viernes, 31 de mayo de 2013

Servir a Dios con Obediencia

En Sueño Profético decían:

“Sin Obediencia, Dios no elige”.

“La Obediencia va delante, como va tu sombra”.

Dijo uno:

Yo Le oí un día al Maestro:

“Sin Obediencia, Yo no elijo, pero tened en cuenta que mando cuando mi Padre quiere que uno haga mi Mando”.

Este que cumple el Mando puede no amar a Dios, sólo creer en Él. El Elegido hace el Mando de Dios aunque en otros no sea bien visto, porque aún de Amor a Dios no se han llenado.

Antes de ser Elegido tienes que aceptar con reposo y sin ira lo que Dios mande o permita, y ya puedes darte por contento que Dios te elija y te manda. Pero cuando da Mando sólo, puedes perder la Gloria, aunque le hayas cumplido el Mando. Esto es morir aunque no quieras, pero lo ha dicho Dios y no hay quien muerte detenga.

Pues igual es su Mando cuando Él manda aunque tú no quieras. Por eso es mejor servir a Dios con Obediencia, porque Él te elige para el Mando y tú no pecas.

Desperté, oí:

Si de Amor a Dios no estás cubierto,
ni te elige Dios para mandarte,
ni comprendes el Mando que dan en el Cielo.

Tú haces ese mandar,
pero no vas contagiando
ni enseñando a amar a Dios.

Vas ofendiendo el Mando
y Gloria Aquí no das.

Aprende del que ama a Dios
y quiere que Dios le mande.

Pero que sea un Mando recibido
con ansias de que más amen.

Éstos ya son Elegidos
por Dios Hijo y Dios Padre.

No hay alegría mayor
que hacerle servicio a Dios,
pero primero, amarle.

Y ya te notas la fuerza
que Dios manda
a la montaña y los mares.

Que esta fuerza puede ir
en un simple pajarillo
que ves que levanta el vuelo
sin poder hombre llegarle.

Esto es Poder de Dios
en el que Le sirve amándole.

Servirle porque Le sirve,
pero que no sea por mandarle.


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Libro 15 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo III - Pág. 175-176-177