sábado, 16 de febrero de 2013

Dios, Manantial de Sabiduría

En Sueño Profético decían:

Esto dijo Jesús a los Discípulos:

“Si queréis servirme, primero pedid a mi Padre Luz para comprender mis Palabras y mi Mando, que esto es querer, y entonces Yo os mando”.

“Si comprendéis, es porque lo habéis pedido con Fe y con ganas, y ya no habrá quien interrumpa mi Mando ni mis Palabras”.

“No cambiéis el camino que Yo os he trazado, que con hacer esto, ya estáis dando amistad a los espíritus que van en mi contra, porque están por Mí apartados”.

“Ved lo que Yo os digo, no lo que estáis viendo. Pensad que Yo al hablaros os estoy premiando, aunque vuestras manos no cojan premio”.

“Llorad cuando veáis que al nombrarme a Mí os dan desprecio, pero no por vosotros, que el llanto sea por ellos”.

“Porque teniendo a Dios en la Tierra, van a perder el Cielo”.


Desperté, oí:

“Dios, Manantial de Sabiduría” –despedían muchos al Maestro con estas Palabras.

El que no aprendía con el Maestro,
Luz Divina le faltaba.

Porque a Dios Padre no la pedía.

Al Maestro Le servían
los que decían: “Maestro,
la vida me da tu Mando”.

“Si algo no hiciera bien,
dame por un día el castigo
de que no oiga tu “Ve”.

“Que mi lengua quede muerta
si no sirve para alabar
el Mando que Tú me dieras”.

¡Qué cierto que el Mando cumples
cuando la Luz de Dios llega!

¡Pero tienes que pedirla,
y ya Dios no te la niega!


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Libro 15 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo III - Pág. 193-194-195