miércoles, 22 de diciembre de 2010

Cualquiera que se entregue en espíritu y materia - Libro 8 - Dios No Quiere, Permite - Tomo I - Pag. 140-141


En Sueño Profético hablaban de los Elegidos por Dios. Decían:

Los Elegidos jamás pueden cambiar el camino para el que son elegidos. Donde Dios elige, muchos se salvan y muchos se condenan; se salvan los ignorantes, y se condenan los vanidosos, los soberbios y los que ellos mismos califican sus méritos con la máxima puntuación: sobresaliente. Estos hombres no admiten la Sabiduría de Dios. Dios elige y Dios maneja al Instrumento. Dios edifica en el Instrumento la máxima altura, con contacto de Cielos y Tierra.

Antes de terminar las Palabras en esta Gloria, ya están resonando en esa Tierra, porque Dios ha edificado el Amor, que es lo que llega. Dios edifica la torre, pero por que tú cimientos tengas. Todo esto se habla Aquí para que el hombre lo aprenda, para que al decir “Elegido”, vea el hombre que Dios elige a cualquiera, a cualquiera que se entregue en espíritu y materia, y que haga los servicios por Dios, no por lo que vive en la Tierra. El Elegido siempre tendrá respuestas a las preguntas del hombre, y el que en Dios tiene confianza, a las respuestas se entrega.

Dios no consiente fracaso, por ser Dios el que contesta. El que más disfruta y se aprovecha del Elegido por Dios, es el que no mira el Lugar, es el que sólo oye Voz.

Desperté, oí:

El que sólo oye Voz, es el que mucho a Dios ama.

El que sólo oye Voz, se iguala con el que al Profeta su Mensaje le cumplió.

Los que fueron al Portal de Belén, donde estaba Dios, fueron por creer Palabras que estaban dichas por Dios.

Los Profetas anunciaron la Estrella en el Portal, para que todos llegaran de rodillas a adorar.

Si miran a los Profetas y miran a los Pastores, nadie acude a aquel Portal, donde nacía Dios de Hombre.


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