miércoles, 10 de octubre de 2012

“COMO QUIERO QUE ME CREAN, NO CREEN. Y COMO CREERÍAN, NO QUIERO QUE CREAN”

En Sueño Profético hablaban haciendo comparaciones y decían:

Dios manda en la voluntad del hombre, manda por ser Dueño, pero Dios, mientras tiene movimiento la carne –vida que recibe del espíritu–, le deja que él administre lo que Dios con Libertad le ha dado.

Dijo uno:

Se ha hablado mucho de la Libertad que Dios deja. Y ha habido hombres de gran resonancia cultural en la Tierra, que han dudado del Poder de Dios por no poner Dios exigencias al buen comportamiento.

Aquí digo yo una frase que Dios Hombre les dijo a unos que vivían en Samaria y que le dijeron:

   –Maestro, deberías usar tu Poder cuando no cumplieran tus Palabras, y así creerían.

Se paró el Maestro y les dijo:

   –Como quiero que Me crean, no creen. Y como creerían, no quiero que crean. Es más amo el que al criado le da las llaves de su casa y le dice donde tiene las monedas, que el que tiene que estar siempre vigilando al criado para que no robe. Esto es trato de hombre, pero no de Dios al hombre. Yo amo, y el que desprecia mi Amor, no cumple lo que mi Padre enseña en mi Carne, y mi Padre no retira lo que Yo voy enseñando. Cuando se acabe mi tiempo, luego irán buscándome, y ya oirán mi Palabra, pero ya en otra carne.

Desperté, oí:

Es la Libertad de Dios
la que desconcierta al hombre.

Los que Le piden a Dios
que haga de Dios del Cielo,
es que creían y amaban,
y tenían sufrimiento
de que oían las palabras
con desprecio al Maestro.

Querían ver el castigo
haciendo de Dios en el hecho.

Y Dios contesta las frases
dichas en el Dios del Cielo:

“Como quiero que Me crean,
no creen.
Y como creerían,
no quiero que crean”
.

Este Dios está en el Cielo
y también está en la Tierra,
pero este Hecho ocurrió
cuando vivió con Materia.


***

Libro 10 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo I - Pag. 198-199