sábado, 20 de octubre de 2012

Si el hombre tuviera el Poder que Dios tiene, jamás perdonaba

En Sueño Profético hablaban del Poder de Dios, del Permitir de Dios y de su Perdón.

Dijo uno:

El Amor ha quedado sin nombrar por quedar nombrado en el Perdón. No puede haber Perdón de Dios si no hay mucho Amor.

El perdón del hombre es de poco valor, como el poder. Y ya el permitir del hombre, pocas veces permite y regala.

Hay grande diferencia de cómo actúa el hombre y cómo actúa Dios. Si el hombre tuviera el Poder que Dios tiene, jamás perdonaba cuando otro hombre de menos poder él, creyera que le insultaba.

Hoy toca poner ejemplos para que el hombre compare y cada uno encaje su actuación o su pensar:

Al hombre le gusta que le hablen de la vida de pecado, y le aburre el hablar de Dios. El hombre cree todo lo que le dicen del mundo de materia; y a más imposible, más da la razón; basta que lo diga otro hombre de la Tierra, de esos hombres que otro hombre le da tan grande valor. Pero ahora que alguien le hable de Aquí, que alguien dé manifestaciones de contacto de esta Gloria, que presente las Palabras que Dios manda dictar, que entregue Escritos en los que ves que es el mismo Dios con estas Palabras: “Yo soy Dios Padre”, y esta Visión sea vista en espíritu, continuando la Enseñanza viendo al mismo Dios de Hombre terminando el Arrobo con estas Palabras: “Es mi Espíritu el que entra en la carne y actúa Dios Padre, Dios Hijo, en Sabiduría, que es el Espíritu de Dios Único”. Que piense el hombre cuántos aceptan este Poder de Dios hecho comunicación, que es Dios llegando a los sentidos del hombre.

Desperté, oí:

¡Cuánto imploran en el Cielo,
que el hombre comprender quiera!        

Si el hombre pensara en Dios,
Dios haría que comprendiera.

Pero les viene el pesar,
para que mande condena.

Si Dios usara el Poder,
ese mundo hace siglos,
que mundo no podías ver.

Tal vez lo hubiera acabado
cuando en Tierra Él puso el Pie.

Cuando el hombre lo recibe
queriendo el Crimen hacer.

Que no lo hizo entonces,
que fue unos años después.

Es grande el Permitir,
y es grande su grande Amor.

Y es el Único en el Cielo
que puede dar el Perdón.

Sabiendo todo esto,
el hombre sigue
sin amar a Dios.


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Libro 10 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo I - Pag. 54-55-56