sábado, 27 de octubre de 2012

“No me importaría el Infierno, si Dios no sufre ya más”

En Sueño Profético decían:

No hay mejor enseñanza, que enseñar a que a Dios amen. El que mucho enseña, ama; enseña porque siempre te está hablando de Dios.

Dijo uno:

El que ha tenido el privilegio de vivir en esta Gloria aún viviendo con materia, gran Profesor es, por ser Dios el que lo enseña. No es lo mismo enseñar con el libro, que te enseñe el que mandó hacer el libro.

Este Profesor te enseñará lo que otros libros vayan a decir y lo que otros dijeron. Este Profesor, puedes aprender con él textos que siendo los mismos, son diferentes a los textos anteriores.

Este Dios que cuando habla
ves que es Dios por su Sencillez.

Este Dios que siempre elige,
niño, anciano o mujer.

Este Dios que le da precio
a lo que el hombre no ve;
no ve porque a Él no ama;
no ve porque a Dios no llama.

Cuando amas ves el bien
o el mal que le hacen al Amado.

Este Dios coge del niño
su inocencia que no ha manchado.

Este Dios coge al joven,
porque no quiere pecado.
Y al viejo entra en su Gloria,
por la vida que ha llevado:
siempre hablando de Dios,
siempre de Dios enseñando.

Despierta, oí:

¿Ves cómo Dios no lo elige?
¡Ahora lo diré más claro!

Al niño lo elige Dios,
para dar Él testimonio,
para que crea el mayor.

Al joven que cumple
los Mandamientos de Dios,
los que Moisés dejó dichos,
porque Dios se lo mandó.

Que los cumple y que enseña
cómo hay que amar a Dios.

Que le horroriza el pecado,
por no hacer sufrir a Dios.

No por el mal que le venga
por no haber querido a Dios.

Esto es lo que menos piensa
el que se llena de Amor,
lo que piensa es, pensar:
¡cuánto sufriría Dios!

Dicen que hay un refrán
de antes de Dios Hombre bajar,
que decían en un pueblo
y yo voy a contar:

“No me importaría el Infierno,
si Dios no sufre ya más”.


***

Libro 9 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo I - Pag. 83-84-85