lunes, 29 de octubre de 2012

El Amor a Dios no tiene protocolo

En Sueño Profético hablaban del Amor de Dios:

El Amor a Dios, éste te acerca a que conozcas donde habla Dios. El que a Dios no ama, éste se retira de Dios. Cuando Dios vivió como Hombre y entre los hombres, el que más Lo amaba, era el que más Lo seguía, más Lo obedecía y mucho se señalaba por la forma de oírlo: se recostaba en sus Pies –esto en público–, sin temor fueran censurados. El Amor hacia su Maestro rompía las reglas de clases. Aquí veías que era Dios y la fuerza del Amor.

Cuando sientes el Amor de Dios, no puedes quedar indiferente, pasas la raya de la indiferencia, censurándote el que no ama a Dios, de tu trato con el Todopoderoso. El que no ama a Dios, queda frío, indiferente, tomando al que ama por libertinaje.

Desperté, oí:

El Amor no tiene protocolo.

El Amor es naturalidad y Vida Eterna.

Lo Eterno no tiene cumplidos.

El cumplido se cansa, esto es actuación de la materia.

El Amor de espíritu es movido, pacífico, pero de fuego que se enorgullece cuando más se extiende.


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Libro 10 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo I - Pag. 33-34