lunes, 15 de octubre de 2012

El Amor a Dios tiene repique

En Sueño Profético decían:

El Amor a Dios, el que lo tenga,
tiene que divulgarlo.
Ya no eres tú, ya es Dios
el que no quiere ocultarlo.

El Amor a Dios tiene repique.

Dijo Teresa:

Primero, Dios,
ya te tiene el Amor,
un Amor sin preferencia;
un Amor que queda Allí,
hasta que tú, Amor quieras.
Pero diciendo, ¡Dios mío!,
como Dios está en espera,
te llena de Amor Divino,
para que todos lo vean.

Bien dicha están estas palabras:
que el Amor a Dios ya lleva
su repique de campanas,
de campanas, de sonido,
donde el hombre no ve nada,
que no ve, porque le falta
este Amor con el sonido
de repique de campanas.

¡Cómo puedes a este Amor,
decirle: “Amor te callas,
para que nadie te conozca,
porque amar es cosa mala”?

¡Ay Amor, que el hombre quiere
que no sea de campanas,
que sea un amor oculto,
de esos que dices que amas!

Yo diría que el que dice,
que callado dice que ama,
es porque no piensa en Dios,
ni sabe lo que Le agrada.

Piensa lo que dijo Dios
cuando la Tierra pisaba.
El Amor al Padre,
éste, nunca, Él, lo ocultaba.

Desperté, oí:

Antes que yo, del Amor,
te habló este Dios del Cielo.

Nunca te dijo el Amor,
un Amor con un misterio.

Nunca Él dijo: “amaos,
pero amaos en silencio”.
Nunca dijo: “voy a elegir
al que me dé más desprecio”.
Pues si esto hizo Dios,
y quiere que nos amemos,
tiene que tener repique
este Amor, y no silencio.

TERESA DE ÁVILA


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Libro 5 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo I - Pag. 198-199