban, ya con mi estudio, yo lo copiaba y, pronto o tardando, verdad me daba.

Desperté, oí:

Tiene que vivir vida trabajosa
el que para creer tenga que ver.

Cuando el ver lo da el espíritu.

Si al espíritu Dios le da Enseñanza,
esta Enseñanza te hace sentir y ver
lo que está a larga distancia.

Pero es difícil hacer ver
aquello que tú estás viendo
tan fácil de comprender.

Que, antes de ser Elegido,
veías, sin ir a ver.


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Libro 31 - Te Habla el Profeta - Tomo IV - C4

martes, 15 de agosto de 2017

Dios del Amor, Dios Justiciero y Dios del Perdón

En Sueño Profético decían muchas veces estas palabras:

“Dios del Amor, Dios Justiciero y Dios del Perdón”.

Dios lo ha dado para el hombre, pero te ha premiado a ti. Todo lo que tú repartes para el espíritu, es Premio para ti. Que este repartir no va midiendo estatura de clases.

Si el hombre pensara esto, aquellos que te conocen llorarían al recibir.

Dijo uno:

Piensa en un simple árbol que, en medio de un campo, grande cobijo te diera. Y luego que vieras al dueño buscando cualquier ramaje que alguna sombra le diera, mientras tú te aprovechabas de lo que del dueño era.  

Esto te hace pensar que Esto no es de la Tierra. Como esto que el Instrumento ya dice sin que lo oiga nadie:

“Señor, el que me mire, Te vea. Y el que Te oiga, no Te olvide”.

Esto es ir dando Premio y guardando sufrimiento.

Dios, Juez Supremo, perdona y manda Premio que la Tierra no daría.

Desperté, oí:

Dios premia al que Lo sigue sin valorar lo que otro tiene y sin a Él culparlo. Dios premia cuando tú das pensando: “Dios lo recibe”.

Dios lo ha dado para el hombre, pero te ha premiado a ti.

Si piensas estas pocas palabras, ves el Tribunal de Dios.

Que tiene grande diferencia con el tribunal que compone el hombre.

Este Tribunal dispone con el Mando que da este Cielo que caiga algún agua en aquello que veas seco.

Pues sembrando y regando, se puede ver tallo nuevo.

Esto, sin Amor a Dios, no intentes el comprenderlo.


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Libro 25 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo III - C2

lunes, 14 de agosto de 2017

No enfada a mi Padre el que por Mí deje a padres e hijos

En Sueño Profético se oían Palabras que escandalizaban al que a Dios no amaba. El que Lo ama, Lo reverencia y sufre por el hombre querer cambiar sus Palabras, que son de Vida Eterna. Se van a dictar unas de ellas:

No hay pecado mayor, que romper la carne que Dios une. El romper esta carne es más pecado que en un momento de ira mates o a ti te maten. A la carne unida Dios le da más preferencia que a los hijos y a los padres.

Dios Hijo en su vida pública dijo estas palabras:

No enfada a mi Padre el que por Mí deje a padres e hijos

A la carne que su Palabra había unido, Él le dejaba la preferencia. Y si uno no podía seguirlo, Él lo buscaba hasta que los dos estaban de acuerdo y la carne seguía unida. En cambio, al que no Lo siguió por los hijos o por los padres, el Maestro no los buscó.

Desperté, oí:

Entendido queda, que siendo los hijos mayores o chicos y tener sitio donde los cuidaran.

Si ya los padres no estaban de acuerdo, el abandonarlos por el Maestro ya daban gran ejemplo.

Pues si esto es un Mandamiento de Dios, ¿cómo el adelanto del hombre quiere ponerse por encima de Dios?

Condenaban en la Gloria, y ponían como pecado mayor que ningún pecado, el romper la carne que Dios une.

Dios Hombre le quita derechos a hijos y padres, y le da preferencia a la carne que Él une, para que obedezca, y a Él le ruegue por el que seguirlo no quiera, sea la mujer o el hombre.

Decían que la ira era arranque del Demonio.

Y romper la carne que Él une, era estudio meditado de muchos demonios.

Si el hijo no es de una misma carne, es hijo sólo de madre.

Que ya para siempre el pecado llevó.

Y madre no es para Dios.

La madre es la que tiene el hijo con la misma carne que Él unió.


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Libro 32 - La Palabra del Creador - Tomo III - C8

domingo, 13 de agosto de 2017

Pedid y recibiréis

Quedé dormida pidiéndole a Dios abundancia para el que más me ayudara –en lo que fuera ayuda–, y mis últimas palabras fueron: “Señor, pero que sea lo que Tú quieras”.

En Sueño Profético decían:

Es justo que el cántaro busque la fuente que dé más limpia el agua y más abundancia de agua vea. Busca más el cansancio la silla que el descanso.

Todo lo que más te sirva, más tienes que pedirlo o buscarlo. Tú vas echando semilla, y según la tierra, así verás el tallo.

Son Palabras de Dios Hombre estas que dejó en la Tierra: “Pedid y recibiréis”.

Dijo uno:

Él premia directamente, pero el hombre no lo entiende. Y hay veces que te premia a ti para que tú premies. Este premio puede ser Amor y Caridad al que sufrir tiene. También premia en abundancia de paciencia y en conformidad a lo que venga.

Desperté, oí:

Todo lo que Dios te dé, es para que tú seas el dueño y lo administres pensando en Él.

Si así lo haces, tú abundancia ves.

La Caridad lleva al Cielo al que nunca pensó ir, por la vida que le vieron.

La Paciencia siempre gana, y puede transforma en llano la montaña.

Ya, al vestir al desnudo y dar de comer al hambriento, si a Dios Lo tienes presente, lo va diciendo tu contento.

Contento que va transformando al mal en un arrepentimiento.

Pídele a Dios que te dé lo que quiera que repartas, porque lo tuyo es de Él.


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Libro 29 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo IV - C3

sábado, 12 de agosto de 2017

¿Qué hago yo para cambiar de vida?

En Sueño Profético decían:

Si el hombre se diera cuenta de lo corta que es esa vida, no ajustaría tantas cuentas y no desearía aquello que su muerte abandonara y luego otro lo disfrutara. ¡Bueno…, según el hombre le llama! Porque disfrutar es hacer lo que Dios manda.

Dijo uno:

Yo tenía un gran amigo que no le daba valor a aquello que fruto no le daba. Y tanto aprendí de él, que un día me dijo: “Ahora veo lo que vale la enseñanza que da el saber que aquí se está por una corta temporada. Voy a tener que aprender de ti, porque has alargado la enseñanza”.

Nos poníamos los dos a hablar en un mesón en el que frecuentemente nos veíamos, y ya veías que las sillas y los banquillos arrastraban para oírnos hablar. Había quien preguntaba: “¿Qué hago yo para cambiar de vida?, que esta vida me amarra a lo que tiene valor para el día de mañana, en el que ya no vivo yo”.   

Desperté, oí:

El hombre le da valor
a la piedra que es más piedra,
que la pone en un rincón
y la venden cuando muera.

O a la joya que guardó,
que muchos ya la tuvieron.
Y a más muertos enterró,
más alto le ponen el precio.

Estudia la vida
que puede vivir un cuerpo,
y dale valor
a lo que traes al Cielo.

Aprende de estos dos hombres
que hoy hablan desde el Cielo,
y que tú oigas decir
lo que oye el segundo del primero.


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Libro 30 - Investigaciones a la Verdad - Tomo IV - C3

viernes, 11 de agosto de 2017

Esto es Palabra de Dios

En Sueño Profético decían:

¿Por qué el hombre no acude a preguntar cuando Dios se manifiesta, en vez de esperar siglos para oír del que sabe, lo que sabe, luego ya contado de muchas maneras?

Dijo uno:

Cuando Dios se comunica, en la forma que Dios quiere, debe quedar sellado por la persona que sea.

El que haya conocido y haya tratado al Lugar en el que Dios hace presencia, si hace algún libro, tiene que ser con la aceptación del Lugar o hecho por alguno de los que dijeron: “Esto es Palabra de Dios”. De no ser así, puede poner el agua clara, de fango; y el fango, de agua clara. Porque Esto, mal dicho, aparta de la Comunicación Divina, cada época, cada tiempo, hace siglos, o en el momento que le toca a él hacerlo público –aquel que está viviendo–, que es el que puede decir: “yo conozco el caso, y mi firma quedará para todos los tiempos”.

Todo lo que después escriban no será tanta verdad como lo que escribió, de cuando el Elegido vivía, él que lo siguió porque veía a Dios. Desmentir no podrían. Y mejorar es no creer lo que es Dios: Fuente de Sabiduría y Creador y Dueño del Universo, Único Rey en su Reino. Su Palabra es vida temporal en el cuerpo y Vida Eterna en el espíritu.

Desperté, oí:

¡Qué trabajo le cuesta al hombre hacer lo que manda Dios!

Que si esto lo pensara, le pondría la razón con un “¡Dios mío, perdona!”.

¡Si al que recibe tus Palabras, Tú tienes que iluminarlo, y después ya son dictadas!

Si el hombre creyera en Dios, con Amor o con miedo, no podría intentar hacer reforma ni desprecio.


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Libro 27 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo II - C4

miércoles, 9 de agosto de 2017

Si no crees, haz por creer

En Sueño Profético decían:

Si creyeran en la Vida de Aquí,
no sufriría tanto el que Dios elige ahí.
Y si el que cree,
amara con alegría,
recibiría el mando
del que de Aquí el Mando lleva.

Este Mando es con Amor,
cuando Amor está esperando.
Este Mando no lo acuna
el espíritu que no está entregado.

Dijo uno:

Si no crees, haz por creer.
Y cuando creas, haz por amar.
Y cuando ames,
tú lo sabrás antes que nadie,
porque el Amor a Dios
te hace incansable.
Y ya lo verás todo hueco y vacío,
donde de Dios no veas que hablen.

Esta Enseñanza es repetida: de muchas palabras se está acabando el tiempo de repetirlas donde reciben el desprecio. Dios manda donde su Mando esperan y adoran con alegría. También manda con fuerza que tienen que hacer el Mando. Como cuando la Tierra tiembla, como todo lo que el hombre no puede parar con sus fuerzas.

Desperté, oí:

Deberían pedir de rodillas y llorando,
a Dios, que no les faltara Mando,
aunque los caminos tuvieran pinchos
y los pies fueran sangrando.

Todo el que puede servir a Dios,
ya en el servir está premiado.

El Instrumento entiende,
sin palabras y sin sonido,
lo que Dios le está mandando.

Si tú crees al Elegido,
sabes ya de quien es el Mando.

No mires al Elegido
y piensa que es Dios
el que está mandando.

El Instrumento, con la acción,
a Dios contesta:

¡Señor, yo, de tu Mando no me canso!
¡Mándame, que yo lo espero
sin protestas y sin llanto!


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Libro 31 - Te Habla El Profeta - Tomo IV - C1

martes, 8 de agosto de 2017

Aquí no puede vivir el que a Dios no buscó ahí

En Sueño Profético se vio un camino estrecho y unos pasos señalados. Y dijo uno:

En este camino se paró el Maestro para dar Enseñanza al que Lo creía, y al que dudaba, remordimientos. Estas fueron unas palabras:

¡Cómo no pensarán que al que Yo mando, le doy mis Palabras, Sabiduría y Fuerza para conocer a los espíritus que persiguen mi Mando!”.

“Cuando Yo doy mis Palabras, el Lugar que las lleva no necesita oídos para oír ni ojos para ver. Todo va en mi Mando, y se lo dice el sentir. Porque no es al Lugar al que desprecian y ofenden, que es a Mí. No digáis nunca una palabra sin decir mi Nombre, que Yo la doy al espíritu para que a vuestra lengua nunca le llegue silencio. Los que más crean que Yo soy Dios Hijo, más os buscarán y menos desprecio en ellos veréis. El desprecio es siembra que nace del espíritu
”.

Desperté, oí:

¡Qué Palabras se oían en aquel camino que pisó el Maestro!

Dios, con su Poder, hace Visión en el hecho que pasó cuando Él vivió con Cuerpo.

Siempre será la misma Enseñanza, por haber un sólo Dios, un sólo Espíritu y un sólo Cuerpo.

El que quiera cambiar la Palabra de Dios, que se cuente con los muertos.

Pero no muerto de cuerpo, muerto de espíritu, y ya no vive este Reino.

Aquí no puede vivir el que a Dios no buscó ahí.

O el que Lo buscó e intentó el desmentir con su forma de actuar y fue agrandando su sufrir.


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Libro 28 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo V - C7

lunes, 7 de agosto de 2017

Coge el Amor de Dios sin reformar sus Palabras

En Sueño Profético decían:

Si dices “yo creo en Dios”,
no cambies Los Mandamientos.

Si dices “yo creo en Dios”,
haz por vivir su Evangelio,
porque al creer y cambiar
puede contestar el Cielo.

Dios se hace Hombre y enseña
para que vayan siguiéndolo.
No hacer lo que Él enseña
es porque no está bien hecho.

Dijo uno:

El Testamento de Dios, el que lo cambie tiene Aquí condenación. Que esto puede evitarlo el Representante de Dios, no aceptándole al hombre que entre ninguna reforma en la Casa de Dios, ni con el que nace ni con el que muere, ni con el rico que paga ni con el pobre por Caridad. Porque la Caridad se niega al mando que no es de Dios. Caridad es cuando media el Amor de Dios. Si no existe este Amor, es caridad satánica, y ya no es Caridad.      

Desperté, oí:

El que cree en Dios y Lo ama
es chimenea,
que si hay lumbre,
por fuerza echa humo.
Si no hay lumbre,
no ves humo
y de la chimenea no hablas.

Coge el Amor de Dios
sin reformar sus Palabras,
y las chispas que ya dejes,
seguro que prenden llamas.

La reforma es al cuerpo,
a aquello que al cuerpo tapa.

Aquí tienes libertad
para dar buen ejemplo
o para hacer pecar.

Si a los pies pones zapatos
en vez de poner sandalias,
vive tranquilo y contento,
que esto a Dios no enfada.


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Libro 24 - Dios No Quiere, Permite - Tomo IV - C1

domingo, 6 de agosto de 2017

La obediencia es un don que viene de dos caminos

En Sueño Profético decían:

Sin obediencia a Dios, no digas “yo a Dios Lo amo”, porque la obediencia sale del Amor que tú has mandado.

La obediencia es un don que viene de dos caminos: del amor o del temor. Pero esto ya no es don, el que por miedo obedezca.

El Elegido es gigante en Amor a Dios, pero si no tiene más altura la obediencia, Mando no le manda Dios.

La obediencia es tan precisa como la respiración. La respiración, para el cuerpo. La obediencia, para Dios.

Sin respirar muere el cuerpo. Sin obediencia no manda Dios. Porque el Mando ya lo harían con reforma y sin Amor.

Decía Teresa de Ávila que para seguir a Dios tenías que amarlo tanto, que no llegara el pensar, en el sufrir o en el Mando, de “yo puedo sufrir más”, ni “¿está bien mandado este Mando?”. Porque el Amor te ayudaba a comprender lo que Dios había mandado. Y en el sufrimiento, siempre sentías su Presencia, y el sufrir perdía fuerzas y tú lo ibas achicando.

Desperté, oí:

Yo mucho seguí a Teresa, y me sirvieron sus palabras para que otros aprendieran.

Aprendieran a pasar ese camino exigente, que a más te alejes de Dios, más verás que el sufrir crece.

Ella te iba marcando, con su obediencia, el Camino, y te enseñaba a pisar con fuerza donde había pinchos.

Esto era mucho de ella:

Señor, quiero siempre oír tu Mando
y que conteste obediencia.

Pues si tu Mando no hago,
será el día que mi carne ya esté muerta.

¡Yo vivo, pero no vivo,
si tu Mando no sintiera!


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Libro 26 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo III - C1

sábado, 5 de agosto de 2017

Señor, que de Ti nunca me retire

En Sueño Profético decían:

Compadece al que veas descalzo y no pienses por qué no lleva zapatos.

Levanta al que está caído en el suelo, y aquí, sí, piensa: “yo sé que Dios me está viendo”.

Enseña a vivir Prójimo, y quitarás sufrimientos.

Antes de que hable tu lengua, piensa: “que a Dios yo no enfade”.

Si quieres meter en la Gloria, hazte médico de espíritus, e irás curando con tus obras.

Dijo uno:

La enfermedad del espíritu se contagia fácilmente, y el hombre la hace más grave porque curarla no sabe.

El hombre parece que se avergüenza de dar el diagnóstico para la curación del espíritu poniendo a Dios delante con estas palabras:

Busca sitios donde se respire la Presencia de Dios y la Paz sirva de techo. Y en la Tierra, mientras la pises, que siempre estés pidiéndole a Dios: “Señor, que de Ti nunca me retire. Donde el pecado cobijen, que mi sentir no lo aguante y mi presencia yo retire”.

Desperté, oí:

Al hombre, su cultura,
lo está haciendo analfabeto grave.

No te habla del espíritu
ni de que otro Mundo hay.

Quiere que admitas pecado
como el sol, el agua y el aire.

Quiere que la cultura te sirva
para que teniendo comida delante,
no comas y mueras de hambre.

Para que enciendas la lumbre,
y echándole agua,
quieras que suban las llamas.

Para que el niño ya sepa
lo que no pueden decir las letras,
que es sentir el peligro y el pecado.

¡Es lástima que los hombres
no aparten y enseñen
lo que Dios tiene mandado!

Que aparten de la cultura estas palabras:

“El pecado ya no existe.
Estamos muy bien formados”.

Da pena, risa y miedo
el oír este adelanto.


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Libro 29 - Dios Habla en Su Gloria que Enseñen - Tomo IV - C7

jueves, 3 de agosto de 2017

Para entenderse los hombres no necesitan ni cultura ni dinero

En Sueño Profético decían:

Para entenderse los hombres no precisan ni cultura ni dinero, si todos practicaran las Palabras que manda el Cielo.

Si estas Leyes no las cumplen, siempre habrá un descontento, y no se podrá acabar el crimen, el robo y el adulterio.

Para que se entiendan los hombres tienen que pensar que no son eternos en ese lugar que viven los cuerpos.

Para que se entiendan los hombres tiene que haber un acuerdo y enseñar que hay otro Mundo sin obligar a quererlo, pero sí a practicar sus Leyes mientras tenga vida el cuerpo. Para entenderse los hombres no pueden prescindir de cumplir los Mandamientos. Esto no es obligar a que a Dios tengas que quererlo, pero sí a tener presente que tú eres administrador de la acción que haga tu cuerpo.

Si ves que le cumples a Dios la Ley que Él ha puesto, ya tú te culpas a ti si Amor no llevas por dentro.

Pero tu ejemplo y enseñanza es cumplir la Ley del Cielo.

Desperté, oí:

Repetían mucho en la Gloria que Dios no obligaba a quererlo, pero sí tenía en cuenta el no enseñar sus Mandamientos.

Mandamientos practicados, ya te admiten la cultura, y dinero vas presentando al hambriento y al desnudo.

Mandamientos practicados, tienes que vivir Prójimo, que es lo que el hombre vive sin practicarlo.

Mandamientos practicados, no hay barrera mayor para el mal dejar anulado y ya vivir como hermanos.

Titula este Mensaje con estas cortas palabras: “Para entenderse los hombres no necesitan ni cultura ni dinero”.


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Libro 27 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo II - C4

miércoles, 2 de agosto de 2017

El mundo no tiene arreglo porque el hombre a Dios no ama

En Sueño Profético se vio el campo y tres hombres de espaldas. Iban hablando alto, más alto que de costumbre se habla aunque estés en el campo.

Sólo se oía a uno. Los otros dos iban callados, de palabras, pero sin palabras iban hablando.

De estos hombres, dos iban buscando descanso de no oír ruidos, de no saber nada de su trabajo. El otro vivía en el campo y del campo. A éste era al primero que se le oían palabras para escribirlas e irlas presentando, para que a muchos les sirvan, que no sean hombres del campo.

Ya dijo:

El mundo no tiene arreglo
hasta que Dios el mundo acabe
y empiece otro mundo nuevo.

El mundo no tiene arreglo,
por ser el Dueño Dios
y el hombre no querer al Dueño.

Si el Dueño no fuera Dios,
el mundo tendría arreglo,
pero ya no estaría Dios
como está en aquel cerro,
y en esta grande pradera,
y dentro de nuestros cuerpos,
y en estas bonitas flores,
y en los pájaros, en su vuelo.

¡Y si le digo en los corderos…!
Es vergonzoso para el hombre
como piden el alimento
o se quejan del sufrir
cuando les duele su cuerpo.

Éstos se acercan al hombre
con un balar tembloroso.

Porque quieren al hombre, piden,
guardándose el sufrimiento
para que no sufra el hombre.

Yo no olvido a una cordera
que siempre iba rozando
su lana por mis piernas
cuando me veía sentado
en una grande piedra.

Tenía un balar de amor,
no de fuerza,
que hacía que en el rebaño
todos al dueño quisieran.

Si el hombre amara al Dueño
del Cielo y de la Tierra,
el mundo así no sería.

Desperté, oí:

Parece que nos robó
el campesino el habla.

“El mundo no tiene arreglo
porque el hombre a Dios no ama”.

Se le oía cuando terminaba
las últimas palabras.

“Y Dios no destruye el mundo
por lo mucho que Dios
al hombre ama”.


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Libro 30 - Investigaciones a la Verdad - Tomo IV - C1

martes, 1 de agosto de 2017

Una Palabra de Aquí, anula mil de ahí

En Sueño Profético hablaban del que Dios le da sus Palabras para llevarlas al hombre y para que sepa dar respuesta a las preguntas que le hagan. Este Lugar tiene fuerza y tiene quietud, que actúa según el Mando que Dios le manda. Unas veces el Mando es de abrir puertas; y otras, de dejar puertas cerradas. Que para cerrarlas, el Lugar manda Mando y espera llamada, que aquí ve el que a Dios ama y quiere ponerse al servicio del Instrumento que Dios le manda.

Dijo uno:

Si el hombre pensara lo que es un arrobo de espíritu, no podría vivir sin acudir donde le dijeran que estaba el Lugar que su espíritu llevaba las palabras para Enseñanza de esta Vida, donde lo material no entra por el valor que tenga dado por el hombre, que olvida la muerte del cuerpo y olvida el momento y la hora que el que lo vea vivo, lo vea muerto.

Desperté, oí:

Si creyeran en Aquí,
no podrían verle,
al que Dios elige para enseñar,
tanto sufrir.

Ellos que pongan la obediencia
y tú da las palabras y la fuerza.

Una Palabra de Aquí,
anula mil de ahí.

Tus Palabras sean mandadas
como Aquí a escribir mandan.

Pero tu presencia tiene que ser
pensada donde llega,
por no ser tuyo el Mando,
y ya Dios recibe las ofensas.

Estas Enseñanzas te llevan
a hacer la Carrera Divina,
que todos pueden tener
si a Dios ahí aman.

Este Reino Prometido aprueba
presentando Amor al Prójimo
y obediencia a los Mandamientos de Dios.


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Libro 31 - Te Habla el Profeta - Tomo IV - C1

lunes, 31 de julio de 2017

Vivienda del espíritu

En Sueño Profético hablaban del espíritu y el cuerpo. Decían:

El cuerpo es la casa del espíritu, vivienda por poco tiempo, que el hombre, esta vivienda, la trata mejor que al dueño, que es el espíritu.

El cuerpo, sin el espíritu, no vive.

El espíritu sin el cuerpo, coge el camino hacia Arriba, para entregarse a su Dueño, mientras que el cuerpo queda en vivienda sucia, y más que la ensucia, y luego pagan grandes facturas.

Debería el hombre tener como primera asignatura lo que es el espíritu y el cuerpo. Cuerpo: vida en el aire. Espíritu: vida segura. Pero el hombre habla de la casa del espíritu siempre dándole preferencia: funda que adoras, pluma que rompes, traje que cuidas y no te pones para que luego otros hereden; cuido al sombrero, y a la cabeza ponerle enredos, poniendo vida que no es para el Cielo.

Desperté, oí:

Llamaban en la Gloria “vivienda del espíritu” al cuerpo.

Y ponían comparaciones, diciendo lo que el hombre siempre hacía: darle preferencia a la vivienda, y abandono al dueño.

Dueño de la vivienda que tiene otro Dueño.

Que es la Palabra que le da vida al espíritu, dueño del cuerpo.

Este Dueño no se niega al que Lo busca por Dueño.

Y lo deja en Libertad mientras ahí vive con cuerpo.

Es misterio, si piensas sin profundizar, que estas Palabras estén dichas por el Dueño y Rey del Universo.

Que quiere que primero le des preferencia al espíritu y después pongas el cuerpo.

El cuerpo se hace exigente y ya te aparta del Cielo.

Donde no llegan los hombres con su saber y su dinero.

Esto te puede servir si a Dios Lo pones primero.


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Libro 32 - La Palabra del Creador - Tomo III - C3

domingo, 30 de julio de 2017

Las Palabras de Dios no son para convencer, son para aceptarlas

En Sueño Profético hablaban para el espíritu. Era Comunicación para el sentir que no lleva palabras, pero sí Enseñanza para el espíritu que tiene que volver al cuerpo con el Mando de Dios.

Decían:

Las Palabras de Dios no son para convencer, son para aceptarlas.

Las Palabras de Dios que al espíritu bajan sin pasar por el hombre, es sentir lo que llevan, y el sentir hace la Palabra.

Este sentir ve lo que es primero, que el hombre lo pone después. Que al ponerlo después, ya queda en la vista y en la lengua lo primero que él pone, que en la Tierra se queda.

El hombre valora más lo que enseña la materia, y Dios le enseña al espíritu que desprecie la materia. La materia se reviste de importancia, pero al que Dios Aquí trae no lo engaña.

Desperté, oí:

Es molesto para el espíritu el verse rodeado de grandezas de la Tierra, dejando esta Palabra Viva de Dios a un lado.

No puede estar de acuerdo al ver tantas alegrías a la materia y empobrecer al espíritu poniendo la Tierra lo primero.

Dios empezó esta Obra hará pronto 28 años.

El que el trabajo haga, que lo haga poniendo a Dios lo primero.

Ya te habla del espíritu dejando todos los trabajos muertos.

Este contacto retira de tu boca aquello que sirve al hombre por poco tiempo.

En este arrobo ha dicho Dios, sin Palabras, enseñanzas que el sentir irá exigiendo.


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Libro 29 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo IV - C1

sábado, 29 de julio de 2017

Todo tiene su Enseñanza si tú la quieres practicar

En Sueño Profético enseñaban a vivir con Paz y valorando lo que es para el Cielo. Decían:

Coge lo de la Tierra
para que te haga servicio
el tiempo que estés en ella.

Hay quien hace señora
a lo que queda en la Tierra,
y ella vive de doncella.

Aquí no vive la Paz,
y cada día te lía
para llevarte y traerte
como hoja en vendaval,
que ya te llega el momento
que no disfrutas la Paz.

Todo tiene su Enseñanza
si tú la quieres practicar.

Dijo uno que sigue la Enseñanza:

Ya, en el sufrimiento retirado de Dios, aumenta el sufrimiento, llega desesperación y no quitas el sufrimiento. Éste lo vas contagiando, y vas apartando de Dios. Pero queda otra Enseñanza que el hombre no la practica porque cree que no le hace falta. Esta Enseñanza es al que tiene abundancia de dinero y sabe que otros no tienen ni quien se acuerde de ellos, y a él lo revisten de atenciones y lo tienen paralítico, para el día que se muera hacer a otros ricos. Ricos, que esto, estando enseñados, vives Paz y disfrutando de ver que cumples con Amor lo que Dios tiene mandado.

Desperté, oí:

Sufrimiento y dinero,
no sabes tú lo que harías
cuando te vieras con ello.

Por eso
hace falta la Enseñanza
para no perder el Cielo.

Sin Enseñanza
puedes tú ser
como los que estás viendo.

Nombraban en la Gloria
las cosas de la Tierra
como bastón en corta cojera.

Que cuando ya andas bien,
el bastón, en desprecio queda,
y que no te hablen de él,
que te molesta.

En sufrimiento y abundancia de dinero,
hace falta esta Enseñanza.


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Libro 26 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo III - C5

jueves, 27 de julio de 2017

Pudiendo, despreciaron

En Sueño Profético decían:

Después de mucho llorar
tienen que faltarle lágrimas
al que pudo hacer aquí
un buen servicio
y a Dios Le volvió la espalda.

Tienen que querer llorar
y no se verán las lágrimas.
El gran remordimiento
hace muralla a las lágrimas.

Dijo uno:

Las lágrimas, muchas veces, el sufrimiento lo aplacan. Por eso aquí se niegan y el remordimiento les quita la Paz y ellos mismo se ponen condena.

Esto, después de mucho llorar, el día que vean que vino otro detrás de ellos y hoy tiene doble preferencia, tienen que faltarle lágrimas para que el sufrir sea mayor.

Si tan sólo el pensar: “De tan grande que es el mundo, a mí me ha tocado estar donde hoy es Sitio Único, que Dios arroba un espíritu, y cuando lo manda al cuerpo, le manda que quede todo escrito para enseñar y poder justificar que son Palabras del Cielo, que Dios las manda dictar.

Desperté, oí:

Si las lágrimas pagaran, como las monedas, deudas, los que pudieron y dieron la espalda, si pensaran el mal que hicieron, no tendrían lágrimas para pagar.

Esto, usando las lágrimas como se usan los pies, las lágrimas se acababan.

En los pies mandas tú si enfermedad no acampa.

Las lágrimas son muy dueñas de esconderse o de salir, por gran salud que tengas.

Aquí se van a negar para que el remordimiento sientas.

Y si su sitio lo perdieron, su desprecio lo cogieron los que amaron queriendo servir a Dios.

¿Qué dirán cuando les llegue la muerte en su pensar interior?

Aquí mandan que se dicte: ¡que nada!, porque la enmienda es peor.

Pudiendo, despreciaron. Y muriéndose, quieren engañar a Dios.


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Libro 24 - Dios No Quiere, Permite - Tomo IV - C2

miércoles, 26 de julio de 2017

Si quieres vivir con Paz, valora lo del Cielo y desvalora lo de la Tierra

En Sueño Profético decían:

Si quieres vivir con Paz, valora lo del Cielo y desvalora lo de la Tierra. Lo del Cielo queda en el Cielo. Lo de la Tierra no sube al Cielo, es ladrón que te persigue para quitarte lo Eterno.

Dijo un espíritu de Dios:

Si el hombre se dominara los deseos de la Tierra, viviría Gloria en la Tierra, y la Paz le haría fronteras al espíritu del mal, que siempre está aconsejando algo que robe la Paz. Lo chico lo hace grande. Y lo grande no te lo deja quitar para que vivas la vida sin alegría y sin Paz. Y una vez que lo tienes, ya te vuelves guardián para que otro disfrute de aquello que a ti te robó la Paz.

Desperté, oí:

Daban valor en el Cielo
a lo que del Cielo sale
y a lo que en el Cielo entra.

Que es la Palabra de Dios,
y tu vida es la respuesta.

Tampoco pongas pensar
en no querer a la Tierra.

Que la Tierra es de Dios
y te da la comida,
la ropa y la vivienda.

Pero esto míralo
como pájaro que vuela,
que se aprovecha del árbol
que Dios le da vida en la Tierra.

Este Mensaje se titula:
“Si quieres vivir con Paz,
valora lo del Cielo
y desvalora lo de la Tierra”.


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Libro 29 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo IV - C3

martes, 25 de julio de 2017

El sufrimiento le teme a la Presencia de Dios

En Sueño Profético decían:

Si todos amaran a Dios, todos recibirían de Dios.

Dios no tiene diferencias, es el hombre el que Lo llama o de Él se aleja, y entonces es cuando el sufrir empieza.

Si el hombre amara a Dios, ni él sufriría tanto, ni sufriría el que lo viera.

El sufrimiento se ancla cuando tú de Dios te alejas, y ya haces que pequen, diciendo: “Si Dios hubiera, no sufrirían los ángeles, ni personas que son buenas”.

Esta ofensa a Dios, es a muy pocos a los que no se la oyes cuando el sufrimiento llega.

Dijo uno:

En los sitios que a Dios Hombre Lo llamaban y Él hacía Presencia, se achicaba el sufrimiento.

El sufrimiento le teme a la Presencia de Dios, porque sabe que Dios gana y él pierde.

Desperté, oí:

Sufrimiento con Dios
es cántaro roto
que nunca se llena.

Sufrimiento con Dios,
siempre queda dentro,
nunca sale fuera.

Porque tu sufrir
sería cuando oyeras
palabras de necios
que a Dios ofendieran.

Piensa que el sufrir,
a veces son pruebas,
que Dios no las manda,
pero te las deja.

Lo mismo que el Padre
a Él Lo dejó
que en la Cruz muriera.

El sufrimiento con Dios,
ya das ejemplo
al que te vea.

Y ya tienes una hucha
con las mejores monedas.
     

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Libro 23 - Hechos de Dios Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo IV - C2

lunes, 24 de julio de 2017

Conoce y busca al Prójimo

En Sueño Profético hablaban de varios temas, distintos unos de otros, pero todos iban al mismo sitio: a que los hombres se quisieran como hermanos y todos adoraran a Dios Padre, ya que Él es el Padre de todos los hombres. Decían:

Si los hombres se amaran, no pecarían, y ya no sufriría Dios al ver que perdían su Gloria. Si el hombre se amara, al oír el nombre de “guerra”, enfermaría. Si el hombre en Dios pensara, no podría haber hambre, ni hombre que no pudiera tener un rincón de casa.

Dios bajó a la Tierra para enseñar lo que era para su Gloria. Para que el hombre, en la abundancia de bienes, mirara al Cielo, y Dios le mandara a la abundancia y cumpliera los deseos con Amor y dando gracias. Luego, está la ayuda al que sufre. Que a éste no le ayuda el hombre porque no ama a Dios y el sufrimiento no comprende.

Desperté, oí:

Si el sufrimiento se viera
como pies que van descalzos,
pocos pies verías calzados.

Todo es falta de Amor a Dios,
que es el que manda
Enseñanza y Mando.

Pero como es Dios,
no obliga,
y ya no hay querer de hermanos.

No conoces sufrimientos,
no sufres
y no buscas al hambriento.

Ama a Dios
y pídele que conozcas
y busques al Prójimo,
que en el Prójimo vive Él.


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Libro 30 - Investigaciones la Verdad - Tomo IV - C3

viernes, 21 de julio de 2017

¡Cuántas lágrimas va a echar el que aquí tiene puesto el desprecio!

En Sueño Profético se oían varias veces estas palabras:

¡Cuántas lágrimas va a echar el que aquí tiene puesto el desprecio! Que no lo tiene puesto por dudas, es que a Dios no quiere verlo con las palabras que el Instrumento diga que le han dicho Aquí en el Cielo.

¡Cuántas lágrimas tienen que echar los que están cerca y los que están lejos, y que supieron que esta Verdad es dichas por Dios Hijo, y que escrita está para que el hombre no tenga sitio para escapar, diciendo: “Aquello, ¿será verdad?!

Leerlo y poner dudas es apartarse de esta Gloria Celestial, sitio del que sale la vida, y cuando llega a la Tierra, ya llega con Libertad para que quiera o no quiera al que la vida le da.

¡Cuántas lágrimas va a echar el que aquí tiene puesto el desprecio!, con la claridad que lleva todo lo dicho en el Cielo.

Dijo uno:

El hombre no quiere a Dios, y cree que esto lo lleva en secreto, y la Sabiduría de Dios lo deja al descubierto.

Desperté, oí:

¡Cuántas lágrimas va a echar el que aquí tiene puesto el desprecio!

¿Quién puede oír presentar unas Palabras que Dios dijo y hoy igual las sigue diciendo?

Igual, la Palabra. El tema, Dios Poderoso no va a copiarlo.

Pero el que cree, aunque no ame, ve Sabiduría igual a la que tenían los Profetas, que Él los mandaba hablar cuando bajó a la Tierra.

Y antes de hacerse Hombre, el Padre los mandaba igual, para que el mundo supiera que Dios bajaría a la Tierra.

Y quedara al descubierto aquel que a Dios no quisiera.


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Libro 27 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo II - C3

miércoles, 19 de julio de 2017

Vivir de Dios Presencia

En Sueño Profético decían:

Debería el hombre, en vez de tener este abandono donde Dios se comunica, tener como uno de los más grandes milagros el poder conocer el Lugar y oír Palabras que horas antes dijo Dios a este espíritu.  

Si el hombre pensara esto que mandan que quede escrito, el que pidiera milagros, tendría que decir:

¡Dios mío,
viví de Ti retirado,
porque la Tierra en mí pudo
y no Te pedí milagro
para buscar el Camino
donde Tú, sin escondrijo,
dabas Mensaje diario,
y yo cogí otro camino,
despreciando el milagro!

Desperté, oí:

Hay quien pide milagros para el cuerpo,
y el espíritu lo retira de Dios.

Hay quien pide a Dios lo temporal,
porque en lo Eterno no cree.
Lo temporal te abandona.
Lo Eterno siempre te quiere.

El hombre cunde el desprecio a Dios
y también lo contagia,
y ya no existe milagro,
que es el que la Gloria gana.

Debería el hombre pensar,
mientras pisara la Tierra,
que no hay milagro mayor
que vivir de Dios Presencia.


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Libro 25 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo III - C6

martes, 18 de julio de 2017

El resplandor de Mis Palabras

En Sueño Profético decían:

Al que Dios le da sus Palabras, hace el uso de ellas que el Espíritu de Dios le manda. Si así no fuera, nada quedaría con la claridad que aquí queda.

Estas Palabras son para todos, pero todos no presentan el mismo Amor ni la misma Obediencia.

Dijo uno:

Hay quien está oyendo al que Dios manda y, si no de palabras, en secreto, no está aceptando lo que está oyendo y viendo.

Cuando se acepta pensando en Dios, tu espíritu lo escribe en tu cara, aunque las letras no estén claras.

Dios Hombre, llamado por sus Discípulos como Maestro, les enseñó cómo y dónde tenían que decir las Palabras que Él les daba, para que el que quisiera, aprendiera y practicara. Había familias que formaban la guerra cuando oían: “esto dice el Maestro”.

Desperté, oí:

Siendo los zapatos para los pies, no se pueden poner todos los pies los mismos zapatos.

Esto no se puede remediar.

Pero el hombre, sí podría remediar que no hubiera un hombre que el Mando de Dios no lo entendiera.

En una empresa, no puede hacer el más listo lo que el torpe hace.

Pero el comprender la Palabra de Dios, no tiene diferencia de clases.

El que más quiera servir a Dios, más entiende el Mensaje.

Estas Palabras que aquí están, fueron dichas por Dios Hombre a sus Discípulos:

Os costará más trabajo hablarle a diez que duden de mi Presencia, que a cien que en Mí crean”.

“Guardad silencio donde Yo os diga que no están preparados para oír mis Palabras”.

“Mis Palabras tienen que oírlas con el resplandor que mi Padre pone en Mí”.

“Que este resplandor es el Amor, que no puede ocultarse
”.


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Libro 28 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo V - C4

lunes, 17 de julio de 2017

Cumple el Mando de Dios

En Sueño Profético hablaban de hacer el bien y querer que más lo hagan; de practicar la Caridad y enseñar a practicarla; de que la palabra “bueno” no se la ponga aquel que a Dios no ama. Que el bueno lejos de Dios es bueno para las leyes que mandan, pero no es bueno para el Cielo, y ya, ni sirve a Dios, ni Dios le manda.

Dijo uno con el Mando de Dios:

El hombre utiliza la palabra “bueno” para la mayoría de personas u objetos que van en contra de Dios.

Hombre bueno sin poner a Dios delante ni defenderlo, ya estás ofendiendo a Dios si le llamas hombre bueno.

Lo bueno tiene que ser hacer lo que Dios Hombre hizo cuando vivió de Hombre, y dejó escrito con el nombre de Evangelio. Que Evangelio es su Palabra al alcance de todo el que quiera vivirla. Que si la vives con Amor y la cundes con tus hechos, ya te va el nombre de “bueno”, aunque para los buenos del hombre no seas tan bueno.

Desperté, oí:

Cumple el Mando de Dios,
y ya te sobran
muchos mandos que da el hombre.

Haz el bien pensando en Dios,
y tú verás que Dios responde.

Si eres bueno de Dios,
te están sobrando las leyes
para que no mates ni robes.

Para que no te hagas dueño
de lo que dueño no eres.

Para que respetes recato
donde recato se encuentre.

El bueno de Dios
es insignia transparente.

Que va dentro de tu cuerpo
y la ve todo el que quiere.

Búscale otra palabra
al bueno que a Dios no quiere.

Porque la palabra bueno
es de Dios de donde viene.


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Libro 29 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo IV - C3

domingo, 16 de julio de 2017

Yo siempre fui detrás de Ti

En Sueño Profético decían:

Pídele a Dios la lepra o que tu cuerpo se quede paralítico antes de darle desprecio a cundir las Palabras que Él manda dictar en el Cielo. Que primero es al espíritu sólo, y luego, al espíritu con cuerpo.

Pídele a Dios la lepra o que tu cuerpo se quede sin movimiento, que estas enfermedades Dios las cura, y si no, hoy no están en el Cielo con cuerpo.

Pídele a Dios la peor enfermedad antes de que acampe en ti el desprecio a los que dijo Dios o a lo que está diciendo.

Si creyeran en esta Existencia, buscarían al Instrumento.

¿Quién puede tener comida y decir: “Yo estoy hambriento”? ¿Y ver el agua correr, no beberla y decir: “Yo estoy sediento”?

Esto no se justifica. En cambio, el Instrumento justifica, en cada paso que da, un tremendo sufrimiento, y a Dios le pide con ganas: “La muerte antes de que yo no haga, Señor, todo lo que Tú me mandes”.

Esta petición es dicha pocas veces de palabras.

Desperté, oí:

No puede entender, el que no ama a Dios, pedir ser leproso o paralítico antes de dar desprecio a las Palabras de Dios.

Pero si piensas en la muerte que a tu cuerpo llegará, con lepra, paralítico, o dejando unos minutos de respirar, para que certifiquen “difunto ya”, ¿qué más da la enfermedad? Lo que importa es decir:

“¡Señor, yo siempre fui detrás de Ti, esperando tu mandar!”.     


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Libro 27 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo II - C2

viernes, 14 de julio de 2017

Al silencio le da olvido a la Palabra que Dios manda

En Sueño Profético decían:

Tu consejo sea dado al que lo pida sin temores y sin miedo. Porque tu consejo ha llegado de este Cielo, por ser Portavoz de Dios para acarrear al Cielo. Ya tiene que estar contento el que piense: “yo pedí consejo primero”. Pero antes de pedirlo, tienes que pensar: “voy a oír lo que haría el Instrumento, que él contesta por él, no por mí”.

Dijo uno:

El que conoce un Lugar que Dios le arroba su espíritu y le dice “publícalo”, conociendo este Poder, no debería respirar sin pedir opinión. Que no se la pide a él, que se la pide a Dios.

Si Dios no fuera Dios,
detrás del hombre no iría,
y no haría de Pastor,
buscando ovejas perdidas.

Que es a lo que a la Tierra bajó.  

Si Dios no fuera Dios antes que Poderoso, el mundo ya no existiría, como antes de hacer el mundo.

Desperté, oí:

Hoy ha habido alegrías y corajes, por ser la Constancia de Dios en sus Mensajes.

Alegría, para los pocos que Lo aman.

Y corajes, para los muchos que Lo desprecian, aunque lo quieran ocultar.

Este ocultar es para el mismo hombre. Para el Portavoz de Dios es conocido, porque el espíritu le lleva la Palabra en el sentir que Dios le manda.

El hombre dice silencio; y Dios, que suenen campanas.

Al silencio le da olvido, y escándalo, a la Palabra que Dios manda.


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Libro 31 - Te Habla el Profeta - Tomo IV - C2

jueves, 13 de julio de 2017

Si crees en el pasado, tienes que creer en el presente

Quedé dormida pensando: ¡Yo no voy a mandar a nadie más! ¡Que cada uno viva como quiera!

En Sueño Profético decían:

Tú no mandas, tú obedeces el Mando que tu vivir a Dios pidió.

Que este Mando, no es sólo Mando, es Mando con Enseñanza. Unas veces es dicho de Palabras, y otras es al sentir, que ya sobran las palabras y practicas el sentir.

Hay Mandos que son sólo Mandos sin Enseñanza. Pero este Mando, enseña a practicar lo que viene Aquí y lo que queda ahí.

Dijo uno:

Este Mando, si lo sigues, ves Pastor de Dios, que lucha por poner cada día el rebaño mayor.

¡Es de pena para el Cielo y de vergüenza en la Tierra, que tenga que estar este Mando entre tanta indiferencia!

¿Qué puede decir a Dios, el día que su cuerpo muera, el que representa a Él con sus Palabras en la Tierra?

¿Quién podrá decir, que viva en este lugar, que este Caso no conoce?

Si esta respuesta da, mal representación hace, por que no acude, y si no acude, no es Representante de Dios, es una profesión que él eligió.

Y seglar creyendo el Evangelio, no puede tenerle a Dios reservas y no entregarse al Mando que hoy Dios da.

Desperté, oí:

Compara: si crees en el pasado, tienes que creer en el presente, si ves Palabra de Dios.

Esto, silencio no tiene.

El que le ponga silencio, ya no es de Dios.

Dios bajó a la Tierra y mandó que sus Palabras fueran publicadas donde hubiera suelo y hombres.

Los que esto recibían, tenían que no guardar silencio.

Iban mandando el Mando que recibían.

Pero ellos, no mandaban.

El que mandaba, sin recibir su Mando, El Maestro no lo tenía, porque podía ir haciendo daño.

El que diga “Dios me ha dado Mando”, tiene que tener de Dios el poder justificarlo.

Que aquí no cabe la duda, por los 29 años.


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Libro 28 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo V - C4

miércoles, 12 de julio de 2017

Quiero estar viva para Ti y muerta para la Tierra

En Sueño Profético se vio una avenida llena de gente. Se veían de espaldas, no de frente.

Dijo uno:

Si al que ama a Dios y servirle quiere, le saliera una luz en la cabeza, que todos la vieran, pocas luces verían, porque de este Amor escasea el hombre.

Al hombre pídele para el hombre, y si al que le pides sabe que es para un hombre importante en la Tierra, de momento cogerá caminos y servido quedarás. Pero para Dios ponen la frontera.

Si el hombre pensara en la vida del cuerpo, a Dios no Le negaría nada.

Y antes de pedirle el hombre a Dios, con alegría lo daría, a pesar de los siglos que han pasado que Dios bajó a la Tierra y se hizo Hombre y enseñó al hombre que lo primero fuera el amarse.

Habiendo Amor, habría Paz, y esta Paz haría contacto en el Cielo. Las Palabras de Dios quedan escritas, pero la falta de Amor y que otros crean que ahí termina la vida, hace que la Paz no reine.

El hombre necesita que no le falte el pensar en los muertos que estuvieron vivos como está él, y que llegando la muerte, Aquí, el documento que sirve son tus hechos.

Desperté, oí:

Tiene que repetir la Gloria, que si el hombre desprecia sus Palabras, dichas antes de Su Venida, dichas cuando vivió de Hombre en la Tierra, y que hoy las sigue diciendo y manda que las escriban, al conocerlas y despreciarlas, el día que su cuerpo muera, Aquí no podrá entrar.

Si al que ama a Dios y quiere servirlo le saliera una señal, sería gran pena que el que amando a Dios, esta señal no viera.

No puedes querer a Dios sin tener estas palabras en tu memoria y tu lengua: “Señor, mándame lo que Tu quieras. Si tu Mando despreciara, llévate mi vida, y mi carne déjala muerta”.

“Porque si yo no Te sirvo, yo ya me doy por muerta”.

“Quiero estar viva para Ti y muerta para la Tierra”.


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Libro 27 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo II - C5

martes, 11 de julio de 2017

Camino preparado

En Sueño Profético recordaban escenas que yo había vivido. Se vio la ciudad y luego el campo. Se oían risas y luego llantos. Se vio una cama y un hombre enfermo llorando. No salían lágrimas porque el llanto era por dentro, que es el que da más sufrimiento. Decían:

Le han retirado el hijo y le han acercado el contagio. Tiene que vivir momentos de angustia, tan sólo en Dios confiando. Porque el hombre asegura que jamás tendrá ya curación para volver a la vida que en la ciudad se ha dejado.

Desperté, oí:

Si este transcurso vivió,
siempre en Dios confiando,
¿cómo extraña,
al que conoció esto,
que Dios hoy le dé Mando?

Fue dejar comodidad y silencio,
por no poder detener
aquellos momentos
tan inesperados y malos.

Fue poner una muralla
y dejar vida a otro lado.

Sin esperanzas para el hombre.

Para Dios, era ya
camino preparado.


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Libro 31 - Te Habla el Profeta - Tomo IV - C3

lunes, 10 de julio de 2017

El día que el tiempo se enfrente, se acabó el adelanto

En Sueño Profético decían:

El mundo está desbordado por la abundancia que hay de veneros de pecado. Ya, el espíritu del mal ha acostumbrado a que los ojos y los oídos vean y oigan que nada sea malo.

Que los ojos vean cuerpos, en público, desnudos… ¡Eso no es malo!

Que ves que con un solo disparo, que a ti o a otro le toca disparar, ves como alfombras a hombres matados. ¡Tiene que ser así! ¡Son tiempos de adelanto!

A los oídos no les va oír Paz y vivir recato.

Robar, matar y adulterio, ya lo ven como el tiempo: hoy hace sol, mañana nublado, pasado lloviendo.

Este ver y oír se ha ido cundiendo, y raro es el día que no oyes: “Han matado… Han robado…”.

¡Maldito adelanto, malditos inventos, que roban la Paz y abren las puertas del Infierno, con el pregón: “No es nada malo…”!

Desperté, oí:

Comparaban
lo que está en contra de Dios,
con ríos desbordados,
que arrastran sin compasión.

Con la gran diferencia
que el río es inevitable,
y el hombre hace el invento
para arrastrar
a que practiquen pecado.

Es sencillo el pensar
que el hombre se está acostumbrando 
a ver matados, a ver adulterio,
y a oír con el documento de la lengua:
“¡Los tiempos han cambiado!”.

El día que el tiempo se enfrente,
se acabó el adelanto.


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Libro 27 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo II - C5

domingo, 9 de julio de 2017

Si se juntaran los hombres que dicen que a Dios Lo aman

En Sueño Profético decían:

Si se juntaran los hombres que dicen que a Dios Lo aman, verían quién dicta estos Escritos y quién los manda.

Si se juntaran los hombres que dicen que a Dios Lo ama, si entre ellos hubiera quien desmintiera estos Escritos, pronto le saldría a la cara, como al que vendió a Cristo. Nombre puesto después de Matarlo en público y ponerlo crucificado hasta que se fue el Espíritu para el hombre enterrarlo. Y luego, con su Poder, se trae el Cuerpo a su Gloria. Que todos pudieron ver tierra movida, fosa vacía. Que ya, con Cuerpo, fue anunciado por Él. Pero el hombre no creía y, el que creía, no quería ver su Cuerpo otra vez.   

Desperté, oí:

Pocos fueron lo que lloraron con Amor y con deseo de haber querido ver siempre el Cuerpo de Dios hecho Hombre, Salvador y Maestro.

En cambio, hubo lágrimas de temor y arrepentimiento, cuando vieron milagros y sintieron sus cuerpos enfermos.

Se traían a su memoria lo que muchos hombres vieron: andar a los paralíticos, darles vista a los ciegos, hacer que resucitara el que ya estaba muerto. Los mudos salían hablando, y se oía: “Maestro, Tú me has curado”.

Pero Él no se hizo Hombre para esto.

Se presentó ofreciendo su Reino, que es Lugar Eterno.

Eternidad que no busca el que no quiere a Dios con Cuerpo.

Si se juntaran los hombres que dicen que a Dios Lo aman, no podrían tener ocultas estas Divinas Palabras.

Y puede que a muchos hombres, del pecado apartaran.

Que pregunten y hagan público si hoy puede presentarse alguien con estos Escritos.

Que tanto necesita el hombre en estos tiempos que vivimos.


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Libro 30 - Investigaciones a la Verdad - Tomo IV - C2

jueves, 6 de julio de 2017

El enseñar de Dios, es que Dios te premia

En Sueño Profético decían:

Cuando tú amas a Dios, todo lo haces con alegría. Pero es alegría mayor
cuando te piden: ¿por qué no me haces esto para Dios? Aquí te da
alegría, pero alegría con pena, si piensas: ¡Tener que pedir Dios,
cuando era para que estuviera todo el que pisa la Tierra ofreciéndose,
diciendo: “qué quiere Dios de mí, si todo lo que me pida es suyo, porque
 Él antes me lo dio a mí! Me dio y me deja que sea dueño, para que con
lo que es suyo yo pueda a otros servir, con su salud, su tiempo y su
dinero”. Con este pensamiento que el hombre hiciera, vería que él estaba
 viviendo siempre con un préstamo sin fecha, y que el dueño no era él,
para que Dios le pidiera.

Aquí tienes para aprender y enseñar para que aprendan.

Desperté, oí:

Si tú aprendes,
por fuerza enseñas.

Pero tienes que amar a Dios,
porque este enseñar
no es de la Tierra.

El enseñar de la Tierra,
tienes tú que pagarlo.

El enseñar de Dios,
es que Dios te premia.

Hazle servicio a Dios
en aquello que tú puedas,
y piensa que lo que haces,
es que quiere Él que quieras.

Que si piensas esta frase,
“es que quiere Él que quieras”,
te dan ganas de vivir,
porque ya vives la Gloria.

Allí sirves en espíritu,
y Aquí, con espíritu y materia.


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Libro 28 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo V - C1

miércoles, 5 de julio de 2017

Donde no hay Paz, no puede estar Dios

En Sueño Profético decían:

Donde no hay Paz,
no puede estar Dios.
Y donde hay pecado,
tampoco.

Ya, cuando Lo persiguen,
Él hace Presencia.
Presencia, con tal Poder,
que anula la inteligencia
que el hombre tiene de Tierra.

Es inteligencia de Tierra,
porque se queda en la Tierra.

La Inteligencia Divina
hace Enseñanza en la Tierra,
pero su sitio es la Gloria.

Es Inteligencia para enseñar a profesores
que hay otro Mundo sin Tierra,
donde ya no se ensucia el hombre
con la maldad de la Tierra.

Dijo uno:

La Tierra engaña al hombre.

Por mucha inteligencia que tenga,
ya lo llevará a caminos
que él con alegría acepta.

En unos se verá el pecado.
En otros,
con difraz de bueno se lo presentan.

Pero si estudias el sitio
o el resultado que deja,
tú ves que allí Dios
no puede hacer Presencia.

Desperté, oí:

Dios y vida que no es Dios:
no puede estar Dios.

Dios y pecado:
no puede estar Dios.

Pecado llamando a Dios:
Dios va al pecado.

Guerra queriendo la Paz:
Dios acude a la guerra.

Al que Lo persigue,
Dios lo aparta,
y al apartarlo, se condena.

Donde el hombre ve menos pecado,
más apartado se queda,
porque el perseguir
es querer el hombre
que Dios no haga Presencia.


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Libro 25 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo III - C6

martes, 4 de julio de 2017

Si Tú perdonas, Señor, yo el perdón no lo niego

En Sueño Profético hablaban de la caridad al espíritu y al cuerpo. Decían:

Hay quien hace caridad y no cuenta Aquí en el Cielo.

Hay quien levanta al caído y, en la forma de cogerlo, a Dios ya Lo está ofendiendo y dándole la moneda a Satanás, diciendo: “estás viendo”, en vez de decir: “Señor, gracias, que yo soy el que levanto y no estoy en el suelo. Gracias por esta abundancia, que convierte en abundancia mis deseos. Que si Tú no me los dieras, no levantaba del suelo. Gracias Señor por yo hacer lo que Tú hiciste y enseñaste a hacerlo: levantar al caído y dar de comer al hambriento”.

Desperté, oí:
Se ha nombrado la caridad al cuerpo, sin caridad al espíritu.

La caridad, amando a Dios, va primero al espíritu y después al cuerpo.

Al espíritu es compadeciendo.

Al cuerpo, dándole la moneda con Amor y sonriendo, queriéndola aumentar porque Dios te dará el premio.

Luego, está la caridad para perdonar lo mal hecho, con estas cortas palabras: “Si Tú perdonas, Señor, yo el perdón no lo niego”.


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Libro 29 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo IV - C3

lunes, 3 de julio de 2017

Elegido soy yo

En Sueño Profético se oía:

Ella tiene confianza en el responder de Dios, y de todo lo que le llega manda al Cielo una oración. Que esta oración va dejando, dando refugio y Amor. Si de esto no hay abundancia, no sale la oración.

Dijo uno:

Si el hombre quisiera ver, en Esto vería a Dios. No hay nada que le amuralle caminos que Dios trazó. Que el que amuralla es el hombre que no cree que exista Dios. El que cree lo ve claro, aunque le falte el Amor. Pero es mejor que no crea, porque ofende menos a Dios.

El hombre que conozca este contacto Divino, debería dejar paso en ancho o estrecho camino. Y debería pensar: “¿En qué puedo a Dios servirle? Si elige al que le manda, yo también soy elegido”. Y traerse a la memoria: “A la Virgen la eligió Dios Padre, y José también fue elegido”. Esto no lo piensa el hombre cuando a Dios le hace servicio”.

Desperté, oí:

No hay alegría mayor
que sirvas para cundir
estas Palabras de Dios.

En el cundir ves a Dios,
sin Imagen,
pero sí sientes a Dios.

Éste, ya, te da tal fuerza
que cansancio no llegó.

Hablaban en la Gloria
de elegido
para Elegido de Dios.

El que tenga este Mando,
ya puede vivir en oración.

La Virgen fue Elegida,
y a José también lo eligió.

El hombre entiende esto al revés,
y ya disgusta a Dios.

Piensa que fueron elegidas
las piedras que Dios Hombre pisó.

Éstas forman alboroto muchas veces
en defensa de su Dios.

Si a Dios sirves sin cansancio,
di: “Elegido soy yo”.

¡Qué confianza te da
el decir soy elegido
por aquel que elige Dios!


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Libro 27 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo II - C3

viernes, 30 de junio de 2017

Leyes Divinas

En Sueño Profético decían:

Dios tiene sus Leyes con Libertad.
Aquel que con Amor las cumpla,
más cerca de Él está.

Las Leyes de Dios no son
como las leyes de la Tierra,
que les hacen monumentos
después de que el cuerpo muera,
a sabiendas que no fue hombre de Dios,
pero lo ves en las plazas
hecho su cuerpo de piedra,
y todos van pasando su vista
y recordando su historia.
Que deberían negarse
las manos que lo hicieron,
y la piedra no aguantar el cincel,
por convertirse en arena.

Dijo uno:

Pero ya actuaría el Poder de Dios
y pondría las Leyes severas.
Y daría Mando a las Leyes,
que es su Poder y su Fuerza.

Esto es pregunta al hombre:
¿Quién podría detener
otro diluvio que hubiera?
¿Y un minuto que, a la vez,
temblara toda la Tierra?
¿O que una noche oscura
el día lo detuviera,
y se alargara la noche,
negándose a dar luz,
la luz que el hombre maneja?
¿O el aire con su fuerza,
queriendo decirle al hombre
que por qué la Ley de Dios no cumple,
enseñándola y contento,
por ser el único Dios que hay,
Dueño del Cielo y la Tierra?

Desperté, oí:

Quedan muchas cosas más,
que no se han nombrado en la Tierra,
que el hombre
no puede enfrentarse a ellas,
si las quisiera quitar,
achicar o agrandar.

Dios quiere que el hombre Lo quiera,
sabiendo que Él lo quiere y lo espera.

Tiene sus Leyes Divinas
de Amor y de Paz.

Si no fuera Dios, obligaría,
con lo que se han nombrado,
a cumplirlas.

Pero piensa que así no es Dios.

Dios es Amor, Libertad y Perdón.

“Yo cojo este Amor”.
Estas palabras me oía
todo el que me conocía.

Hoy vivo su Gloria,
en espíritu, con Dios.

Sin con Amor hacía mal,
luego pedía el Perdón.

Pero siempre desprecié la Libertad
que aparta de Dios.


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Libro 31 - Te Habla El Profeta - Tomo IV - C6

miércoles, 28 de junio de 2017

Inquietud por el Amor a Dios

En Sueño Profético decían:

No digas vida a la vida, si estás retirado de Dios.

No digas aquél es bueno, si no cumple las Palabras de Dios.

Y no digas yo a Dios amo y no voy donde a diario dan palabras, que horas antes Dios las dio. Que no traen  nombre ni sitio, que son para el que ama a Dios.

Si tú dices que Lo amas, ponte en la nota que “no”.

El Amor a Dios es algo que siempre te tiene inquieto, y jamás te encuentras harto para decir: “yo ya estoy lleno, y no puedo abrazar más el Amor de Dios.

El Amor a Dios es algo que tiene tantas polémicas por no poder compararlo.

El Amor a Dios es el gran guardián para quitar el pecado.

El pecado, muchas veces, intenta hacerse amigo  con el engaño.

Yo sentía consejos de engaño, que Dios me ponía al descubierto cuando iba a aceptarlos.

Sentía un peso en mi cabeza, con estas falsas palabras:

“Teresa, el día que mueras, así la Gloria no ganas, porque te vistes con la avaricia de querer que tu Amor a Dios supere al de otros que aman. ¡Así, la Gloria no ganas!”.

Lágrimas querían caer, y lágrimas sujetaba, agrandando el Amor, cuando a la  calle me echaba.

Desperté, oí:

Mejor quería oír:
Teresa, ¿tú no te cansas
de tanto ir y venir
a sitios
que no creen tus palabras?

Esto me hacía más fuerte,
y más caminos corría
llevando las Palabras
que, en éxtasis,
este Único Dios me decía.

Cuando mi espíritu
ya le daba mando a mi cuerpo,
yo ya no era Teresa,
la que pisaba ese suelo,
era el Amor de Dios,
con su Ejército Celestial,
con su escándalo y silencio.

¡Ay Ejército Divino,
que acuden donde lo llaman
con Amor de Dios Divino!

¡Ay Amor,
que buscas espíritus,
porque sabes que son eternos
y luego vuelven a su sitio!

¡Ay Amor,
que es deseado por pocos,
y por muchos despreciado!

¡Ay Amor,
que si te admiten,
tú ya quedas ahí anclado!

Yo quería anclarlo en muchos,
y nunca me fue faltando,
porque el Venero Divino
es Dios Padre, Dios Hijo
y Dios Espíritu Santo.

TERESA DE ÁVILA


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Libro 26 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo III - C4

martes, 27 de junio de 2017

Los porqués que el hombre a Dios le manda

En Sueño Profético hablaban de escandalizar estos Mensajes y de los porqués de Dios. Eran dos enseñanzas distintas, pero las dos son de Dios, como todo lo que ya baja del Cielo es enseñanza superior a la que pueda dar el hombre. Decían:

Cundir estos arrobos es obedecer a Dios y dar testimonio de su Gloria –que tanta falta le hace al hombre–, pensar y meditar que la Vida no tiene muerte, que la Vida es inmortal y que queda una Vida de cada cuerpo que muere. Si esto no lo aprende ni lo enseña el hombre, cada vez será mayor la mortalidad y el pecado que hace el hombre, mortalidad de violencia y dando premio al pecado.

Si el hombre pensara y enseñara que nunca puede ser muerto, se acabaría el crimen y la violencia y no practicaría el pecado, porque sabe que no premian, al contrario, quedaría apartado, como la carne con lepra.

Desperté, oí:

También hablaban en este arrobo
de los porqués que el hombre
a Dios le manda.

Hay porqués que ofenden tanto,
que si Dios les respondiera,
gritos oirías y llantos.

El hombre oye del hombre,
y antes lo ha oído Dios
decir estas palabras:

¿Por qué me pasa esto?
¿Qué Te he hecho yo?

Si eres Dios,
¿por qué consientes la injusticia?

Si eres Dios,
manda castigo.

Si eres Dios,
¿por qué consientes que queden viejos
y mueran niños?

Al mandarle estos porqués,
ya no puede ser Dios tuyo.

Al hombre es imprescindible
enseñarle desde niño
que su cuerpo será muerto,
pero jamás el espíritu.

Que  éste presenta cuentas
del bien o del mal que hizo.


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Libro 27 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo II - C1

lunes, 26 de junio de 2017

Cimientos Divinos

En Sueño Profético decían:

Este Mensaje es para que el Elegido actúe y dé respuesta como Aquí le han dado el Mando al espíritu. Ella que presente los Libros, que son los que llevan estas Palabras, y el Mensaje del día, o sea, el del 11 del 9 del 82, y alguno del año que está viviendo.

Viendo la torre y el plano de los cimientos, ya ves cómo la torre la han hecho. Pues al leer el primer Libro ves Cimientos Divinos. Y al leer el Mensaje del día ves a Dios actuando.

Desperté, oí:

Libros y Mensaje del día,
no hay mayor justificante
para que el Amor pongan de firma.

Esto es grano de trigo en espiga,
que quisieran decir
que es olivo o aceituna.

¡Qué difícil pone el hombre
lo que Dios,
sencillo manda del Cielo!

Y qué sencillez le ponen al pecado
y a lo que está en contra del Cielo.

Y a romper los Mandamientos,
que primero Dios
manda que escriban en piedra.
Y después Dios se hace Hombre,
y con Amor al hombre enseña.
 
Compara Escritos y acción,
y verás de Dios Presencia.


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Libro 30 - Investigaciones a la Verdad - Tomo IV - C2

viernes, 23 de junio de 2017

Pon tu espíritu al mando de Dios

En Sueño Profético vi una nave grande y en el centro una mesa. Esta mesa era estrecha y larga, y una jarra encima de la mesa. Esta nave tenía unas ventanas que al mirarlas te decían la anchura de los muros. El suelo era enladrillado, y los asientos estaban debajo de la mesa, o sea, que cuando no servían, ese era su sitio.

Ya dijo uno:

Aquí se reunían los Discípulos en espera de su Maestro, y también fueron algunos admitidos de los que Lo buscaban con la firmeza de que era Dios en la Tierra.

Yo Le oí Palabras que sentías alimento en tu cuerpo y no echabas de menos la comida, que son estas que mandan que queden escritas.

Entristeceos cuando mi Mando no os llegue. Y si mi Mando doy a otro, es porque en su espíritu hay deseos de obediencia a mi Mando. Yo Mando cuando tengo que mandar, pero si mi Mando es deseado, llegan más glorias a mi Gloria, y mi Padre en Mí, manda más Mando”.

Desperté, oí:

Cuando oías estas Palabras
te sobraba la comida
que ya habías preparado.

No porque no quisieras,
era que el olvido había llegado.

Nunca los veías tristes
ni oías: “estoy cansado”.

Este Mando daba Vida
y Vida iba dejando
en los sitios que decían:
“El Maestro nos ha mandado”.

Si quieres que Dios te mande,
pon tu espíritu a su Mando.

Y siempre estarás contento
y no te llegará cansancio.


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Libro 28 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo V - C2

jueves, 22 de junio de 2017

Dios está sufriendo más que yo

En Sueño Profético decían:

Hay quien busca a Dios cuando en la Tierra le niegan lo que pide. Y mayoría de veces es mandándole a Dios o refiriéndole lo que a otro Le dio.

Dijo uno:

El hombre, pocas veces Le pide a Dios y acepta lo que Dios le da o permite que pase. El hombre, pocas veces recibe alabando a Dios. Y cuando Dios permite, no piensa: “Dios está sufriendo más que yo”.

Si el Permitir de Dios no existiera, no habría mundo de materia.

Que haga el hombre un pensar: ¿en qué tiempo Dios dejaría al hombre sin vida? ¿Y al Sol, que Sol no hubiera? La lluvia, que no tuviera descanso subiendo el agua al cielo, y el cielo echando agua en defensa del Dios Eterno. Que a esta defensa se unirían todos los que están en el Cielo, que están viendo cómo el hombre Le manda a Dios los sufrimientos.

Desperté, oí:

Debería el hombre pensar,
que si él sufre mientras está en ese mundo,
Dios sufre mucho más.

No quiere que pierda su Reino
y no quiere castigar.
Le ofrece Amor en Palabras
para al espíritu alimentar.

Y no tiene tiempo el hombre
para cundir y esparcir
estos Mensajes del Cielo    
que tanto precisa la Humanidad.

Humanidad que, por fuerza,
tiene ese mundo que abandonar.

Pídele a Dios lo que quieras,
pero pídele sin mandar.
Ten confianza en su Amor,
y su Amor no faltará.

Y antes de que tu Le pidas,
su Amor, dándotelo estará.

Vivir sin este Amor,
por fuerza hace pecar.

Porque el pecado acampa
según tu debilidad.

Él sabrá cómo meterse
para que lo veas normal.


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Libro 24 - Dios No Quiere Permite - Tomo IV - C4

miércoles, 21 de junio de 2017

“Dios me manda”

En Sueño Profético decían:

Tu mando sea duro en defensa de esta Gloria. El que quiera, que lo cumpla, y el que no, ciérrale puertas. Si esto ahí no lo prefieren, es moneda que no es buena y quiere seguir rodando, engañando al que puede.

Dijo uno:

¿Cómo no se darán cuenta del sufrimiento que arrastra el que Dios le da Poder para decir “Dios me manda”, y que sea recibido como el que menos haga falta? Ésta no es la postura hacia el que Dios le habla. Éste debe ser reclamado para oír lo que Dios le habla, que escrito ya Dios deja para que sirva de Enseñanza. Pero el pedir y el suplicar, Dios manda que el Instrumento no haga.

Sea el mando de ella, que antes de Aquí le han dado, que este mando queda ya de varias formas mandado.

Desperté, oí:

No puede ser este abandono ni del Representante de Dios ni de seglares que puedan romper este silencio que tanto daño a Dios le hace.  

¡Qué fuerza tienen los espíritus del mal, que hacen que veas bien el retirarte de las “Palabras de Dios diciendo”, por lo miserable que la Tierra da!

Que es una sepultura a tu cuerpo y un nombre con altura en la alta sociedad.

Que el Tribunal de esta Gloria rechaza el nombre, si el nombre de Aquí no va.

Es más miedo que vergüenza, si te pones a pensar, que no haya un Representante que a Dios quiera representar las Palabras que a diario en un Lugar hablando está.


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Libro 27 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo II - C3

martes, 20 de junio de 2017

Deja bien en el Prójimo

En Sueño Profético decían:

No hay cosa que de más Paz, que dejes bien en el Prójimo. Pero para hacer el bien tienes que amar a Dios primero.

Dijo uno:

Si no eres de Dios, tu bien queda en la Tierra y no cuenta Aquí en el Cielo. Porque hacer el bien por el hombre, es para que digan “es bueno”, y para esto elige sitios y momentos.

En el bien que haces por Dios, piensa que Él te está viendo, y lo harás con alegría y sin cansancio, y más queriendo que te busquen y que te llamen, sea sano o enfermo. Lo que sí quieres oír es que a Dios Lo llamen con ruegos, contentos, poniendo la confianza en que Dios todo puede hacerlo.

Si piensas: “Si hizo en el mar camino, y en la Madre Virgen sus Palabras cogieron el sitio del varón”, ¿qué te puede extrañar de lo que Dios haga ya?

Desperté, oí:

No hay documento
que más acredite que esto es Dios
que los cuerpos enfermos
que reclaman la presencia
del Elegido por Dios.

Todos sienten algo.

Unos, en la enfermedad.
Otros, en el ánimo.

El ánimo engaña al cuerpo
y puede curarlo.

Y la ayuda material
te retira de caminos,
que el pecado
allí te puede llevar.

Cuando el día ya se ha ido,
y haces en el día pensar,
ves las alegrías que has dejado
en las camas del hospital.

Si a Dios el hombre
lo llevara por dentro,
la acción saldría por fuera.

¡Y esto sí es hombre bueno!

Porque acción de Dios
es levantar al caído
y buscar al enfermo.


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Libro 32 - La Palabra del Creador - Tomo III - C5

lunes, 19 de junio de 2017

La Fe, Esperanza y Caridad es lo que le falta al hombre

En Sueño Profético hablaban de la Fe. Decían:

La Fe es tan necesaria para el espíritu como el agua para el cuerpo, con la gran diferencia de que el agua hace otro líquido, con otro nombre, y a ella ya no se nombra, aunque el líquido salga del agua.

Pero la Fe es confianza que mandas al Único Dios que hay, que te recuerda que vivas Fe, Esperanza y Caridad. Estas tres palabras sujetan acción y palabras para que no muera la Fe.

Dijo uno:

La Fe, si la practicas, cuenta con sitio en la Gloria. La Fe no tiene final, por existir Vida Eterna. Tiene final para el que ve morir y no cree en esta Existencia. Pero el que tiene Fe y sabe que Dios espera, ya vive esa esperanza, que no tiene compañera para que puedas cambiarla por otra mejor que hubiera.

Desperté, oí:

La Fe, Esperanza y Caridad
es lo que le falta al hombre
para mandarle a Dios glorias.

Sin la Fe no andas camino.

Sin la Esperanza, no esperas.

Y siempre tendrás vacío,
y alegría no te llega.

La Caridad ya te acerca
a que pienses en cojo
que veas con las muletas.

Pensamientos en Caridad,
ya Dios te manda trabajo
y también un buen jornal.

Lleva siempre contigo
la Fe, Esperanza y Caridad.


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Libro 29 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo IV - C2

domingo, 18 de junio de 2017

Nunca Le pidas a Dios sin confianza

En Sueño Profético llenaban de Sabiduría al espíritu que Dios coge para Enseñanza. Unas Palabras se dictarán, y otras quedarán Aquí en la Gloria.

Dijo uno:

Siguiendo al que Dios elige, te da miedo reformarle los caminos que va pasando o que va a pasar. Hace petición y acepta lo que no pide. Se prepara para el sol, y si le llega la lluvia, con alegría la recibe. Todo es saber que es Dios. Si te falta este Saber, aceptas ya sin valor, presentando tus caminos, olvidando que es Dios el que puede aceptar tu petición. El hombre Le pide a Dios, y a veces intenta enseñarlo diciendo lo que es mejor. Y le expone los porqués de este camino es peor o mejor.

Tu pedir sea siempre diciendo: “Yo quiero esto, Señor. Dame luz para que vea que el permitir o el querer tuyo son los que quiero yo. Que no me canse de pedir, que el cansarme sería apartarme de Ti”.

Desperté, oí:

Nunca Le pidas a Dios sin confianza y diciendo estas palabras: “Señor, tu respuesta no me agrada”.

O esta otra: “Yo sé que Dios no me oye. Todo me sale al revés”.

El que sabe a quién Le pide, lleva fuerza al pedir y siempre ve una esperanza.

Éstos llegan a alcanzar milagros de alta escala.


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Libro 30 - Investigaciones a la Verdad - Tomo IV - C3

jueves, 15 de junio de 2017

El espíritu es el dueño de tu cuerpo

En Sueño Profético enseñaban que cuanto más sabías, más enseñanza te iba del sentir sin palabras, para que luego el espíritu, al cuerpo le llevara la Enseñanza.

El sentir te hace ver, para que cuando lleves el “Ve y di” –que esto es Mando no dicho, sino diciendo–, sepas cuáles son las reacciones a favor o en contra, aunque el que las esté diciendo quiera engañar al sentir del Elegido, que está oyendo verdad, que no han salido palabras ni los oídos han oído nada. La lengua no es la que habla. Puedes tener lengua y no tener habla. Puedes tener piernas y no andar nada. Y puedes ser millonario de cuerpo y pordiosero de espíritu.

Dijo uno:

El rico de espíritu da grandes monedas y te trae al sitio donde Dios te espera.

El rico de cuerpo, si es rico de espíritu, hace a muchos ricos, porque ya tiene las dos clases de monedas, la temporal y la Eterna, y le puede con descaro al enemigo, que muchas veces intenta retirar de Dios según la situación tenga.

Desperté, oí:

Si lo mismo que el pecado
se ofrece con engaño,
el que tiene lo que necesita
fuera buscando al necesitado,
iría enriqueciendo espíritus
y Glorias ganando.

Nunca te pongas descanso
si puedes hacer el bien
que Dios ya tiene mandado.

El espíritu es el dueño
de tu cuerpo y de tus actos.

Y al sentir a Dios en ti,
ya estás formando diálogo.

Las palabras son el sonido
de una verdad o de un engaño.

Que a veces quedan escondidas,
y a veces forman escándalo.

Si sentir de Dios no tienes,
tú, ya, no formas diálogo.


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Libro 27 - Dios Habla  al No Quiero del Hombre - Tomo II - C3

miércoles, 14 de junio de 2017

Camino de Dios

En Sueño Profético decían palabras sencillas de comprender y difícil el explicarlas donde no creían de donde salían estas Palabras:

Este aprender se busca cuando tú crees en la existencia de otra Vida. El hombre inventa palabras que le hacen daño al Camino de Dios.

Dijo uno:

El hombre no admite sufrimiento y Amor a Dios. Y ya, al no admitir, retira del Camino de Dios.

Dios, cuando elige, es cuando un espíritu ha sufrido y su Camino no lo ha dejado, porque le viene el pensar: “Si yo sufro con Dios, ¿qué me espera si me voy de su lado? Si Él sufrió y está sufriendo por Amor a los humanos, si yo sufro, estoy con Él, y el sufrir me hará más amarlo”.

Si esto lo piensa tu mente, tu espíritu ya le está mandando. Y una vez que Dios elige, tú ya puedes ir enseñando, porque sabes peso y medida que el espíritu ha aguantado y más ha seguido a Dios.

Desperté, oí:

¡Qué extraño ve el hombre el sufrimiento
y seguir a Dios amando!

Aquí le hace falta que aprenda
que donde no hay Amor,
no hay sufrimiento.

Y si tú a mas a Dios, el Amor,
sufrimiento va achicando.

Dios elige cuando sabe
que tú has vivido sufrimiento
y sus Pasos has seguido
y no has dejado.

Si a Dios amas sin mentir,
tu vida lo irá publicando.

Esto lo puede decir el que miente
diciendo “yo a Dios Lo amo”.

Porque, en el sufrir,
vive de Dios apartado.

Si sufres, acércate a Dios,
para que Dios no sufra tanto.

El sufrimiento de Dios
es el amar al hombre
y ver que el hombre vive
sin a Él amarlo.

Si piensas en este sufrir,
tápate el rostro llorando.


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Libro 31 - Te Habla el Profeta - Tomo IV - C2

martes, 13 de junio de 2017

La Gloria protege tu espíritu

En Sueño Profético decían:

Procura que el sufrimiento no te lleve a ti, que seas tú el que lleves al sufrimiento. Así podrás agrandarlo o achicarlo.

El sufrimiento, cogido a veces como merece, te aparta de este Camino. Esto Dios no lo quiere. El sufrimiento es cántaro que está debajo de fuente, que tú tienes que cuidar que el cántaro no rebose. A más te acerques a Dios, más conoces de dónde el sufrir viene. Tan sólo la muerte va de Dios, cuando morir no quieres. Pero los demás sufrimientos son permitidos por Dios, que el hombre no entiende.

Dijo uno:

Los espíritus del mal actúan siempre esperando las ganancias, pero si tú los conoces, nunca ganan la batalla, siempre saldrán derrotados. A ellos les va muy mal que tú tengas Paz y calma, y que no falte oración por la noche y la mañana.

Desperté, oí:

Esta oración es mental,
antes de que llegue a tu lengua.

Que es la que tiene fuerza.

Ésta es sobra de acción,
de cumplir los Mandamientos.

Los espíritus del mal
intentan, pero no triunfan,
si tú los sabes echar.

Dando el sitio que ellos quieren,
a la Gloria Celestial.

Ya la Gloria protege tu espíritu,
y sirves para enseñar.


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Libro 25 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo III - C5

lunes, 12 de junio de 2017

La alegría del cojo

En Sueño Profético decían:

Retira más el sueño el querer dormir sin tener sueño. Y es más difícil consolar cuando tú tienes gran sufrimiento oculto y no lo quieres presentar. Pero para hacer esto tienes mucho que amar al que, mires para donde mires, te haga pensar: “Allí está Dios, allá y acá. Si yo digo que Lo quiero, tengo que ir consolándolo y mi sufrimiento tenerlo en secreto. Porque Él está a mi lado, y quién podrá saber mejor que Él mis íntimos sufrimientos, que los hace mayores el que no cree que Dios todo lo esté viendo.

Dijo uno:

En mi pueblo había un cojo, que si le hubieran quitado las muletas, habría tenido que poner en el suelo las manos si hubiese querido andar algo. Ya se puede figurar, el que este Mensaje oiga, si era cojo sólo de cojear, porque de éstos hay más, que tienen poca cojera y no se pueden aguantar, y contagian el que a Dios no quieran y Lo culpen de su mal.

Desperté, oí:

Este amigo mío tenía sólo una pierna. Y la que tenía, no tenía dedos, era un muñón de carne y hueso, talón y medio pie.

Pues este hombre le daba alegría y ánimos al que cojo cojeaba, que sí, llevaba bastón, pero se defendía, y las dos piernas y pies tenía.

Al que tenía sufrimientos, él pronto se presentaba y le cortaba los sufrimientos por la forma que los contaba.

Tenía familia ajena, pero familia de hogar no tenía.

Los padres murieron cuando seis años tenía.

Pero tenía una familia que tenía Mando del Cielo.

Y limpio siempre estaba y comida tenía.

Él tiraba de los niños con sus risas y con sus cuentos.

Sabía algo escribir, y también los entretenía con los cuadernos.

Los abuelos de estos niños fueron los que lo recogieron.

Cuando tenía quince años, el tren le dejó el recuerdo.

Pero él vivía feliz pensando en otros sufrimientos.

Iba consolando al cojo, al ciego y al mudo.

Sus palabras de alegría aburrían sufrimientos y ya desaparecían.

Él ponía el suyo chico y dentro a Dios sentía.


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Libro 29 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo IV - C5

jueves, 8 de junio de 2017

Sin la Luz de Dios siempre estarás a oscuras

En Sueño Profético decían:

Si el hombre fuera preguntando qué es querer a Dios, pocos sabrían contestar. Porque querer, sin practicar la Palabra de Dios, no es querer a Dios. Querer a Dios es decir: “Yo no hago nada que sufra Dios. Yo vivo sus Palabras y las practico, teniendo siempre delante a Él, y ya me da la Luz que mi caminar necesita”. Sin la Luz de Dios siempre estarás a oscuras.

Si quieres a Dios, tú lo sabes antes que nadie, porque lo que otro ve difícil, tú lo ves fácil. A nada le ves trabajo, si sabes que a Dios vas a contentarlo. Que este contentar se entiende: ayudar al que necesite más ayudar, bien al espíritu, bien a las necesidades que necesite el cuerpo, hasta que Dios al espíritu llame. Esto, si no quieres a Dios, lo haces por el hombre. Pero ya no es igual que si Dios está en Presencia. Esto es estuche vacío, que nada dentro lleva.

Desperté, oí:

Si no amas a Dios,
no buscas dónde está el sufrimiento,
dónde está el hambriento,
y tú niegas el perdón.

Al caído no levantas
y no tienes compasión,
y no le ayudas en la carga,
que va tirando de ella
con protestas y mala cara.

Examínate tú solo,
si a Dios amas.

Y te darás la respuesta
según al Prójimo vayas.

El sufrimiento aumenta,
porque el que vive bien,
del que sufre no se acuerda.

Por falta de Amor a Dios,
este olvido se presenta.


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Libro 31 - Te Habla el Profeta - Tomo IV - C3

miércoles, 7 de junio de 2017

Dios no quiere oír al que Lo llama sin quererlo

En Sueño Profético se oía la Palabra de Dios repetida muchas veces:

No tengas miedo a decir que el que no busca mis Palabras donde Yo las digo, no cree en Mí como Dios Único, Vivo y con Cuerpo, que fue el mismo que el hombre vio cuando bajé a ofrecer mi Reino, que estaba en este Mundo y estará por siglos sin fin”.

Estas Palabras han sido dichas al espíritu sin cuerpo, y Dios manda que sean dictadas para que con cuerpo y espíritu las repitan, y las practique el que crea en su Existencia.

Dijo uno:

El hombre, a pesar de los siglos que hace que Dios bajó a la Tierra y el que quiso vio que era Dios, aún niega y desmiente cuando Él coge un Lugar, dando las medidas Divinas, que son la comprobación para que pongan el amén. Al saberlo y no acudir, disculpa que pongan, más agranda el pecado de no amar a Dios, que es el peor de los pecados.

Desperté, oí:

Tienes que decir:
“Señor, quítame los pensamientos
de lo que yo haría
con el que Te da desprecio”.

¡Si tan sólo el oír una Palabra
en el Cielo dicha por el mismo Dios,
era para que cayeran a montón
los hombres muertos!

¡Los que lo saben y no acuden!

Y el certificado fuera:
“Muerto por remordimiento”.

El que lo sepa y no acuda,
pudiendo llevarlo al mundo entero,
que nunca diga: “¡Dios mío!”,
que a Dios manda sufrimiento.

Porque Dios no quiere oír
al que Lo llama sin quererlo.

Ni quiere oírlo,
ni Aquí puede tenerlo.


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Libro 25 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo III - C6

martes, 6 de junio de 2017

La Obediencia te lleva al Amor

En Sueño Profético decían:

Todo el sufrimiento del Elegido es porque no creen de dónde vienen sus Palabras y no guardarle obediencia.

No hay quien sepa lo que mata su cuerpo y, sin quererse morir, lo beba o lo coma.

Si no quiere morir y bebe el veneno, diciendo el químico que es veneno, en qué lugar tendrá al químico. Pues que piense el hombre si puede ser el tener este desprecio tan grande a la Obediencia del que Dios tiene con Mando de Aquí para Enseñanza del espíritu, que es el que le manda al cuerpo.

Dios Hombre, conocido por Jesús de Galilea, por el Maestro y por más nombres, no daba su Amistad mientras no había Obediencia, pero que todos la vieran, y así servía de Enseñanza.

Cuando no había Obediencia y tenía que mandar, mandaba, pero ya no contaba para que Él lo pusiera con los que su respuesta era: “Maestro, Tú mandas”.

Había veces –mas que menos– que no Lo entendíamos, pero la Obediencia se encargaba de que Lo comprendiéramos.

Siempre se adelantaba el “sí, como Tú digas, Maestro”.

Desperté, oí:

La Obediencia te lleva al Amor.

En el Amor sin Obediencia
puedes perder el Amor.

Haciendo su Mando,
siempre crecía el deseo de Seguirlo,
y nunca te dejaba sin Mando.

Su Mando curaba heridas
que habían estado sangrando,
porque cura no tenían.

Si tú no veías la cura,
no podías negarle el Mando,
porque ya no Le servías.

Si el Mando que manda Dios
lo vas cumpliendo con dudas,
ya no lo hace el Amor.

Lo hace un mando por fuerza
y no deja puntuación.

Sin Obediencia no digas:
“yo quiero servir a Dios”.

Porque si falta Obediencia,
antes te faltó el Amor.


UN DISCÍPULO DE DIOS HOMBRE


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Libro 29 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo IV - C2

lunes, 5 de junio de 2017

Mientras haya cuerpo, habrá arrobo y habrá Mando

En Sueño Profético hablaban de estos Libros. Decían:

Todo lo que ella tiene escrito de Aquí dictado, que antes fue dicho al espíritu sin cuerpo, si el hombre creyera en Dios y estuviera a su servicio, no podría estar esta abundancia Divina guardada por falta de tiempo y dinero. El creer, lo llevaría a Amarlo o al miedo.

Tiempo y dinero no suben a este Cielo, como tampoco sube el cuerpo.

Dijo un espíritu con Mando de Dios:

La cantidad de palabras, ejemplos y hechos de la Vida de Dios Hombre, que están perdidos y que hoy mandan que se escriban, ya te dan el amén para que tú los repitas.

Desperté, oí:

Si lees los hechos que Dios dejó en la Tierra
y los comparas con estas “Palabras diciendo”,
verás que continúa Dios Vivo y no muerto.

¿Cómo puede el hombre vivir,
el que pueda quitar aquí el silencio,
si piensa al día una vez
“yo tengo que ser muerto”?

¿Y qué podré yo decir?
¡Allí no cabe el engaño
como estoy haciendo aquí,
en el mundo de pecado!

Si todo lo que hay escrito
se pusiera publicado,
verías rostros enrojecidos
de vergüenza o asustados.

Abundancia y cantidad
dejan al hombre fracasado
cuando quiera ir diciendo
que hoy Dios no está hablando.

Si el hombre cogiera
todos los arrobos que hay escritos
en sus manos,
ya podrían venir aquí
los que tienen Esto atrancado.

Que esto no tiene perdón,
y el pedirlo
es agrandar el pecado.

¿Quién podría hacer un Escrito,
si no fuera un dictado de Dios Padre,
de Dios Hijo,
de su Gloria y de sus santos?

Si sus ángeles sin cuerpo,
que con los arcángeles
fueron los primeros
que en su Gloria Lo adoraron,
a la Palabra que Aquí se dicte
no pueden ponerle faltas
ni teólogos
ni seglares catedráticos.

Si esto no fuera así,
sería un profeta falso,
y dos docenas de escritos,
Dios no los habría dejado ocultos,
y lo tendría apartado.

Aquí, mientras haya cuerpo,
habrá arrobo y habrá Mando.


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Libro 27 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo II - C3