miércoles, 9 de enero de 2013

Dos seres viviendo en una misma materia


En Sueño Profético hablaban de los enfermos de espíritu, de lo ciego que el hombre estaba en esta enfermedad, de la ignorancia a su curación, de las mil formas que el hombre podía enfermarse. Pero el hombre desconoce que es enfermo de espíritu.

Dijo uno:

Hay enfermos que ellos mismos se dan cuenta de que están enfermos; y que su curación consiste en un cambio de vida de espíritu; y ya la materia queda obediente al medicamento, que es la Oración y el ver la Mano de Dios, aunque otro no la esté viendo.

Esta materia descenderá en el mal comportamiento, y aumentará en alabanzas al Cielo. Se notará fuerza para curar espíritus, que a centenares están enfermos, bien por el pecado, bien por el sufrimiento.

Desperté, oí:

¡Qué poco se ocupa el hombre
de si su espíritu está enfermo
o si se puede enfermar!

¡Pero aún menos se cree
el que se pueda enfermar!

A la curación ya la llaman:
“que la persona ha cambiado”.

Todo viene del espíritu,
lo mismo bueno que malo.

Pero tú conocerás,
si a Dios le pides curarlo,
la mejoría que tendrá, 
en tu forma de tratarlo.

¡Ya es tiempo de que el hombre viera
que hay dos seres viviendo
en una misma materia!

Si hiciera un estudio a fondo,
respuesta los dos le dieran.

Y conocería al hombre,
cuando el mal espíritu le llega.
     

***

Libro 17 - Investigaciones a La Verdad - Tomo II - Pag. 17-18

2 comentarios:

  1. El primer paso es reconocer que nuestro motor es el espíritu.Si lo descuidamos se convertirá en miseria eterna; si lo cuidamos,será tesoro eterno.

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  2. Que desconocimiento hay de la enfermedad del espíritu si esta enseñanza se cogiera el mundo tendrìa ungirán cambió.

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