lunes, 18 de febrero de 2013

No había noche para dar la Enseñanza, pero había Poder de Dios

En Sueño Profético decían:

Ya no hay noche. Pero está el Poder de Dios, invisible cuando hace el Arrobo en el sueño. Y el día hace de noche en este Mando.

La fuerza del espíritu del mal no puede impedir el Arrobo. A la carne enferma, Dios no le saca el espíritu, porque luego tiene que actuar espíritu y materia, y no daría fuerza, y estas palabras quedarían sin explicación. Que esto es lo que quieren los espíritus que están en contra de Dios, aunque viven engañando al bueno y al que parece bueno.

Dijo uno:

Si estos Mensajes ya estuvieran, si no en sus manos, en la vista de todos los hombres, se asustarían los espíritus que batallan para que Esto quede como fecha que pasó, que ya no vuelve.

Por eso ponen sufrir y quitan aquello que más le pueda dar servicio aquí. Ponen un sufrir injusto, fácil que lo remediara el que dice que a Dios quiere.

Desperté, oí:

No había noche para dar la Enseñanza,
pero había Poder de Dios.

¡Qué pronto se conocen
los espíritus que quieren ayudar
a los que están en contra de Dios!

Los que están en contra,
tiran del que pudiera
hacer servicio al Elegido,
que el servicio es a la Gloria.

¡Qué fuerza tiene lo malo,
si lo de Dios no lo abrazas,
aunque no vean abrazo!


***

Libro 19 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo III - Pág. 223-224